El proceso de paz ingresa en renovada incertidumbre

08/Nov/2010

El Observador

El proceso de paz ingresa en renovada incertidumbre

LOS PLAZOS SE ACABAN Y LAS SOLUCIONES SE ESCABULLEN El resultado de las elecciones legislativas de EEUU tendrá efectos en Medio Oriente
7-11-10
Israelíes y palestinos están a la espera de ver cómo encaja el presidente estadounidense, Barak Obama, su derrota en las elecciones al Congreso en EEUU, dominado ahora por los republicanos, y retoma los esfuerzos para desatascar el proceso de paz en Medio Oriente.
En su última reunión en octubre, la Liga Árabe dio un plazo de un mes al presidente de EEUU para intentar relanzar las negociaciones directas entre las partes, y ese lapso concluirá el martes sin que haya indicios claros sobre en qué medida influirá en la región el nuevo panorama en Washington.
En los días previos a las recientes elecciones estadounidenses, tanto en Israel como en los territorios palestinos se tenía la sensación de que en medio del estancamiento de la negociación auspiciada por Washington desde principios de setiembre, se estaba esperando al Mesías.
“Y ese Mesías se llamaba noviembre”, apunta Gadi Baltiansky, director general de la Iniciativa de Ginebra, plataforma israelo-palestina que auspicia un plan de paz no oficial respaldado por personalidades políticas de ambas partes.
En este compás de espera, el enviado especial de la Casa Blanca, George Mitchell, no se ha dejado ver en Jerusalén o en Ramala, y será el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien viajó este fin de semana a EEUU para reunirse con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y el vicepresidente Joe Biden, para estudiar sus cartas.
Entretanto, la gran pregunta es si el triunfo republicano y una demandante agenda doméstica permitirán a Obama concentrarse en la política exterior y en particular en resolver el conflicto entre israelíes y palestinos.
Medios locales apuntan a que Netanyahu espera que los republicanos adopten una posición más decidida sobre Irán y presionen a Obama a ser más condescendiente con Israel. Esa sería la ecuación a priori.
Sin embargo, los analistas conjeturan con que no se van a producir diferencias significativas pese al triunfo republicano y recuerdan que en Estados Unidos es la Casa Blanca y no el Congreso quien dicta la política exterior.
“Aunque así lo quisiera, esta región no va a dejar a Obama que se desentienda del conflicto”, afirma Guershon Baskin, director del Centro Israel/Palestina para la Investigación e Información (IPCRI).
Este experto defiende que los palestinos continúan construyendo sus instituciones y que “si no hay proceso de paz, adoptarán otras alternativas como acudir a la ONU en busca de reconocimiento internacional”.
Su colega Hana Siniora vaticina que el presidente estadounidense adoptará una política más vigorosa, al ser precisamente el conflicto palestino-israelí donde puede obtener algún resultado.
El ex ministro palestino para Asuntos de Jerusalén, Ziad Abu Zayad, va más allá y afirma que “Obama ha sido el primero en ganar el Nobel de la Paz sin haber hecho nada y tiene que demostrarse a sí mismo que lo merece”.
Y el columnista israelí Akiva Eldar escribió recientemente en el diario Haaretz, que “Obama sí, todavía puede” resolver el conflicto en un año, tal y como se comprometieron las partes. (EFE)