UNO DE LOS 200.000 JUDÍOS ENTRE 74 MILLONES DE MUSULMANES EN TURQUÍA»Quiero ser un jugador admirado por todos. No sólo por los de la comunidad judía. ¡Si también soy medio negro!»
NACHO DUQUE. MADRID
En Turquía viven más de 74 millones de personas. De ellos, aproximadamente el 98% son musulmanes, aunque se trata de un estado laico y existe la libertad de religión y de conciencia. En el país viven unos 20.000 judíos, lo que supone el 0,02% de la población. Entre ellos está Jordan Farmar, base estadounidense del Anadolu Efes. Es el triunfo de la minoría.
El matrimonio Farmar se separó cuando él tenía sólo dos años. Jordan se fue con su madre, una judía que no daba gran importancia a la religión hasta que un año después se volvió a casar con un ciudadano israelí de fuertes creencias. Fue su padrastro quien inculcó al jugador su credo. «Nunca he conocido a alguien que trabajara tan dudo. De él aprendí a cumplir con las obligaciones y a ser persistente», cuenta el ex base de los Lakers, que hasta la llegada de Omri Casspi fue el único judío en la NBA desde 1999.
Farmar, definido por el rabino de Los Ángeles como un perfecto judío, visitó Israel en dos ocasiones siendo pequeño. Más tarde, jugando ya en la franquicia angelina, regresó para participar en un campus con niños hebreos y árabes. «Quiero ser un jugador admirado por todos. No sólo por los de la comunidad judía. ¡Si también soy medio negro!», decía refiriéndose a la raza de su padre biológico.
Un ejemplo de rectitud
La temporada pasada, aprovechando el cierre patronal en la NBA, jugó un par de meses en el Maccabi. Se le recibió como a una estrella, pero también como a un ejemplo de rectitud religiosa. «Un buen muchacho judío», le calificó Gur Shelef, el gerente del club.
En los siete partidos de Euroliga que disputó durante el lockout, Jordan demostró que la clase media de la NBA marca las diferencias en el viejo continente. El Madrid le sufrió. Ahora, tras acabar la campaña anterior en los Nets, deslumbra en el Anadolu Efes.
Jordan Farmar, el triunfo de la minoría
05/Nov/2012
Marca, Nacho Duque