Matan al tercer científico iraní, cerebro del desarrollo atómico

12/Ene/2012

El Observador

Matan al tercer científico iraní, cerebro del desarrollo atómico

12-1-2012
Enemigos. Irán acusa a Israel y a Estados Unidos de atentar con el objetivo de frenar su programa nuclear
El joven científico viajaba ayer en un auto en las cercanías de la universidad donde impartía clases. Un motociclista adosó una bomba lapa al vehículo e instantes después explotó. A Mostafa, de 32 años, no le dio tiempo para saltar del auto y evitar la muerte, como hizo el 29 de noviembre de 2010 Fereydun Abbasi-Davani, cuando se percató que otro motociclista había adherido una bomba al auto en que viajaba. A diferencia de Mostafa, Fereydun logró salvarse, y actualmente dirige la Organización de la Energía Atómica de Irán.
Ninguna organización ni Estado se responsabilizó del ataque, que, todo indica, tiene como objetivo eliminar a las cabezas del programa nuclear iraní.
La muerte de Mostafa Ahmadi Roshan se suma a las de Majid Shariari, asesinado en otro atentado el mismo día en que Fereydun saltó del auto, y la de Masud Ali Mohammad. Estos tres ataques, dos de ellos exitosos, se concretaron en enero de 2010.
Con el de ayer, ya son tres los científicos iraníes asesinados que estaban encargados del desarrollo nuclear del país. En este caso, el objetivo eliminado fue un profesor universitario que ocupaba un alto cargo en la planta nuclear de Natanz, la mayor de Irán.
Cortar de raíz
Diversos países y organizaciones, en base a un informe de la Agencia Internacional de Energía Atómica, acusan a Irán de enriquecer uranio para fabricar bombas atómicas. Irán lo niega y afirma que enriquece uranio para producir combustible para sus centrales nucleares, con la finalidad de generar energía eléctrica para sus ciudadanos. Sin embargo, a pesar del acelerado desarrollo en el enriquecimiento de uranio, Irán no ha logrado construir su primera central nuclear para estos fines. Esto acrecienta la sospecha internacional: Irán quiere producir el combustible antes de comprar el auto.
La lógica que impera para frenar este supuesto camino hacia la bomba atómica es bastante conocida: muerto el perro, se acabó la rabia. Sin científicos, no hay bomba atómica.
Israel y EEUU en la mira
Ante el reconocimiento de la estrategia y tras el atentado de ayer, el vicepresidente iraní, Mohamed Reza Rahimi, salió a la prensa a marcar la cancha: «Los enemigos deben saber que no serán capaces de impedir que la nación iraní alcance sus objetivos en los campos científicos». Luego responsabilizó del ataque al «régimen sionista» y a los «agentes de los poderes arrogantes» , en evidente alusión a sus enemigos, Israel y Estados Unidos.
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, que se encontraba en Cuba cuando se enteró del atentado, no hizo referencia al mismo durante una conferencia que brindó en la Universidad de Las Américas de La Habana. El vicepresidente iraní y voceros del Ministerio de Relaciones Exteriores fueron los que acusaron a Israel y Estados Unidos. Incluso, luego de que la noticia llegara al Parlamento, los diputados no guardaron sus dardos. «Muerte a Estados Unidos», gritaban unos. «Muerte a Israel», contestaban otros.
Israel no hizo declaraciones al respecto. Sin embargo, fuentes de la Casa Blanca dijeron a la agencia EFE que «Estados Unidos no ha tenido absolutamente nada que ver con eso». La vocera del Departamento de Estado evadió en su rueda de prensa diaria responder a las acusaciones.
Estas se fundan en argumentos concretos.
En primer lugar, Irán e Israel mantienen una guerra no declarada. Como ejemplo, el Ejército iraní aseguró la semana pasada que tiene armamento para bombardear a Israel.
En segundo lugar, Irán encontró en diciembre un avión espía no tripulado estadounidense en su territorio. Representantes republicanos y candidatos a la Presidencia han sostenido que Estados Unidos debe invadir o bombardear a Irán. Muchos de ellos preferirían el combo.
A su vez, el presidente Barack Obama cambió su estrategia de defensa. Sustituyó las guerras prolongadas en el tiempo, como la de Irak o Afganistán, por ataques concretos y puntuales, como el asesinato de Osama bin Laden en Pakistán.
Los asesinatos de los científicos coinciden con esa lógica. (El Observador en base a agencias)