La ciudadanía israelí elegirá hoy martes 22 de enero al nuevo Parlamento, el décimo noveno desde la creación del Estado hace casi 65 años, de cuya composición dependerá la coalición que rija los destinos de Israel en los próximos cuatro años. Los 5.656.705 israelíes con derecho a voto podrán presentarse en 10.132 urnas en todo el país, entre ellas 1550 urnas especiales accesibles para discapacitados.De hecho las elecciones ya comenzaron el 10 de enero al votar en el exterior los diplomáticos israelíes en las diferentes representaciones oficiales del país. Y en Israel, lo hicieron antes de tiempo los soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel .Todos ellos, así como también los presos, votan en sobre doble y sus votos son los últimos en computarse.Pero ya esta noche, a las 22.00 hora local, al cerrarse la jornada electoral, se publicarán los resultados de boca de urna, que en Israel, en general, han sido bastante aproximados a la realidad.Hasta último momento , los principales candidatos dedicaron sus esfuerzos a convencer a la población a ir a votar. Lo que se capta desde hace tiempo como una creciente apatía e indiferencia, sumado a los vaticinios meteorológicos de un día soleado y más caluroso de lo normal a esta altura del año, que mucha gente podría aprovechar simplemente como jornada de paseo, hace temer a los políticos que no haya alto porcentaje de votación.Los más preocupados al respecto parecen ser el Primer Ministro Benjamin Netanyahu de la lista conjunta Likud Beiteinu y la jefa del laborismo Shelly Yacimovich, que exhortaron insistentemente a la ciudadanía a no desperdiciar su posibilidad de influir para forjar su futuro.En Netanyahu, la preocupación deriva del hecho que según los últimos sondeos, bajaba constantemente la cantidad de escaños que se anunciaba recibiría, mientras se fortalecía el partido “Habait Hayehudí” (El hogar judío), de tendencia de derecha nacionalista y parecía subir la alternativa de centro izquierda. Aunque en términos de bloques, la derecha continuaba teniendo clara mayoría en los sondeos, el descenso de Netanyahu y el fortalecimiento del laborismo y del partido de izquierda MERETZ, infundían esperanzas en Yacimovich de que quizás ella pueda ser la elegida para formar gobierno.“Es difícil, pero no es imposible”, afirmó, sabiendo que la votación activa de sectores tradicionalmente más indiferentes-como los jóvenes- le podría ayudar.Con un 15% de ciudadanos indecisos según las últimas encuestas, lograr convencer a la gente a no quedarse en casa, podría ser decisivo.Quien proclamó de antemano que no piensa desperdiciar su derecho a votar, fue el Presidente de Israel Shimon Peres: “Mañana, a las 8.30 de la mañana (por hoy), iré a votar”, anunció ayer. “Lo hago con un gran entusiasmo y orgullo, como ciudadano que ama a este país”.Y en su página de Facebook agregó: “Es crucial que cada uno de vosotros, una vez cada cuatro año, muestre al mundo que este es un país democrático con ciudadanos que aman al país”.Esta noche quedará en claro cuántos de las 33 listas participantes, estarán representadas en el Parlamento. Todo indica que quedará fuera un electricista que creó un partido asegurando que tuvo una visión divina sobre su deber de salvar a Israel, así como el partido “Pirata” israelí, los “Verdes” y varios más cuya propaganda electoral fue seguida todas estas últimas semanas como una originalidad a no tomarse en serio. La gran duda es si el partido opositor central en el Parlamento saliente, Kadima encabezado por Shaul Mofaz, el más grande de la Kneset, estará o no representado por su jefe en la nueva cámara o se habrá esfumado totalmente, como vaticinaba la mayoría de los sondeos.Ya antes de saberse los resultados de la votación, claro está que en los últimos meses, la ciudadanía presenció un extraño proceso electoral, con cambios y saltos entre un partido y otro, unos que nacen como nueva esperanza, otros que desaparecen, algunos que se mezclan y vaivenes sin cesar. Dos ex jefes del laborismo se postulan ahora en el nuevo partido de la ex canciller Tzipi Livni, diputados que anticiparon la fatal caída de Kadima abandaron el barco y todo esto, sin que el fuerte Ministro de Defensa Ehud Barak sea parte del juego político actual.Y entre los árabes, cuyos diputados temen que haya nuevamente un bajo porcentaje de votación, lo cual incidirá en la cantidad de escaños que puedan conseguir, se llamó al público a votar . Hasta la Liga Arabe intervino desde afuera exhortando a los árabes de Israel a ir a las urnas, para tener mayor influencia. Esto, mientras del lado palestino figuras en la Autoridad Palestina expresaron preocupación sobre las elecciones en Israel, temiendo que una victoria de la derecha equivalga a la continuación del estancamiento en el proceso de paz.Fue esta una extraña campaña electoral, en el que la característica más distintiva parecía ser la serie de pujas personales y de liderazgo ,que los mensajes claves. Se habló por cierto del proceso de paz hoy estancado, de la agenda socio-económica y un poco, de Irán. Pero lo que a la ciudadanía israelí quedó más claro fue lo imprevisto del sistema político y la facilidad con que políticos pasan de un grupo a otro …y cómo las discusiones principales fueron dentro de los bloques, no entre las distintas puntas.En el Canal 2 de la televisión israelí, se adelantaron anoche a la programación especial de la jornada electoral, trayendo a sus mejores cómicos para presentar, junto a sus informativistas y cronistas más conocidos, los resultados de los comicios. Por el camino, ridiculizaron a todos los candidatos más destacados, imitando el famoso cómico argentino israelí Mariano al Premier Netanyahu con su cabello cano y su tono firme al llamar a la ciudadanía a votar, haciendo otro del líder religioso nacionalista Naftali Bennet y la gran “kipá” (solideo) que lleva sobre su cabeza calva y personificando una buena actriz a la jefa laborista que nunca pierde la esperanza.Y entre los informes y las imitaciones, un reporte original, refescante: el “Parlamento” infantil de Rishon Letzion. Uno de los cronistas del canal se reunió con varios niños de 8 y 10 años, para conocer su opinión sobre las elecciones en las que ellos aún no pueden votar. “Si hay bombas y caen misiles, ahí está Netanyahu para saber cuidar al país”, decía una niña . “En mi casa votan Likud, pero hay cosas que quisieran cambiar”, comenta un varón muy serio. “Mi mamá asegura que Lapid es guapo”, dice una niña con una amplia sonrisa, en relación al ex periodista televisivo Yair Lapid, jefe del partido “Yesh Atid”.“Lo importante es votar”, resume uno de los niños. “Porque el que no vota, no influye”.¡Fue el mejor programa de la cobertura pre-electoral!
Israel vota hoy
22/Ene/2013
Ana Jerozolimski, Semanario Hebreo