Las Pascuas: símbolos de la familia y la introspección, además de la cena

05/Abr/2012

El Observador

Las Pascuas: símbolos de la familia y la introspección, además de la cena

5-4-2012
Tanto el cristianismo como el judaísmo celebran el fin de semana sus Pascuas. Con diferentes tradiciones, las conmemoraciones tienen como foco la reflexión religiosa y los banquetes especiales.
Esta semana comienzan dos de las más importantes festividades religiosas celebradas en nuestro país: la Pascua cristiana y el Pésaj judío.
Además de recordar hechos que iniciaron y forjaron las religiones, ambas se apoyan en la celebración en familia y rituales arraigados desde hace siglos.
La Pascua es la celebración más importante de todo el año cristiano. De acuerdo con el obispo auxiliar de Montevideo, Daniel Sturla, «es celebrar los acontecimientos fundamentales de la fe cristiana, que es la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo».
A lo largo de toda la semana se suceden las diferentes celebraciones, pero hoy es el comienzo oficial, con la conmemoración de la Última Cena y la institución de la eucaristía y el sacerdocio.
«En las iglesias comienza un período de oración y silencio, porque se trata de acompañar espiritualmente todo lo que es la captura, el juicio y la condena de Jesucristo», explica Sturla.
El Viernes Santo se conmemora la pasión y muerte de Jesús. Aquí el sentido más profundo se encuentra en que la muerte de Cristo fue una redención de los pecados de su pueblo. El ayuno o las tradicionales comidas que evaden el consumo de la carne simbolizan precisamente la empatía hacia el sufrimiento de Jesús crucificado. Sturla agrega: «Algo que se tornó muy popular es la celebración del vía crucis. Por ejemplo en Montevideo se ha hecho muy tradicional ahora en el Cerro».
El sábado, por otro lado, es un día de silencio y oración. «La Iglesia conmemora o tiene una memoria particular hacia la Virgen María. Como madre de los dolores, la madre que sufre la muerte de su hijo», detalla Sturla. Y por la noche ya comienza la vigilia pascual.
Sturla agrega que la Iglesia Católica considera este año en particular como el Año de la Familia: «Sin duda esta Pascua tendrá un sentido particular con respecto al tema de la familia y de la vida».
Los comienzos del judaísmo
Durante Pésaj se conmemora la liberación del pueblo judío y su éxodo de Egipto, hace 3324 años. Este es el momento que se considera como el nacimiento mismo del pueblo judío. Pésaj precisamente significa ´saltear´, y hace referencia a que Dios salteó las casas hebreas en Egipto durante la plaga de la muerte de los primogénitos.
Sin embargo, «eso es a nivel histórico», explica el rabino Shemtov, de Beit Jabad Uruguay. «A nivel personal, en el Pésaj uno busca lograr de alguna manera una liberación personal, superar sus propias limitaciones», dice.
El viernes comienzan los ocho días de Pésaj, con la conmemoración del séder: una cena que se realiza durante los primeros dos días y que consiste en 15 diferentes pasos que significan tanto la esclavitud como la libertad.
«Los 15 pasos son pasos rituales, que hacemos comiendo determinadas cosas y bebiendo. Cada uno de estos actos tiene un cuerpo, que es lo que se hace, y un alma, que es el significado. Y la parte espiritual personal se relaciona con lo que uno trata de lograr», explica Shemtov.
En la mesa se prepara el keará, el plato del séder sobre el cual se colocan los elementos que representan diferentes sentimientos que se vivieron durante el éxodo. Por ejemplo, el huevo duro representa la dureza del faraón y las hierbas amargas simbolizan la esclavitud. Uno de los elementos más importantes del Pésaj es el matzá, un tipo de pan no leudado, que refiere a la prisa con la que el pueblo tuvo que partir de Egipto.
De acuerdo con Shemtov, la liberación del pueblo judío llega también a la etimología. «La palabra hebrea por Egipto es mitzraim, cuya raíz etimológica es meitzar, que significa ´limitación, estrechez´». Mientras que en Egipto se daba una esclavitud tangible, hoy representa la liberación personal. Y la matzá aquí tiene un papel fundamental.
«Representa la humildad, que permite conocer las propias limitaciones». Es por eso que durante el Pésaj no se consumen alimentos jametz, o sea, que contengan cereales leudados o derivados. Incluso, antes de la fecha se limpia la casa de este tipo de comidas. Para esto, «lo que se hace es una venta a una persona no judía. Se le vende todo el stock que uno tiene y después del Pésaj uno puede volver a comprárselo», detalla el rabino.
El séder se caracteriza también por la importancia que se le da al relato de la emancipación del pueblo judío. Aquí los niños tienen especial protagonismo. Con el pretexto de preguntar «por qué esta noche es diferente», a través de sus interrogantes son los encargados de movilizar la historia.
«Lo que los niños preguntan es de hecho lo que llama la atención», explica Shemtov. «El hecho de comer matzá en lugar de pan común, comer hierba amarga, remojar la verdura en agua salada antes de comer, el hecho de comer reclinado. Son los cuatro elementos que sirven como introducción al relato».
Los primeros dos días y los últimos dos no se trabaja ni utilizan medios de transporte o electricidad. En estos días se realizan liturgias especiales en las sinagogas y se dedican a estar en familia.
Shemtov agrega: «En los sábados y los días de fiesta esta prohibido para nosotros usar objetos electrónicos. Paradójicamente se nos corta los medios de comunicación pero se nos obliga a comunicarnos».