23-5-2012
Cambio. Junta Militar prometió dejar el poder, pero advierten falsa retirada
EL CAIRO | AFP Y ANSA
Las primeras elecciones presidenciales en Egipto «post Hosni Mubarak» se realizarán hoy y mañana. Los ciudadanos elegirán entre exmiembros del régimen y líderes musulmanes.
Cuatro de esa docena de candidatos son los preferidos según los sondeos de opinión: el exministro de Exterior y jefe de la Liga Árabe, Amr Mussa, el filoislámico moderado Abdel Moneim Abul Futuh, el expremier Ahmad Shafik y el jefe del partido Hermanos Musulmanes Mohamed Morsi.
También presentarán batalla el nasseriano Hamdin Dsabbahi y el activista Khaled Ali, según los mismos sondeos.
Los resultados se conocerán el 29 de mayo y si ninguno de los 12 obtiene mayoría absoluta en la primera vuelta, se volverá a votar el 16 y 17 de junio.
El consejo militar, en el poder desde la caída de Mubarak, en febrero de 2011, prometió pasar el mando a fines de junio a quien resulte electo.
Diplomático de larga carrera, Amr Mussa, de 75 años, se desempeñó entre 1991 y 2001 como ministro del Exterior de Mubarak antes de ser nominado en la Liga Árabe en el 2011.
Mussa, considerado liberal y conocido a nivel internacional, está en condiciones de garantizar la transición.
Sin embargo, sus opositores lo acusan de ser exponente del viejo régimen y de no haber sido lo suficientemente duro con su condena a Mubarak.
Shafik fue el último primer ministro del régimen y renunció poco después del fin de la revolución.
Con él, ex jefe de Estado mayor de la Aeronáutica, Egipto mantendría la tradición de contar con un militar en la Presidencia.
Criticado igual que Mussa por representar el viejo régimen, no duda en afirmar que «Mubarak fue siempre un ejemplo o modelo porque reúne la firmeza con la dulzura».
Futuh, un médico de 61 años que trabajó en hospitales cercanos a la plaza Tahrir durante la revolución, fue encarcelado por opositor.
Por su parte, Morsi entró en la carrera para reemplazar al verdadero candidato Khaiter el Shater, excluido de la carrera.
Muchos consideran a Futuh y a Morsi como «las dos caras de la misma moneda».
LOS QUE CAYERON. Fueron 23 los candidatos que se presentaron en una primera instancia, pero 11 quedaron excluidos de la carrera final por diversos motivos.
Entre los que quedaron afuera están el exjefe de los servicios secretos egipcios Omar Soleiman y el primer candidato de los Hermanos Musulmanes, Khairat el Shater.
Sin embargo, la comisión electoral dejó en carrera, a pesar de que el Parlamento había aprobado una ley para impedir la candidatura de funcionarios del gobierno de Mubarak, a varios ministros.
En Egipto la tasa de analfabetismo es de alrededor de un 40%, por eso los candidatos serán identificados en las boletas con símbolos gráficos.
Mussa será identificado con un sol, Futuh con un caballo, Ali con un árbol y Dsabbahi con un halcón.
Alrededor de 1.200 jueces participarán en las elecciones para confirmar la identidad de las electoras que luzcan el niqab, el velo islámico.
Además, fueron convocadas varias Organizaciones no gubernamentales para observar las elecciones. Como observadores participarán personas de 49 países.
MIEDOS. El ejército egipcio se comprometió a volver a los cuarteles después de las elecciones que empiezan hoy, pero podría tratarse de una falsa retirada, dado al peso político y económico de los militares, que mandan desde la caída de Mubarak.
El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas (CSFA), que dirige el país desde la caída del exmandatario en febrero de 2011, aseguró que entregará el poder a fines de junio a más tardar al presidente electo.
Los militares consideran haber cumplido con su promesa de democratizar el país y subrayan la estabilidad relativa que ha reinado en Egipto desde el inicio de la «primavera árabe», comparado, por ejemplo, con lo ocurrido en la vecina Libia.
Para Hasan Nafaa, uno de los principales cronistas políticos del país, «el lugar que ocupará el ejército dependerá del presidente electo».
Si se trata de un dirigente que formó parte del antiguo régimen, como Mussa o Shafik, «las fuerzas armadas seguirán jugando un papel importante».
En cambio, Futuh prometió que las fuerzas armadas se limitarán a las tareas de Defensa nacional.
Los islamistas Hermanos Musulmanes, que dominan el Parlamento y presentan al candidato Morsi, podrían dar mucha guerra a los militares, con los que mantienen una rivalidad histórica. No obstante, en los últimos meses, pese a su discurso crítico, su actitud fue más ambigua, por lo que cabe pensar que podrían transigir con los militares.
«El CSFA se considera el único actor con la experiencia, madurez y sabiduría necesarias para proteger al país», combinando «el interés nacional y sus propios intereses», estimó el International Crisis Group (ICG).
8 sufragios uruguayos
MONTEVIDEO. En Uruguay, se habilitó a nueve personas para que ejercieran su voto en las elecciones egipcias. Según el cónsul en Montevideo, Amr Moussa (se llama igual que uno de los candidatos) ocho se acercaron a la embajada a votar. Además, Uruguay centralizaba la votación en Paraguay. Este país contaba con cuatro habilitados, pero ninguno de estos ejerció su derecho. Por cuestiones logísticas, la elección fuera de fronteras egipcias se realizó con una semana de antelación, por lo que el miércoles pasado se cerraron las urnas y se contabilizaron los votos. Quienes sufragaron en Uruguay lo hicieron acercándose hasta la embajada, aunque existía la posibilidad de hacerlo por correo. El resultado fue enviado para sumarlo a los porcentajes finales.
Egipto elige entre exmiembros del régimen de Mubarak e islamistas
23/May/2012
El País, Uruguay