Importa Israel

18/Sep/2025

El País- por Tomás Teijeiro

“Me preocupan las movidas cada vez más elocuentes que se escuchan en Uruguay con respecto al tema por parte de determinados colectivos, teñidas todas ellas de una condena injusta y simplista hacia el Estado de Israel por las consecuencias aparejadas por su defensa”

No caeré en el fácil recurso de criticar al gobierno de España por la inverosímil postura que ha tomado con respecto a Israel, al conflicto en Gaza, y a su actitud contra los deportistas israelíes. No tiene sentido. Todo eso se explica solo, no hay necesidad de abundar. Es triste, y solo cabe rezar para que la pesadilla que padecen los españoles acabe pronto. Es insoportable vivir en un país donde todo lo que viene de esta izquierda -asombrosamente parecida al nefasto Frente Popular- se promociona como bueno, y todo lo demás es malo y de ultraderecha. Como si la izquierda fuera buena…

Me preocupan las movidas cada vez más elocuentes que se escuchan en Uruguay con respecto al tema por parte de determinados colectivos, teñidas todas ellas de una condena injusta y simplista hacia el Estado de Israel por las consecuencias aparejadas por su defensa. También me desvela que nuestro gobierno no sea absolutamente claro en la defensa de Israel.

Pero antes de abordar la cuestión -aunque resulte repetitivo- creo que conviene volver a enfocar el problema.

El 7 de octubre de 2023, durante la celebración de festividades judías, Israel fue atacado por terroristas, quienes además de invadir, saquear, destruir, bombardear, violar, y matar, tomaron una gran cantidad rehenes, a quienes sometieron a toda clase de atrocidades. Se estima que durante la incursión murieron alrededor de mil doscientos israelíes. Fue la invasión a gran escala más grande que ha sufrido Israel en décadas.

Solo por precisar conviene tener que claro que: a- fue una invasión del territorio soberano realizada por milicias terroristas con gran poder armamentístico que se entrenan y financian al amparo de otros estados afines a sus objetivos (aniquilar a Israel), b- la acción armada no respetó la integridad de civiles, ni bienes e infraestructura, c- no fue un acto en legítima defensa, sino todo lo contrario, un ataque ilegal, d- amén de las atrocidades mencionadas se tomaron rehenes civiles a los que se violaron sistemáticamente sus derechos, algunos de los cuales aún no han sido liberados, e- los perpetradores y quienes los apadrinan han violado por tanto todas las normas imperativas en materia de derecho internacional humanitario.

Su accionar habilitó la excepción legal por la cual el estado de Israel puede hacer uso de la fuerza en forma legítima, para defenderse, recuperar a los rehenes, prevenir otros ataques, y garantizar su propia seguridad y supervivencia. Todo mientras dure la amenaza, y contra quienes lo atacaron, y contra quienes los asisten.

La amenaza aún no se ha disipado, por ende, Israel actúa hoy conforme a derecho.

Es una guerra, las mismas siempre acarrean inequidades y situaciones dramáticas, para todos los actores, mucho más para los civiles indefensos que suelen ser espectadores pasivos.

En una guerra no se puede ser neutral, se toma parte de quien lleva la razón y le asiste el derecho: en este caso Israel, estado ilegítimamente agredido.

Israel es la frontera de la civilización Occidental. De su supervivencia dependen en gran medida muchas de las comodidades de las que disfruta Occidente. Entre ellas el goce de la libertad individual y la democracia.

Uruguay siempre ha estado del lado correcto de la historia.

No deberíamos equivocarnos.

Entre democracia liberal y fanatismo totalitario no hay opción.