EEUU y Europa amenazan a Irán por programa nuclear con fines militares

15/Nov/2011

El Observador

EEUU y Europa amenazan a Irán por programa nuclear con fines militares

15-11-2011 Bruselas. La Unión Europea presentó ayer su ultimátum, aunque no aumentó sanciones económicas
No estamos retirando ninguna opción de la mesa. Irán con armas nucleares representaría una amenaza no solo para la región, sino también para Estados Unidos», dijo el presidente estadounidense Barack Obama el sábado. «Todas las opciones deben estar sobre la mesa», reafirmó el ministro británico de Exteriores, William Hague, ayer. El mensaje parece claro. La advertencia de EEUU y del Reino Unido responde a un informe de la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA) difundido el viernes en el que apunta que el programa nuclear de Irán busca fabricar armas atómicas.
Obama, que el sábado abordó el asunto durante la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico con sus homólogos de Rusia, Dmitri Medvédev, y China, Hu Jintao, afirmó que esos países comparten el mismo objetivo: que Irán no obtenga un arma nuclear y que «no desate una carrera nuclear en la región». Sin embargo, la postura de Rusia en la reunión de ministros de Exteriores de la Unión Europea que se celebró ayer en Bruselas fue bastante diferente. El canciller ruso, Serguéi Lavrov, denunció una campaña internacional para provocar un cambio de régimen en Irán. «Ustedes han visto cuánto ruido se ha hecho en Israel, Europa y Estados Unidos», destacó Lavrov, que vinculó la reacción occidental con los ánimos preelectorales en algunos países. «Amenazar con sanciones y ataques con bombas significa alejar y no acercar la posibilidad de una decisión dialogada», sentenció.
La postura del diplomático ruso fue compartida en parte por su par de Alemania. «No participamos en el debate sobre una intervención militar. Creemos que esas discusiones son contraproducentes», advirtió ayer el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle. La discusión, sin embargo, fue el centro de la cumbre que reunió a los 27 diplomáticos europeos en Bruselas y a los mandatarios de Estados Unidos, China y Rusia en Norteamérica.
La preocupación es doble. Por un lado, el informe de la AIEA que denuncia las intenciones militares del programa iraní es bastante preocupante, y por otro, los medios británicos han apuntado que las autoridades del país consideran la posibilidad de apoyar una acción militar contra instalaciones nucleares iraníes, junto con EEUU e Israel. Los iraníes rechazan el informe y los diplomáticos, los rumores de la prensa. Sin embargo, la tensión por un posible enfrentamiento armado es cada vez mayor. A modo de ejemplo, Dmitri Medvédev, el presidente ruso, advirtió que un conflicto en Irán podría desembocar en una «catástrofe en Oriente Medio». En esa misma línea, el representante francés ante la UE, Alain Juppé, consideró ayer que una intervención militar en Irán sería más peligrosa que el programa nuclear iraní. «Una intervención militar sería peor que el mal mismo; entraríamos en una espiral fuera de control», concluyó.
Sanciones
En la cumbre de la Unión Europea los ministros de Exteriores condenaron ayer «la continua expansión del programa de enriquecimiento iraní» y exigieron a Irán cooperación con la comunidad internacional sobre su programa nuclear, pero decidieron dejar para un próximo encuentro la posibilidad de imponer nuevas sanciones contra el régimen. Los 27 miembros expresaron en un documento sus «crecientes preocupaciones» sobre el desarrollo atómico iraní a la vista del último informe de la AIEA, que acusa a Irán de haber trabajado en la tecnología necesaria para fabricar armas nucleares.
Sobre Irán ya recaen cuatro sanciones del Consejo de Seguridad de la ONU de carácter económico por falta de cooperación, que han causado dificultades al gobierno iraní, aunque aún no han obligado a Teherán a realizar algún cambio en su programa nuclear. De todas maneras, Obama considera que «las sanciones tienen un efecto enorme y un enorme alcance».
El canciller francés abogó ayer por imponer nuevas sanciones y se refirió en concreto a que la UE se plantea solicitar al Banco Europeo de Inversiones que cese sus créditos a proyectos vinculados al régimen iraní. Juppé admitió asimismo que se cuestione el efecto directo de este tipo de medidas sobre la población civil, pero hizo hincapié en que «esta es el arma de la que disponemos hoy, y vamos a reforzarla y aplicarla con mucha determinación». Las amenazas, en la órbita diplomática, son aun de índole económica. El 1º de diciembre, en la próxima cumbre de la UE, los diplomáticos evaluarán si el gobierno iraní respondió a su solicitud -disfrazada de ultimátum- de cooperación. (El Observador y agencias)