Pinturas y cerámicas de la artista plástica Eva Olivetti

23/Nov/2010

El País, Jorge Abbondanza

Pinturas y cerámicas de la artista plástica Eva Olivetti

Artes. La exposición se inaugura esta tardecita en el MAC

Jorge Abbondanza
Esta tarde a las 19 horas en el Museo de Arte Contemporáneo de El País (Avda. 18 de Julio 965) se inaugura una exposición de obras de Eva Olivetti, que comprende pinturas y cerámicas. Podrá visitarse con entrada libre todos los días.
Aunque el tema de sus obras sigue apegado a la realidad (retratos, edificios, campos) la pintura de Eva Olivetti tiene poco que ver con la reproducción de las cosas concretas. Lo que hace es trascenderlas con el arma de la subjetividad, que reduce los cuerpos a una formulación elemental, como si atravesaran un proceso de desprendimiento en que el edificio es sólo un prisma, el modelo humano es una efigie plana, los árboles son unas pocas líneas.
Lo notable de esa modalidad consiste en el resultado que obtiene, porque con su obstinada depuración todo lo material se aligera y las formas pierden el peso real, emprendiendo una fuga hacia un territorio de imágenes sin volumen que las sumerge en el universo inmovilizado y encantador de la artista.
Por fuera, el camino expresivo que ha recorrido parece sencillo, porque renuncia a la descripción visual para quedarse con la aparente simplicidad de unos espectros, pero por dentro exige seguir los pasos graduales de todo despojamiento, que supone descartar lo ornamental para retener apenas la esencia de una composición.
Ocurre lo mismo cuando un poeta va dejando de lado las palabras restallantes para conservar apenas la secreta sonoridad de las más reveladoras, o cuando un cineasta omite todo brillo formal para concentrarse en la serenidad de los indicios o las sugerencias.
En ese sello personal de Olivetti, que minimiza algunos datos y volatiliza otros, hay un distanciamiento parecido al recato con que los espíritus sensitivos hacen frente al mundo, una suerte de lejanía que sólo permite al tema elegido servir de incitación para el ojo sutil que lo disolverá, permitiendo que todo lo palpable se desdibuje en las levedades de una paleta tonal regida por la escala de ocres y castaños que baña sus obras. Lo hace de manera tan tenue como la mirada que registra cada tema para luego apaciguarlo en la recreación.
En un país como el Uruguay, donde el paisajismo rural ha tenido una presencia pictórica dominante -desde Blanes hasta Storm- los trabajos de Olivetti entregan el silencio panorámico de sus propuestas, un despoblamiento ajeno a toda turbulencia donde el hombre no es actor sino solamente espectador externo, una invitación a compartir la realidad que sigue invicta más allá de los padecimientos, desarraigos y violencias.
Esta berlinesa nacida en 1924, que desembarcó hace tanto tiempo en una comarca de pastizales, está dejando con su obra la gracia de unas estampas aliadas de la contemplación y del reposo.