Sí, hemos escuchado algo. Pero tenemos que venir a ver lo que pasó aquí. No sólo es una cuestión de judíos o cristianos, esto es sobre seres humanos porque la raza humana sufrió aquí”. Palabras del imán palestino Barakat Hasan, director del Centro de Estudios y Medios Islámicos en Jerusalén pronunciadas en Auschwitz durante la reciente singular visita de líderes musulmanes de todo el mundo.
El grupo constituido por 11 jeques, imanes y docentes de religión de nueve países iniciaron un circuito en una sinagoga de Varsovia, donde alternaron con un grupo de polacos y con un sobreviviente del Holocausto. Las expresiones del organizador del tour, el rabino Jack Bemporad, definían el tan particular emprendimiento: “El principal objetivo es que los musulmanes que son líderes alrededor del mundo, particularmente en Medio Oriente, reconozcan la realidad de lo que pasó acá y sean capaces de enseñárselo a las personas que lideran”. Proveniente de EEUU, el rabino organizador es director ejecutivo del Centro para el Entendimiento Interreligioso. Los visitantes venían de Estados Unidos, India, Jordania, Marruecos, Nigeria, Palestina, Arabia Saudita, Indonesia, Bosnia y Turquía.
Los musulmanes visitaron Dachau y Auschwitz y el Museo de la Historia de los Judíos Polacos, entre otros, inaugurado hace poco, donde fue el epicentro del gueto de Varsovia.
La impresión que les causó a los visitantes musulmanes el conjunto de construcciones destinadas en tiempos de la Segunda Guerra Mundial para la “solución final” al “problema judío” en Alemania y en Europa (tal la magnitud del aberrante empeño de Hitler y sus huestes nazis) fue tal que ellos mismos sugirieron una pausa en el recorrido y se expresaron en oración. Quizás esta simiente, en esta pequeña escala, colabore en la fructificación necesaria y urgente para que lo que viene llamándose enfrentamiento de civilizaciones y guerras religiosas muten hacia denominaciones más esperanzadoras: diálogo de civilizaciones y encuentros interreligiosos.
El propio gran rabino de Polonia Michael Sudrich señaló la visita de los imanes como la oportunidad para que las comunidades en las que tienen influencia vivan de primera mano el Holocausto y para que comprueben en Auschwitz lo que puede provocar el odio.
Un precedente lo constituyó una gestión muy valorada del sacerdote Emilio Shufani, árabe israelí, director del Colegio grecocatólico San José de Nazaret, quien lanzó el proyecto de “Educación para la paz, la democracia y la coexistencia” y concretó en el proyecto “Memoria para la paz” una peregrinación conjunta de judíos y árabes a Auschwitz-Birkenau (“en el lugar mismo que encarna la atrocidad del genocidio”). Por su trabajo recibió el premio UNESCO de “Educación para la paz”.
Esfuerzos de mentes nobles que suman para la paz y la convivencia, mucho más allá de toda extorsión, amenaza o acción bélica de la que estamos siendo profusamente informados.
*Columnista argentino
CARLOS DUGUECH: ‘La raza humana sufrió aquí’
03/Jun/2013
El Nuevo Herald, Carlos Duguech