Iom Ierushalaim: el día en que Jerusalem volvió a estar unida

14/May/2026

Por Adrián Epstein, de CCIU

 

 

Para millones de personas, Jerusalem no es solamente una ciudad. Es un lugar lleno de historia, identidad, fe y memoria. Allí se encuentran sitios sagrados para el judaísmo, el cristianismo y el islam, y desde hace miles de años ocupa un lugar central en la tradición judía.

 

Cuando el Estado de Israel fue creado en 1948, estalló una guerra con los países árabes vecinos. Como consecuencia de ese conflicto, Jerusalem quedó dividida en dos partes: el sector occidental quedó bajo control israelí y la parte oriental, incluyendo la Ciudad Vieja y el Kotel (Muro Occidental), quedó bajo control jordano.

 

Durante 19 años, los judíos no pudieron acceder a sus lugares sagrados en la Ciudad Vieja. El Muro de los Lamentos, el sitio más importante de oración del judaísmo, quedó fuera de alcance para quienes vivían en Israel.

 

En junio de 1967, Israel enfrentó una nueva guerra contra varios países árabes. En apenas seis días, el ejército israelí logró importantes avances militares. Uno de los momentos más recordados ocurrió el 7 de junio, cuando los paracaidistas israelíes ingresaron a la Ciudad Vieja de Jerusalem.

 

La frase “Har Habait beiadenu” (“El Monte del Templo está en nuestras manos”), pronunciada por el comandante Motta Gur, quedó grabada en la memoria colectiva israelí.

 

Poco después, soldados y civiles llegaron al Kotel emocionados, muchos de ellos llorando y rezando frente al muro por primera vez en décadas.

 

A partir de entonces, Israel estableció Iom Ierushalaim como una jornada festiva para recordar la reunificación de la ciudad. La fecha se celebra según el calendario hebreo, el 28 del mes de iyar.

 

En Israel se realizan actos oficiales, ceremonias, plegarias especiales y actividades educativas. Muchas personas visitan Jerusalem, especialmente el Kotel, donde se reúnen miles de fieles.

 

Para gran parte del pueblo judío, el día simboliza el regreso a un lugar central de su historia y tradición. También representa la conexión espiritual y cultural con una ciudad mencionada innumerables veces en la Biblia y en las plegarias judías.