Pesaj: memoria y libertad

01/Abr/2026

 

 

Cada año, al llegar Pesaj, el pueblo judío revive uno de los relatos fundacionales más poderosos de la humanidad: la salida de la esclavitud hacia la libertad. Una libertad que deben alcanzar quienes hoy están oprimidos por la guerra, quienes tienen que vivir Pesaj en refugios para estar seguros, quienes en Uruguay y en el mundo soportan el flagelo del antisemitismo.

Que ni los judíos ni nadie conozcamos más de sometimiento y esclavitud. JAG PESAJ SAMEAJ

 

El relato del Éxodo no se limita a narrar la opresión sufrida en Egipto, sino que pone el foco en el proceso de transformación de esclavos a personas libres, de la resignación a la responsabilidad. En la noche del Seder, cada familia está llamada a verse a sí misma como si hubiese salido personalmente de la esclavitud. Asumir que la libertad exige conciencia, memoria y compromiso.

 

No se trata solo de un episodio histórico, sino de una experiencia que se actualiza generación tras generación, recordando que la libertad es una conquista permanente.

 

La importancia de la libertad radica también en su dimensión ética. No alcanza con ser libres; es necesario construir una sociedad donde la dignidad del otro esté garantizada. Por eso, la tradición insiste en recordar la experiencia de la opresión para no repetirla con otros. La libertad, en este sentido, no es individualista, sino profundamente colectiva.

 

Ser libre es poder elegir con responsabilidad, es actuar con valores, es no ser esclavo ni de otros ni de uno mismo. Es una libertad que implica deberes, no solo derechos.

 

Pesaj enseña que la libertad nunca está completamente asegurada. Así como fue necesario salir de Egipto, cada generación enfrenta sus propios desafíos: prejuicios, intolerancia, fanatismo o indiferencia.

 

Celebrar Pesaj es mucho más que mantener una tradición. Es reafirmar una identidad basada en la memoria y en los valores.