17/05/2012 CULTURA
Autor: Isaac Lupa
Cada religión tiene sus símbolos; sobre los del Cristianismo en el arte judío vamos a hablar más adelante. Escritores, artistas y pintores judíos han usado dichos símbolos en sus trabajos.
Los primeros brotes se remontan a 1873, en una escultura de Cristo, hecha por el pintor y escultor, Mark Antokolsky, judío ruso, que en esa época trabajaba en Roma.
Desde esa fecha, judíos han hecho el retrato de Cristo; escritores han escrito sobre Cristo, poetas han hecho loas a María. Se observa un poco más el uso de esos símbolos con el nacimiento del Estado de Israel. Pintores y escritores Israelíes han tomado el tema como parte de sus expresiones artísticas e intelectuales. En ocasiones el encuentro de las religiones nos hace pensar en una posible idea de asimilación o una relación especial aceptando a Cristo como parte suya en los tiempos modernos.
Analizaremos a continuación a algunos pintores del siglo XX y XXI que han usado a Cristo o los símbolos cristianos en sus trabajos. No nos adentraremos demasiado en sus trabajos ya que de cada artista que tocamos se pueden escribir libros enteros.
Como lo hemos mencionado en artículos anteriores, nos referimos a trabajos presentados en el Simposio de Arte y Cristianismo, organizado por la Universidad de Tel Aviv, revisados y aumentados por investigación propia.
Entremos directo al tema con un pintor israelí, Rubén Rubin, (1893-1937). En lo personal me gustan sus pinturas, he visitado el museo que a su nombre se encuentra en la calle Bialik 14 de Tel Aviv. Nace en Rumania, llega joven a Israel y estudia arte en el Instituto Betzalel en Jerusalén.
Sus pinturas nos enseñan una época del país, tipos de gente y vestimentas que él vio. Cuando se le preguntaba a Rubin como escoge sus temas contestaba, para mí, “el arte es una expresión de amor” por eso “ pinto lo que amo, mi familia, mi país, mis amigos”.
Como lo mencionamos antes su juventud la pasa en Israel, le gusta el desierto, convirtiéndose este en una influencia muy decisiva toma como base los colores de la tierra desértica para usarlos en sus pinturas completa el colorido con amarillos.
A Rubén le interesaba estudiarse así mismo en diferentes épocas y situaciones de su vida, por lo tanto pintó muchos autorretratos. La museóloga, Edna Ardea, estudia las épocas y los autorretratos, encuentra que en uno de ellos la forma de cómo pinta las manos, es la misma posición como muchos pintores han pintado a Cristo, sentado en un banco o silla con las palmas de las manos hacia arriba. Ella y otros investigadores lo mencionaron en el simposio como una influencia del cristianismo.
Pero no únicamente ese autorretrato. Entre sus pinturas abundan los temas del cristianismo, lo vemos en diferentes obras como “El pescador en el Mar de Galilea”, “El cuidador del rebaño”, “Jesús y los judíos”, “Jesús y los próceres”. Rubin es un pintor realista, en cada una de sus pinturas el dice y enseña lo que pretende.
Por el contrario, veamos a Marc Chagall (1887-1985) un pintor judío que pinta abstracto. Uno de sus temas favoritos era pintar en una forma de expresión muy particular el folclore judío en su pueblo y en la vida judía de Polonia y Rusia, del siglo XX. En sus pinturas se puede apreciar una narrativa muy intensa, aparte de la descripción de diferentes situaciones y momentos de la vida en el “shtetl”.
Más en esta ocasión, como lo dice el título de artículo vamos a tratar de sus pinturas únicamente con el tema cristiano.
Parece que en las pinturas de esa época, se hacía las preguntas que él ni nadie se ha atrevido preguntar en voz alta. ¿Fue Jesucristo efectivamente el Mesías esperado?, ¿fue el hijo de Dios padre?, preguntas que hace por medio de sus pinturas.
