El desarrollo del hebreo moderno y la preservación de la memoria histórica de Israel fueron protagonistas de la Semana Internacional de los Archivos, una iniciativa que permitió al público conocer documentos, fotografías y registros que habitualmente permanecen resguardados en algunas de las instituciones más importantes de Israel.
Uno de los eventos destacados tuvo lugar en la Academia de la Lengua Hebrea, en Jerusalem, donde investigadores y archivistas mostraron cómo trabajan para conservar materiales que ayudan a reconstruir la historia cultural y lingüística israelí. La actividad formó parte de una serie de encuentros realizados en todo el país con motivo de la celebración internacional dedicada a los archivos y la preservación documental.
Según explicó Dudu Amitai, responsable del archivo de la Academia, una de las principales tareas de los archivistas consiste en decidir qué materiales merecen ser conservados para las generaciones futuras y cuáles no. Lejos de tratarse únicamente de una cuestión administrativa, esa selección termina influyendo en la manera en que la historia será interpretada en el futuro.
“El trabajo de un archivo es reflejar la realidad de la institución que representa”, señaló Amitai durante la actividad, al explicar que cada documento preservado contribuye a construir una visión determinada del pasado.
Fotografías, manuscritos y pistas sobre la historia del hebreo
La jornada también permitió conocer el trabajo de investigación que se realiza dentro de los archivos. Neta Dan, investigadora especializada en los primeros años del hebreo moderno, comparó su labor con la de una detective, debido a la necesidad de reconstruir historias a partir de pequeños indicios encontrados entre miles de documentos.
Dan relató varios casos en los que materiales aparentemente insignificantes permitieron descubrir información histórica relevante. Entre ellos destacó el hallazgo de dos fotografías sin identificar que finalmente fueron vinculadas a una reunión de escritores y figuras culturales judías celebrada en Viena en 1913.
Otra investigación surgió a partir de una simple anotación manuscrita encontrada en una de las fichas de trabajo de Eliezer Ben Yehuda, considerado una de las figuras centrales en la revitalización del hebreo como lengua hablada. Ese comentario permitió confirmar el papel desempeñado por su colaborador Moshe Bar Nissim en la elaboración del histórico diccionario hebreo.
La investigadora explicó que este tipo de descubrimientos permiten comprender mejor cómo se desarrolló el proyecto lingüístico que transformó al hebreo de una lengua principalmente litúrgica en el idioma cotidiano del Estado de Israel.
Durante la actividad también se exhibieron objetos históricos vinculados al proceso de modernización del idioma, incluyendo fotografías poco conocidas, documentos académicos y registros de debates entre lingüistas.
La tecnología cambia, pero los archivos siguen siendo esenciales
Uno de los momentos más llamativos de la presentación fue la exhibición de antiguos rollos de microfilm, una tecnología ampliamente utilizada para almacenar información durante gran parte del siglo XX.
Amitai destacó que, a pesar de los avances digitales, algunos soportes tradicionales continúan ofreciendo ventajas para la preservación a largo plazo. Mientras que dispositivos como disquetes o CD-ROM pueden deteriorarse o volverse incompatibles con las tecnologías actuales, el microfilm puede conservarse durante décadas y consultarse con herramientas simples.
Los asistentes también conocieron parte del archivo Bar-Adon, una colección de grabaciones realizadas entre las décadas de 1960 y 1970 por el lingüista israelí-estadounidense Aharon Bar Adon. El material incluye entrevistas a figuras clave de la historia israelí, entre ellas los ex primeros ministros David Ben Gurion y Menachem Begin, quienes relataron sus experiencias aprendiendo hebreo tras llegar al país.
Además, el escritor y premio Nobel Isaac Bashevis Singer aparece reflexionando sobre su vínculo con el ídish y la identidad judía, ofreciendo un valioso testimonio sobre la diversidad lingüística del pueblo judío en el siglo XX.
La Semana Internacional de los Archivos reunió actividades organizadas por unas 40 instituciones israelíes, entre ellas la Biblioteca Nacional de Israel, Yad Vashem, el KKL-JNF, la Knéset, los Ferrocarriles de Israel y el Archivo Cinematográfico Israelí.
De acuerdo con los organizadores, el creciente uso de herramientas de inteligencia artificial está facilitando la catalogación, digitalización y análisis de grandes volúmenes de documentación histórica. Una tendencia similar ha sido observada por instituciones archivísticas y bibliotecas de todo el mundo, que incorporan nuevas tecnologías para preservar y facilitar el acceso al patrimonio documental, según diversos informes internacionales y análisis publicados por Reuters sobre la digitalización de archivos históricos y servicios culturales.
Para especialistas de Reuters, sin embargo, ninguna tecnología puede reemplazar completamente el criterio humano. La tarea de seleccionar, interpretar y contextualizar los documentos continúa siendo fundamental para preservar la memoria colectiva y transmitirla a las futuras generaciones.
“Entre nuestros predecesores hubo algunas de las figuras más importantes de la historia israelí”, señaló Amitai. “Su trabajo sigue teniendo un enorme valor histórico y cultural”.