Uno de los fundadores de la Confraternidad Judeo-Cristiana del Uruguay
Estimados amigos:Es en el nombre del Comité Central Israelita –organización representativa de los judíos uruguayos- y como integrante de la Confraternidad Judeo-Cristiana del Uruguay, de la que mi padre, el Rab. Fritz Winter también fue uno de los fundadores, que expreso estas palabras, en homenaje a la bendita memoria del Pastor Emilio Castro.Hay seres que son “humanos” en la más cabal expresión del término “ser humano”. El Pastor Emilio Castro fue uno de ellos. Me acostumbré a escuchar su nombre de pequeño. En mi casa. Nos lo mencionaba mi padre muchas veces, junto a los de otros fundadores, cofundadores y artífices de la Confraternidad como ser: al Padre Justo Asiaín; y otros muy ilustres como el Pastor Guillermo Milovan, Leonel Verísimo, el Padre Ponce de León y otros precursores y pioneros del diálogo judeo-cristiano en el Uruguay. Con el paso del tiempo, fui tomando además conciencia de otros aspectos relativos al Pastor Castro, por las cuales su memoria jamás podrá ser olvidada.-Su memoria jamás podrá ser olvidada pues, a través de las fuentes bíblicas, transmitió con énfasis y convicción el mensaje de justicia social.-Su memoria jamás podrá ser olvidada pues su lucha a favor de la causa de los oprimidos fue proverbial y ejemplar.-Su memoria jamás podrá ser olvidada pues, en los años oscuros de los que se recuerda en este país, cuando también la voz de la Confraternidad intentó ser acallada, la voz -y la acción del Pastor Castro, del lugar en que estuviera- no pudo ser silenciada. -Su memoria jamás podrá ser olvidada pues, como ya hemos dicho, al ser uno de los fundadores de la Confraternidad Judeo-Cristiana del Uruguay, fue un propulsor del diálogo inter-religioso, de la mutua comprensión y del respeto por las diferencias, con todo lo que ello implica para el entendimiento y el para el bien de todos. Seguramente continuará en la eternidad el diálogo ecuménico, junto a mi padre y los demás grandes pioneros, fundadores de nuestra Confraternidad.Quisiera concluir con palabras de un escritor judío, E. H. Sommerfeld, las cuales se adaptan perfectamente a la digna, ilustre figura del Pastor Castro. Dice así: “nos encontramos para evocar la vida de nuestro ser querido. Es el momento de recordar nuevamente lo sabio y bueno que ha bendecido nuestras vidas. Es el momento de agradecer a quienes luchan por la libertad y la justicia, es el momento de agradecer a quienes han trabajado para lograr un mundo mejor, donde cada hombre pueda alcanzar lo mejor. Es el momento de reconocer que, cuando un gran hombre entra en nuestra vida, recibimos más de lo que la muerte nos pueda quitar.”A la familia del ilustre Pastor Castro, a los integrantes de su Iglesia, nuestros respetos y nuestras más sentidas condolencias.Shalom.Bendita sea su memoria.