23-12-2011 París castiga a quienes nieguen el genocidio armenio
París | La aprobación de un proyecto de ley para castigar penalmente la negación del genocidio armenio de 1915 en la Cámara de Diputados francesa provocó una airada respuesta de las autoridades turcas, para las que la votación abrirá «heridas irreparables» en las relaciones bilaterales.
«Desgraciadamente, esta propuesta ha sido adoptada pese a todas nuestras advertencias (…). Esto abrirá heridas irreparables y muy graves en las relaciones» entre Francia y Turquía, aseguró el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan.
El gobierno turco también anunció la suspensión de visitas políticas mutuas, el desarrollo de proyectos y ejercicios militares conjuntos y llamó a consultas a su embajador en París, quien regresará hoy a Turquía.
«Esta ley equivale a una traición a la historia y a las realidades históricas», condenó el viceprimer ministro turco, Bülent Arinc, en su cuenta de Twitter, estimando que el texto sentencia «el regreso de Francia a los tribunales de la Inquisición».
Turquía no debe reaccionar así, respondió el ministro francés de Relaciones Exteriores Alain Juppé. «Lo que deseo, es que nuestros amigos turcos no reaccionen exageradamente», declaró.
Interrogado sobre eventuales nuevas medidas de retorsión turcas, el jefe de la diplomacia francesa respondió que «veremos, esperando que todo esto quede hasta aquí, si es posible».
En tanto, el ministro armenio de Relaciones Exteriores, Edouard Nalbandian, manifestó «la gratitud» de su país.
Francia, «adoptando esta ley, ha demostrado de nuevo que no hay prescripción para los crímenes contra la humanidad y que negarlos debe ser castigado», explicó Nalbandian.
El texto fue aprobado a mano alzada por la gran mayoría de los cincuenta diputados presentes y rechazado por seis legisladores, mientras varios miles de franceses de origen turco se manifestaban en contra a las afueras de la Asamblea Nacional.
Con esto las relaciones franco-turcas quedan alteradas por un tiempo indefinido. AFP
Tensión entre Turquía y Francia
23/Dic/2011
El País