Rich Robinson autor del libro “Jesús en el arte judío” comenta los trabajos de Chagall y se hace varias preguntas sobre la relación de pintores y escritores judíos con el cristianismo. Sobre Chagall se contesta él mismo “Nosotros nunca sabremos la respuesta a estas preguntas”. Pero yo creo que Chagall representa o simboliza un aspecto de la confusión judía en sus trabajos “¿Qué hacer con ese judío llamado Jesús?”
Chagall pinta varios cuadros que les da el nombre de “Crucifixiones”. Una es “La Crucifixión Blanca ” (1938) la cual relaciona el sufrimiento de Jesús con el sufrimiento de los judíos en el régimen comunista de Stalin; “La Crucifixión Amarilla” (1943) en la que le pone los “tefilim” a Cristo, expresa su horror por el Holocausto. En esta pintura trata de unir a Cristo con el futuro incierto de los judíos en esa época.
Cuando escribía sobre las pinturas de Chagall llegan a mi mente estudios que dicen que en muchas ocasiones pintores son influenciados por otros o pintan el mismo tema desde puntos de vista diferentes. Me pregunto: ¿la “Crucifixión Amarilla” es por influencia de “El Cristo Amarillo” que Paul Gaugin pinta en 1889?
A diferencia de Chagall, veamos un pintor de arte figurativo y realista que se especializa en portarretratos y cuadros sobre la vida judía en Rusia y Polonia, lugar del nacimiento de Maurycy Gottlieb (1856-1879). Considerado en Polonia como uno de los mejores pintores de la época, entre sus cuadros podemos encontrar títulos como “Jesús orando en la Sinagoga en un Yom Kipur”. El cuadro cuenta con todos los elementos religiosos como los veía en Drohobych, lugar de su nacimiento: separación entre hombres y mujeres, las cabezas cubiertas, los hombres con Talit -incluyendo Jesús- y el pintor que se incluye en el cuadro.
Un cuadro titulado “Cristo delante de sus jueces” y “Cristo en Capernaum”, son algunos de los trabajos del pintor que aspiraba ser el mejor pintor “polaco” y “judío” a la vez.
Un pintor israelí muy conocido, apreciado y discutido, Ygal Tomarkin, nace en Dresden, Alemania en 1933, de padre alemán cristiano. Muchas de sus pinturas se basan en sus ideas y pensamientos filosóficos y místicos sobre el mundo. Influenciado por estos pensamientos incluye en varias de sus pinturas el tema del cristianismo. Sus pinturas nos llevan a la polémica ya que pinta temas controvertidos y espinosos de política y cultura en la sociedad israelí. Todo esto se puede notar en las palabras de un artículo escrito por él: “No hemos llegado a este día ni esta edad, gracias a los fanáticos religiosos retrógrados. Es a causa de los rebeldes, como Abraham, Moisés, Jesús, Spinoza, Heine, Marx, Freud y Einstein. Por lo tanto Dios debe una vez más, ser matado y se le coloca, con el debido respeto, en el pedestal de la historia y la tradición”.
Entre sus pinturas podemos encontrar títulos como “La crucifixión”, 1981-1982, obra que se exhibe en el Museo de Jerusalén,“ “Mita Meshuná,“ (muerte rara) y “La pasión de María”.
Críticos comentan que ese tema lo devuelve a su niñez en Alemania, ya que lo lleva en la sangre y en el recuerdo desde su nacimiento.
En las pinturas de Moshe Guershuni (1936), se encuentran signos históricos, judíos, cristianos y musulmanes. En muchas ocasiones incluye a Dios en sus trabajos, en algunos encontramos que pinta una suástica. Para completar, explica sus ideas incluyendo textos.
En 1999, el Museo de Arte de Jerusalén presentó una exhibición amplia de sus trabajos. La exposición fue muy discutida, ya que exhibe pinturas de Cristo y mujeres romanas desnudas. En los temas diversificados que presenta Guershuni demuestra su ambigüedad por medio de la pintura.
No es un trabajo completo sobre Cristo en la pintura israelí y judía, pero si nos enseña el uso de los símbolos del cristianismo en las expresiones de arte judías e israelíes.
La cercana relación entre el cristianismo y el arte judío
23/May/2012
Aurora, Isaac Lupa