Israel, ante dos frentes nuevos de conflicto

01/Nov/2011

La Nación, Ana Jerozolimski

Israel, ante dos frentes nuevos de conflicto

1-11-10 Presión diplomática en medio de la violencia
Por Jana Beris | Para LA NACION
JERUSALEN.- Israel lidia en estos momentos con dos desafíos complejos en el tema palestino, que, aunque pueden parecer totalmente independientes y desconectados, se combinan para crear una gran preocupación en el país.
Por un lado, el sur de Israel está siendo atacado nuevamente, desde hace varios días, por una lluvia de cohetes disparados desde la Franja de Gaza, después de que se desmoronó la corta tregua de tan sólo nueve horas que dio apenas un respiro temporal a la población civil.
Por otro, en el campo político, la votación de ayer en la Unesco terminó con una amplia mayoría a favor de aceptar a Palestina como miembro pleno de la agencia de la ONU, algo a lo que Israel se opone terminantemente, al igual que Estados Unidos.
Lo que se percibe más urgente, por el peligro físico que encierra para la población, es la recurrencia de los lanzamientos de misiles desde territorio palestino hacia el sur de Israel. Todas las grandes ciudades del sur, Beer Sheeba, Ashdod y Ashkelon, y numerosas localidades más, están en la mira y se han convertido en blanco de varios impactos de misiles Grad. Pero también Sderot, Gan Yavne y otras localidades más chicas que están al alcance de los disparos han tenido que lidiar con alarmas antiaéreas que indicaban que los misiles estaban en camino y podían impactar en cualquier momento en sus calles.
Un hombre de 56 años, padre de cuatro hijos, murió el sábado a raíz de las esquirlas, que le provocaron graves heridas cuando se dirigía a su casa, en la ciudad de Ashkelon.
Israel respondió a la agresión lanzando ataques aéreos contra posiciones del grupo radical integrista Jihad Islámica, que ha reivindicado los disparos de misiles. Cinco miembros de esa organización murieron el sábado al ser alcanzados por un ataque israelí, entre ellos Ahmed el-Sheikh Khalil, jefe del brazo armado de la Jihad Islámica. Fuentes militares israelíes dijeron que la célula en cuestión fue atacada porque estaba por disparar misiles hacia Israel.
Netanyahu lanzó ayer una fuerte advertencia a los terroristas. «Seguiremos actuando contra aquellos que tratan de dañarnos», advirtió, en un discurso ante el Parlamento, en el que afirmó que su gobierno actuará con «fuerza y determinación» y desplegará más baterías de misiles interceptores de cohetes en la frontera con Gaza.»Cualquiera que ataque a Israel está arriesgando su vida», advirtió.
Pero la sensación en Israel es de que el país está ante una especie de encrucijada. Por un lado, es evidente que no hay una respuesta militar clara a la amenaza de los misiles desde Gaza. Por otro, las relaciones políticas entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina están cada vez peor. La votación de ayer en la Unesco las complica más aún.
«Esta es una maniobra palestina unilateral que no traerá ningún cambio en el terreno, pero aleja más todavía la posibilidad de un acuerdo de paz», dijo ayer la cancillería israelí en un comunicado.
Para Israel, la aceptación de la Autoridad Nacional Palestina en la Unesco implica un golpe mortal al proceso de paz, hoy congelado. El gobierno de Netanyahu está convencido de que los palestinos no volverán nunca a negociar si reciben lo que quieren (el reconocimiento del Estado) sin tener que hacer concesiones en la mesa negociadora.
Según los analistas, ante esta difícil encrucijada, hay riesgo de que el gobierno termine adoptando una línea más dura, lo cual alejaría aún más las posibilidades de una solución pacífica del conflicto.