Como sucede cada año desde 2015, se realizó una nueva edición del Jidón, el concurso educativo dedicado a la difusión y el conocimiento de la Shoá, organizado por la familia Bergstein con el auspicio de los Amigos Uruguayos de la Universidad Hebrea de Jerusalem y el Centro Recordatorio del Holocausto. En esta oportunidad, el encuentro tuvo lugar en la Universidad ORT Uruguay y estuvo dedicado a una figura especialmente significativa: Ana Vinocur, a cien años de su nacimiento.
El certamen está dirigido a estudiantes de entre 14 y 18 años de instituciones educativas de todo el país y busca promover entre las nuevas generaciones el conocimiento de la historia del Holocausto, fortalecer la memoria y generar espacios de reflexión sobre uno de los períodos más trágicos de la historia contemporánea.
La edición de este año reunió a jóvenes que llegaron desde distintos puntos del Uruguay y que demostraron, a través de su preparación y participación, un profundo compromiso con el estudio y la transmisión de la memoria de la Shoá.
Tras las distintas instancias de la competencia, fueron tres los estudiantes que llegaron a la final. El primer lugar fue para Álvaro Casanova, del PRE/U de Montevideo, quien obtuvo el premio mayor de USD 2.000. El segundo puesto correspondió a Yiseleidy Chiappa, de UTU Young, en Río Negro, quien recibió USD 1.000. El tercer lugar fue para Brandon Faggiani, de los Centros Educativos Impulso de Montevideo, que obtuvo un premio de USD 500.
El jurado estuvo integrado por el escritor e ingeniero Roberto Cyjon, el laureado periodista Dr. Ramiro Rodríguez Villamil y la profesora Silvia Facal, directora de la Cátedra de Judaísmo de la Universidad Católica. Su tarea fue evaluar los conocimientos y el desempeño de los participantes en las diferentes etapas del certamen.
La conducción estuvo, una vez más, a cargo del Dr. Gabriel Goldman, presidente de la institución organizadora, quien se desempeña como maestro de ceremonias del Jidón desde su primera edición.
A lo largo de más de una década, el Jidón se ha consolidado como una propuesta educativa que trasciende la competencia. Es también una herramienta para acercar a adolescentes de diferentes instituciones y departamentos del país a la historia de la Shoá, contribuyendo a mantener viva su memoria y a transmitir sus enseñanzas a las nuevas generaciones.
La edición 2026, dedicada a recordar los cien años del nacimiento de Ana Vinocur, volvió a demostrar que la memoria puede encontrar en los jóvenes un espacio de compromiso, conocimiento y responsabilidad. En tiempos en que resulta imprescindible preservar la verdad histórica, iniciativas como el Jidón adquieren un valor especial.