A 17 años de un atentado criminal

19/Jul/2011

La República, Editorial

A 17 años de un atentado criminal

19-7-2011
Editorial Ayer los uruguayos celebramos nuestro aniversario número 181. Pero otro 18 de julio, el de 1994, un hecho luctuoso ocurría en Buenos Aires: el edificio de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) era objeto de un atentado con explosivos que lo redujo a escombros y cobró la friolera de 85 víctimas inocentes.
Los muertos no tenían responsabilidad alguna en el conflicto del Medio Oriente y los había de todos los credos. No fue un atentado contra un objetivo militar sino un acto de barbarie contra una asociación civil. Fue una acción terrorista, se la mire por donde se la mire, sin ninguna justificación; fue un acto cobarde y repugnante que generó la indignación y la condena unánime de todo el mundo civilizado.
De nada vale el argumento insostenible de que el Estado de Israel lleva adelante una política belicista hacia sus vecinos. No hay justificación posible para un acto como el atentado contra la AMIA.
Porque si aceptamos que es legítimo combatir una barbarie con otra barbarie, nos degradamos como seres humanos. El fin no justifica los medios en ningún caso; es inmoral perseguir fines, por nobles que sean, usando medios innobles.
Está teniendo lugar en Buenos Aires el V Encuentro Latinoamericano de Parlamentarios, al que concurrieron diputados y senadores uruguayos y en el que se discuten las medidas a adoptar para combatir enérgicamente el terrorismo. En la sesión de apertura, el domingo 17, hubo condena unánime a la acción terrorista, y los legisladores latinoamericanos se mostraron dispuestos a analizar la posibilidad de que los diplomáticos señalados como responsables del crimen no gocen de inmunidades.
Han transcurrido 17 años desde aquel infausto suceso, y los autores del atentado y culpables de las 85 muertes inocentes siguen impunes. Para los uruguayos, que llevamos una lucha de más de veinte años contra la impunidad de los terroristas de Estado, reclamando conocer la verdad y que actúe la Justicia, la impunidad de los autores del atentado en Buenos Aires nos resulta particularmente repugnante.
Aunque las investigaciones llevadas a cabo por la Justicia argentina han logrado individualizar a algunos de los responsables del acto bárbaro, nosotros preferimos no pronunciarnos al respecto. Creemos, sí, que es menester seguir investigando hasta dar con los autores intelectuales y materiales del atentado. Y entendemos, también, que ahora más que nunca se torna imprescindible la colaboración de los organismos internacionales en el sentido de facilitar la investigación de la Justicia argentina.
Así como siempre hemos levantado nuestra voz contra los abusos y los crímenes cometidos por el imperialismo, con la misma firmeza condenamos el recurso a la violencia indiscriminada de que hacen uso algunas mentes extraviadas.
Unimos, pues, nuestra voz al reclamo de verdad, juicio y castigo a los responsables de la muerte de 85 inocentes.