Verdades inconvenientes para la Autoridad Palestina

07/Ene/2013

Gatestone Institute, Khaled Abu Toameh

Verdades inconvenientes para la Autoridad Palestina

Periodistas occidentales, patrocinadores y responsables políticos tienen que saber que hay muchas verdades que se esconden de sus ojos y oídos. La verdad a veces duele, por eso la Autoridad Palestina ha estado trabajando duro para evitar que el mundo exterior escuche acerca de muchos acontecimientos que se reflejan negativamente en sus líderes o personas. En los últimos años, el liderazgo de la Autoridad Palestina, a menudo con la ayuda de los medios de comunicación en los EE. UU. y la UE, ha tenido éxito en su intento de desviar toda la atención enteramente hacia Israel. Los siguientes son ejemplos de algunas de las verdades incómodas que el liderazgo palestino en Cisjordania no quiere que otros sepan: – Más de 100 altos funcionarios de la OLP y Fatah poseen tarjetas VIP emitidas por los israelíes, que les otorgan diversos privilegios negados a la mayoría de los palestinos. Entre estos privilegios están la libertad para entrar en Israel y poder viajar al extranjero en cualquier momento que lo deseen. Este privilegio ha existido desde la firma de los Acuerdos de Oslo entre Israel y la OLP en 1993. – De los 600 cristianos de la Franja de Gaza que llegaron a la Ribera Occidental en las últimas dos semanas para celebrar la Navidad, decenas han pedido mudarse a Israel porque ya no se sienten cómodos viviendo bajo la Autoridad Palestina y Hamas. – Decenas de familias cristianas de Jerusalén oriental se han trasladado a los barrios judíos de la ciudad, ya que no se sienten muy cómodos viviendo entre los musulmanes. – Fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina en la Ribera Occidental, continúan convocando y deteniendo a opositores políticos, periodistas y bloggers que se atreven a criticar a los dirigentes palestinos. – El gobierno de la Autoridad Palestina, que ha estado quejándose de una severa crisis financiera en los últimos meses, acaba de cancelar las deudas pendientes por electricidad para los palestinos en la Ribera Occidental. Los palestinos pagan sus facturas a la empresa Compañía Eléctrica Árabe de Jerusalem, que compra la electricidad de la Compañía Eléctrica de Israel; los palestinos no han estado pagando sus facturas de electricidad y muchos han estado robando electricidad de su compañía árabe. – Decenas de miles de funcionarios civiles de la Autoridad Palestina en la Franja de Gaza reciben salarios para quedarse en casa y no trabajar. La práctica ha estado en vigor desde que Hamas tomó el control de la Franja de Gaza en 2007. Según el portavoz de Fatah, Ahmed Assaf, la Autoridad Palestina, que es financiada principalmente por el dinero de los contribuyentes norteamericanos y europeos, gasta alrededor de 120 millones de dólares cada mes en la Franja de Gaza controlada por Hamas. – La facción gobernante Fatah de Mahmoud Abbas, ha destinado más de un millón de dólares para las celebraciones en conmemoración del 48 aniversario de la «puesta en marcha de la revolución» – una referencia al primer ataque armado realizado por Fatah contra Israel. – A pesar de los llamados a un boicot económico de Israel, más de 40.000 palestinos han recibido permisos para trabajar en Israel. Más aun, otros 15.000 palestinos siguen trabajando en los asentamientos judíos, a pesar de la prohibición oficial. – Altos ejecutivos de la OLP y de Fatah siguen haciendo sus compras en negocios  propiedad de israelíes, tanto en Cisjordania como en Israel. La semana pasada, por ejemplo, un miembro del Comité Ejecutivo de la OLP y su familia fueron vistos haciendo compras en el centro comercial Malha de Jerusalén. Por supuesto, al funcionario de la OLP no se le olvidó traer su chofer privado y la doncella. – La esposa de un alto funcionario de la OLP recientemente gastó 20.000 dólares en un tratamiento dental en Tel Aviv, siendo que en este momento no hay escasez de dentistas palestinos de renombre en Ramallah, Belén y Nablus. Estas son sólo algunas de las verdades incómodas que la Autoridad Palestina no quiere que el mundo exterior sepa. Los periodistas palestinos a menudo evitan informar sobre estas cuestiones debido a la preocupación por su seguridad o por motivos «ideológicos». A estos periodistas se les ha enseñado que está prohibido colgar la ropa sucia. Periodistas occidentales, patrocinadores y responsables políticos que tratan con el conflicto palestino-israelí deben saber, que hay muchas verdades que están siendo completamente ignoradas o escondidas de sus ojos y oídos.