¿Adiós al proceso de paz?

11/Nov/2011

Aurora, Editorial

¿Adiós al proceso de paz?

10/11/2011 CULTURA Autor: Editorial
El informe de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) se podría definir como lo que el antropólogo de los dramas sociales, Victor Turner, denomina el “disparador” de una crisis. Ahora ya nadie puede ocultar que “algo está podrido en la Dinamarca” como le hacía decir a su protagonista Shakespeare en Hamlet.
El valiente reporte de la agencia internacional actualmente encabezada por Yukiya Amano significa para Israel una amarga victoria. Los especialistas israelíes señalan que el reporte certifica principalmente lo que en el ámbito de Inteligencia ya se sabía: el impulso de la carrera armamentista nuclear de Irán.
Al disparador de la crisis es posible que siga una fase de escalada de la crisis que si no se presenta en términos de una confrontación directa, podría llegar a través de duras sanciones canalizadas a través del Consejo de Seguridad.
Si la República Islámica alcanza o alcanzó el umbral de la capacidad nuclear estaríamos hablando de una nueva guerra fría a nivel regional. Este nuevo contexto implica un cambio en el enfoque geopolítico.
Recordemos que el proceso de paz entre Israel y los palestinos comenzó, precisamente, al término de la Guerra Fría.
En el marco de la volatilidad regional desatada por la “Primavera Árabe” y la férrea alianza de la Jihad Islámica palestina de Gaza con Irán, si la ventana de oportunidad histórica que se abrió con el colapso de la Unión Soviética no se cierra, es un interrogante a develar.
También a los países árabes les será más difícil negociar abiertamente tratativas de paz con Israel a la sombra de la oposición de un Irán nuclear.
La dirigencia israelí apela a la comunidad internacional para que aplique sanciones “con dientes” que obliguen a los iraníes a detenerse.
Sin embargo, no es claro que se alcance el consenso para este tipo de acciones en el Consejo de Seguridad.
Mientras tanto, el ministro de Defensa, Ehud Barak, trata de disipar el cúmulo de sospechas que se abrieron en cuanto a la posibilidad de un ataque israelí a las instalaciones nucleares de la República Islámica.
Por lo pronto, la pelota está en en el campo del organismo máximo de las Naciones Unidas.