16-5-2012
La muerte del novelista mexicano Carlos Fuentes, autor de obras fundamentales del «boom latinoamericano», deja a las letras continentales sin uno de sus nombres más prestigiosos
La falsa muerte de Gabriel García Márquez, que anteayer fue solo un rumor desconcertante, devino por casualidad en la funesta noticia de la muerte verdadera del novelista mexicano Carlos Fuentes, a los 83 años de edad.
Autor de novelas fundamentales de la literatura de su país, como La región más transparente (1958), Terra nostra (1975) y La muerte de Artemio Cruz (1962), integró junto a sus amigos Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Alejo Carpentier y su compatriota Juan Rulfo, la generación del «boom latinoamericano». El director de la Real Academia Española, José Manuel Blecua, aseguró que la muerte de Fuentes significa «la pérdida de una figura irreemplazable».
Hijo de un diplomático, Fuentes había nacido en la ciudad de Panamá el 11 de noviembre de 1928 , y a lo largo de su infancia y juventud vivió al galope del trabajo paterno en diversas ciudades del continente, entre ellas Montevideo y Buenos Aires.
En 1985 publicó Gringo viejo, una de sus novelas más taquilleras. Se trata de una recreación de lo que pudo haberle sucedido al escritor Ambrose Bierce, quien desapareciera en el marco sangriento de la revolución mexicana. La novela se adaptó al cine, y el papel de Bierce fue representado por Gregory Peck.
Autor multipremiado a lo largo de su vida, Fuentes obtuvo dos de los galardones más importantes de la lengua española: el premio Cervantes en 1987 y el premio Príncipe de Asturias en 1994.
Un acto contranatura
Refiriéndose al acto de escribir, Fuentes afirmó que debía enfrentar esa tarea con «miedo, porque no es un acto natural como comer o hacer el amor, sino que es un acto contranatura».
En 2008, el español Juan Goytisolo dijo que Carlos Fuentes logró junto con García Márquez y el resto de los llamados autores del «boom latinoamericano» «que entroncara de nuevo la literatura española con la modernidad» después de que España diera la espalda a la cultura universal durante siglos.
En lo político, Fuentes siempre fue un militante de izquierda que apoyó la revolución cubana y el régimen de Fidel y Raúl Castro, aunque tuvo una postura muy crítica con respecto a los sucesivos gobiernos del PRI en su propio país.
Sobre la transición que comenzó en 2000 en México con la llegada al poder de Vicente Fox de la mano del conservador Partido Acción Nacional (PAN), Fuentes dijo que el mandatario «llegó con una ola de entusiasmo renovador que no se podía cumplir».
A pesar de su profundo nihilismo existencial, tenía una fe ciega en que la literatura podía ofrecer una visión alternativa a la dura realidad del día a día.
«Ni la ciencia, ni la lógica, ni la política nos darán una respuesta. Tampoco nos la dará la novela. Lo que hace la novela es plantear la pregunta de una manera equívoca, de una manera cómica, transgresiva, que las otras disciplinas no nos permiten», llegó a decir el escritor.
Literatura latinoamericana está de luto
16/May/2012
El Observador