La orquesta del Reich Misha Aster Edhasa. Barcelona (2012). 411 págs.
Estamos ante un apasionante ensayo que recoge los años más sombríos de la que ha venido a ser la mejor orquesta del mundo -la Filarmónica de Berlín- y su estrecha vinculación con el partido nacionalsocialista, desde el año 1933 hasta el final de la guerra. Durante ese período, la que se conocía como Orquesta von Benda pasa a ser la Orquesta del Reich. Gozó de unos privilegios y unas prebendas absolutamente únicos. Por ejemplo, en ninguna otra orquesta en Alemania los instrumentistas tenían garantizados sus puestos de trabajo y no eran movilizados militarmente.
El libro viene a defender una cuestión ampliamente discutida. Para muchos, la figura del director titular de la orquesta durante aquellos años, Wilhelm Furtwängler, está indisociablemente unida a la barbarie nazi, si no como colaboracionista activo, al menos con la connivencia que otorga el silencio y la sumisión. Sin embargo, se pone aquí de manifiesto cómo Furtwängler hizo lo posible por defender los derechos de su secretaria particular -la judía Berta Geissmar- así como de los instrumentistas afectados por las leyes raciales.
Lectura muy atractiva para todos los que estén interesados en la vida social y cultural en los años previos a la segunda guerra mundial.
Las prebendas de una orquesta nazi
24/Sep/2012
El Observador, Correo de Ideas