Mubarak fue condenado a perpetua por represión

04/Jun/2012

El País, Uruguay

Mubarak fue condenado a perpetua por represión

3-6-2012
LA NOTICIA INTERNACIONAL

El expresidente egipcio Hosni Mubarak, de 84 años, ha sido declarado culpable de complicidad en la represión de manifestantes durante la revolución, y condenado a cadena perpetua en un fallo histórico para Egipto y el mundo árabe. Los hijos del rais depuesto, Alaa y Gamal Mubarak, han sido absueltos de los cargos de corrupción de los que habían sido acusados, aunque por el momento permanecerán en la cárcel a la espera de que se resuelva otro caso. La Fiscalía General egipcia ha ordenado el traslado de Mubarak a la prisión de Tora, en el sur de El Cairo, adonde el expresidente ha llegado en un helicóptero. Durante el viaje y según ha informado la televisión egipcia, el condenado ha sufrido problemas de salud y ha sido ingresado en el hospital de la cárcel. Hasta ahora, Mubarak había aguardado su juicio en un hospital militar de las afueras de la capital. Sus abogados recurrirán las sentencia ante el tribunal de casación, para lo que cuentan con 60 días.
El exministro del Interior, Habib el-Adly, ha corrido la misma suerte que el expresidente egipcio y ha sido condenado a cadena perpetua por haber ordenado disparar contra los manifestantes durante la rebelión, lo que causó la muerte de más de 800 personas.
La noticia ha llegado en plena campaña de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en la que se enfrentarán a mediados de junio Mohamed Morsi, el candidato de los Hermanos Musulmanes, y Ahmed Shafik, el último primer ministro de Mubarak. Según la mayoría de analistas, este contexto puede haber influido de forma muy directa en la decisión del tribunal. Shafik está considerado el candidato preferido de la Junta Militar, que administra el país desde la renuncia de Mubarak. Con la finalidad de atraerse a los votantes laicos favorables a la revolución, Shafik ha prometido esta semana que «no hay vuelta atrás», en referencia a una posible restauración del antiguo régimen en caso de victoria. Si bien la sentencia es más suave de lo que la mayoría de los revolucionarios hubiera deseado, puede dar credibilidad a la promesa de Shafik de pasar página.
Desde su inicio el pasado mes de agosto, el caso ha despertado pasiones entre los egipcios, pues el proceso se interpreta no sólo como un juicio sobre los hechos que sucedieron durante la revolución, sino sobre el legado de uno de los gobernantes más longevos de la historia de Egipto. Al igual que su primera sesión, la última fue retransmitida en directo por la televisión pública egipcia, y millones de egipcios la siguieron enganchados a las pantallas de sus televisores. (Basado en El País de Madrid).