La novela La niña que miraba los trenes partir, del escritor Ruperto Long e inspirada en la vida de Charlotte de Grünberg, fue presentada en su versión en inglés, ampliando el alcance internacional de una historia basada en hechos reales sobre la persecución nazi y la supervivencia. En la foto:: Dr. Jorge Grünberg, Ing. Ruperto Long, Emb. Daniel Castillos, y Daniel Mariaschin, durante la presentación realizada en Washington D. C.
Los eventos, que tuvieron lugar en B´nai B´rith International (Washington D. C., Estados Unidos), en el Consulado de Uruguay y en The New School for Social Research en Nueva York, contaron con las palabras del autor de la novela, Ing. Ruperto Long, y del rector de la Universidad ORT Uruguay, Dr. Jorge Grünberg.
La novela, ahora traducida al inglés, retrata cuatro historias, una de ellas sobre la vida de Charlotte de Grünberg (directora general de la Universidad ORT Uruguay entre 1977 y 2024), una niña belga de ocho años que huye del nazismo junto a su familia y pasa por diversas peripecias.
La presentación en Washington, realizada el 10 de abril, también tuvo como oradores al embajador de Uruguay en Estados Unidos, Daniel Castillos, y al CEO de B´nai B´rith International, Daniel Mariaschin, y contó con el apoyo para su organización de Adriana Camisar, asesora especial para Asuntos Latinoamericanos y de la ONU de B’nai B’rith International. Además, el evento fue auspiciado por Israel Allies Foundation.
El evento, realizado el 16 de abril en el Consulado de Nueva York, incluyó la oratoria de la cónsul general uruguaya, Beatriz Núñez Rivas.
En la actividad llevada a cabo el 17 de abril en The New School for Social Research (Nueva York), el docente de la institución e historiador, Federico Finchelstein, PhD, también integró el panel. Este académico, de origen argentino, sostuvo —parafraseando a Charlotte— que la «educación es una batalla continua». El caso de Charlotte es «muy inspirador» porque pasó de una «experiencia de vida traumática a fundar una universidad». Ella preguntaba: «¿aprendimos algo?». La educación sobre el Holocausto debe ser continua, y no debe detenerse; eso fue lo que comprendió y llevó a la práctica Charlotte, explicó Finchelstein.
Un testimonio clave
Mariaschin sostuvo que estamos viviendo en un tiempo en el que cada vez hay menos sobrevivientes del Holocausto (Shoá), lo cual es visto por los negadores como una oportunidad para fortalecer sus argumentos y pergeñar su negación de forma más sencilla. Este libro, señaló, es una respuesta y un testimonio clave a 81 años del final de la Segunda Guerra Mundial.
El CEO destacó el hecho de que, luego de la guerra, Charlotte «rehízo su vida, fue una figura de importancia en la sociedad uruguaya y fundó la Universidad ORT Uruguay».
La historia de Charlotte trata sobre la resiliencia, el coraje y la renovación.
El amor y la libertad
«Es un privilegio y honor participar, ya que Ruperto no es solo un escritor, sino un intelectual, un estudioso de diversas áreas y un autor de libros referidos a distintas materias», señaló el Emb. Castillos.
El diplomático explicó que estamos viviendo en tiempos volátiles, complejos, inciertos, con guerras y persecuciones que ponen en riesgo a nuestra civilización, y que por ello es sumamente importante publicar La niña que miraba los trenes partir en inglés (The girl who watched the trains depart) y presentarla en Estados Unidos.
«Esta es una novela, pero basada en hechos históricos reales en el medio de la pesadilla del Holocausto, lo que nos enseña que el amor y la libertad prevalecerán». Castillos afirmó que, con esta novela, el Ing. Long puso a Uruguay en el mapa, y por tanto lo considera «un verdadero embajador». Tenemos que «recordar el pasado para no cometer los mismos errores que han tenido graves consecuencias para la humanidad», concluyó.
La gestación de la novela
El Ing. Long destacó que el evento organizado por B´nai B´rith se estaba realizando a pocos días del Día de Recordación de la Shoá y el Heroísmo del Pueblo Judío. El escritor explicó que se trata de «una historia que tiene mucho que ver con la vida real».
El ingeniero recordó cómo se gestó la idea del libro. Durante una conversación casual con Charlotte, Long le preguntó dónde había pasado la guerra. Charlotte se vio sorprendida por la pregunta, pero decidió contarle brevemente su historia, aunque su deseo no era difundirla. Luego de mucha insistencia, y con el apoyo del Dr. Jorge Grünberg, y del Dr. José Grünberg, esposo de Charlotte, fue que logró convencerla para difundir el sufrimiento de la guerra, pero a la vez acerca de su confianza en el porvenir.
El novelista y la directora general se encontraron durante dos años, una vez por mes, para recordar y revivir juntos la historia de Charlotte. Long recordó cómo se impresionó al saber que la protagonista de su novela estuvo escondida en un ropero durante un año en la ciudad de Lyon (Francia).
Una anécdota que impactó al autor fue que cuando Charlotte y su familia estaban escondidos en Grenoble (Francia), Blima, la madre de la protagonista, al ver que su hija (de 10 años) estaba aburrida, le inventó un juego de dominó con unos panfletos nazis (ya que no tenían otro tipo de papel). Long explicó que de un lado de las improvisadas fichas del juego estaba la orden de denunciar judíos, y del otro los números del dominó. «Blima creó algo lleno de luz para hacer feliz a su hija, lo cual demuestra su resiliencia, la de una mujer común que podía inventar estas cosas en una situación extremadamente difícil».
Uruguaya por elección
El rector de la Universidad ORT Uruguay recordó: «Mi madre estaba muy orgullosa de ser uruguaya, ya que era uruguaya por elección».
Además, explicó que Charlotte no habló por décadas de sus vivencias durante la Shoá, y recalcó el hecho positivo y terapéutico de haber hecho pública su historia en el marco de la guerra, 60 años luego de terminada. «A mi madre, la respuesta positiva al libro le significó mucho: el hecho de que la humanidad no está perdida», destacó. Trazó un paralelismo entre las niñas Charlotte y Ana Frank, pero aclaró que se trataron de dos historias distintas y con finales diferentes.
El Dr. Grünberg se refirió a los aprendizajes que a Charlotte le generó su experiencia durante la Shoá: la expresión «nunca más» debía estar acompañada de una acción; en este caso: «nunca más indefensos»; y que «la memoria no es suficiente». «Recordar es importante, pero también hay que aprender».
Las presentaciones estuvieron cargadas de emoción y reencuentros con docentes (Gustavo Rubinsztejn y Amparo Mercader) y graduados de ORT que viven en Estados Unidos.