26-1-2012
El 17 de enero, el Comité Central Israelita del Uruguay (CCIU) publicó un editorial sobre una nota de “El Faro del Final del Mundo” de mi autoría en la que se relacionaba el servicio secreto israelí con el asesinato de un científico iraní; en el editorial se la acusa de transmitir “un antiisraelismo ‘barato’ no cómico, un antisionismo demasiado cruel” y “un acercamiento peligroso al antisemitismo vulgar”. Creo que son acusaciones bastante graves, e injustificadas.
Es evidente que el accionar terrorista de los servicios secretos de un país (que era uno de los centros de la broma) no representa a religión alguna, ni siquiera a todos los habitantes del país que supuestamente defienden. Por otra parte, creo que son bastante inoportunos el tono y el calibre de las acusaciones del CCIU en ese editorial, y sobre todo en el que se publicó sobre la caricatura de Gustavo Sala, pidiendo la “expulsión y prisión” para el dibujante. Esto es prácticamente una exhortación pública a arruinarle la vida a una persona.
Creo que es bastante grave que una organización que frecuentemente recibe visitas de presidentes, ex presidentes y dirigentes de primera línea de todos los partidos políticos se exprese con esos niveles de virulencia e intolerancia. El hecho de contar con el respaldo de personas tan destacadas debería llevar a los directivos del CCIU a ser más responsables y prudentes a la hora de expresarse en público.
Marcos Morón
Respuesta al editorial del Comité Central Israelita
26/Ene/2012
La Diaria, Marcos Morón