El ”asesino de la moto” genera más polémica en Francia

28/Mar/2012

El Observador

El ”asesino de la moto” genera más polémica en Francia

28-3-2012
CAMPAÑA. A Nicolas Sarkozy le conviene mantener el tema sobre el tapete
A la luz de la reciente muerte del «asesino de Toulouse», el presidente francés Nicolas Sarkozy resolvió no permitir el ingreso al país a los que prediquen contra los valores nacionales. Todo parece indicar que, aunque murió, Mohamed Merah seguirá presente todo este mes en Francia.
Los galos están llamados a las urnas el 22 de abril para la primera ronda y el 6 de mayo para la segunda vuelta. Hasta hace una semana, todas las encuestas ubicaban a Sarkozy en segundo lugar después del socialista Francois Hollande. Pero la captura y el abatimiento del «asesino de la moto» empezó a dar sus frutos. Por una parte, sirvió para que los franceses crecieran en el sentimiento nacionalista, que, entre otras cosas, favorece la participación democrática.
Por otra parte, el fin de Merah -que entre el 11 y el 19 de marzo mató a tres militares, un rabino y tres niñas y la semana pasada fue abatido por las fuerzas especiales- logró reposicionar a Sarkozy, que parecía que iba a tener que despedirse del Elíseo. La encuesta del lunes de Paris Match lo ubicó dos puntos por encima de Hollande en la primera ronda, aunque siete por debajo en la segunda.
Pero, además, la crisis llenó de contenido una campaña a la que le faltaban temas. Según El País de Madrid, 74% de los franceses apoya la gestión de la crisis que hizo el mandatario, lo que seguramente determinará que Sarkozy no agotará el debate antes de mayo. Así, serán temas recurrentes la lucha antiterrorista, la seguridad ciudadana, el extremismo islamista y las relaciones interreligiosas. Y sus cinco años de gobierno quedarán menos bajo la lupa.
Ayer, por ejemplo, el líder ofició un homenaje a las fuerzas especiales que participaron en la captura del asesino y anunció que «no estarán autorizados a entrar al país los que han hecho declaraciones infames contra Francia o contra los valores de la República», al tiempo que adelantó que habrá una «aceleración del procedimiento de expulsión» para esas personas, porque ahora «los extremistas juegan con el formalismo administrativo».
«Francia no tiene vocación de acoger a los que profanan sus valores fundamentales», sentenció.
Denuncian conspiración
Pero el mandatario también recibe la indiferencia e incluso el rechazo de quienes creen que las últimas cuatro muertes podían haberse evitado. No son pocos los que critican que no se haya capturado antes al asesino, quien ya había sido fichado.
Pero además están los que dudan de que Merah fuera un terrorista y sostienen que colaboraba con los servicios secretos galos.
El ex jefe de Inteligencia, Yves Bonnet, dijo ayer a La Dépêche du Midi que Merah «era conocido por la DCRI (cuerpo policial de élite) no especialmente por ser un islamista, sino porque tenía un interlocutor en Inteligencia. Y tener un interlocutor no es para nada una cosa inocente, no es una cosa insignificante».
Señaló que es especialmente sospechoso el hecho de que el joven de 23 años viajó, además de a Pakistán, Afganistán, Jordania, Siria e Irak, a Israel, un país adonde sus características de joven vinculado con la Yihad no le hubieran permitido entrar con tanta facilidad. Después de ese viaje, Merah fue llamado a declarar ante la DCRI y alegó motivos turísticos.
La agente que lo interrogó esa vez fue una de las que participó la semana pasada en la negociación de su rendición. El jefe de la DCRI, Bernard Squarcini, aportó un nuevo dato sobre ese diálogo: «La entrevista fluyó bien. No sin cinismo, Merah le dijo a esta policía: ´De todas formas, te debía haber llamado para decirte que tenía unos informaciones que darte, aunque en realidad iba a matarte». (El Observador basado en prensa internacional)