El caso que denunció Rodrigo Varscher, estudiante de la Facultad de Información y Comunicación (FIC) de la Universidad de la República (Udelar) que afirmó que una docente de esa institución tuvo comentarios antisemitas durante una clase en la que abordó a los teóricos judíos Theodor Adorno y Max Horkheimer, generó críticas desde la política y la sociedad civil. Un grupo de al menos 800 docentes emitió una declaración manifestando su preocupación por la situación descripta. Crédito foto: FIC
El diputado colorado Felipe Schipani presentó un pedido de informes ante la FIC por las “graves denuncias de antisemitismo” formuladas por el estudiante. “La facultad debe investigar los hechos, inicial los procedimientos disciplinarios y garantizar la no discriminación en sus aulas”, escribió en la red social X.
En el pedido, el legislador solicita saber si las autoridades educativas están al tanto, si se piensa disponer una investigación administrativa o disponer medidas institucionales.
Sebastián Sanguinetti, también diputado colorado, apoyó el pedido de Schipani y condenó “toda forma de discriminación”.
“La Udelar debe investigar con urgencia estas denuncias de antisemitismo. La situación en Uruguay es preocupante: en 2024 alcanzamos un récord y, por cuarto año consecutivo, lideramos en la región las expresiones de antisemitismo en redes y en otros ámbitos”, agregó.
La organización judía B’nai B’rith Uruguay expresó que la universidad “debe ser un espacio libre de todo tipo de discriminación y discurso de odio”.
“Instamos a las autoridades de la Universidad a investigar este repudiable hecho y tomar las medidas necesarias para evitar que vuelva a ocurrir. Repudiamos toda forma de antisemitismo y discriminación, especialmente en ámbitos educativos que deben fomentar la convivencia, no el odio”, manifestó.
Declaración de 800 docentes
Tras el video de Varscher en YouTube, titulado “Antisemitismo en la Universidad de la República (Uruguay)”, al menos 800 docentes autoconvocados, suscribieron a una declaración pública donde manifestaron su “profunda preocupación” por la situación descrita.
En la cartase cuestionó que la docente haya reproducido “prejuicios históricos sobre judaísmo y poder económico”, con la financiación de los pensadores, y que apelara a “estereotipos raciales propios de la propaganda antisemita del nazismo”.
Sumado a que la calificación de “genocidio” en Gaza, “compromete la laicidad al presentar juicios políticos sin respaldo en fallos internacionales definitivos”, agregaron, en relación al debate diplomático sobre cómo encuadrar el conflicto.
“¿Con qué objetivo hizo estos comentarios? ¿Estamos realmente asistiendo a discursos y elementos de carácter discriminatorio? Queremos expulsar a los alumnos de origen judío de nuestra Universidad?”, indicaron los profesionales universitarios en la carta.
“Estas expresiones no se dan como hechos aislados, sino se han generalizado en el ambiente universitario, vulneran principios esenciales de pluralismo, laicidad y respeto, generando un clima adverso para estudiantes y docentes de origen judío, y lesionando la convivencia académica”, agregaron.
“Recordamos que el antisemitismo no solo se expresa con violencia explícita, sino también en discursos que deshumanizan, ridiculizan o desacreditan por origen étnico o religión. Pedimos que la Udelar actúe con responsabilidad institucional. Callar ante estas expresiones es ser cómplice”, señala a continuación la misiva.
“Al mismo tiempo, planteamos una interrogante que interpela a toda la comunidad universitaria: ¿qué mecanismos podemos generar para evitar que en el futuro se repitan situaciones que menoscaban la misión central de la Universidad y que desvían la atención hacia temas que dividen en lugar de contribuir al conocimiento, la integración y el respeto mutuo?”, remata la carta.
Además de la declaración pública de profesores, el diputado Felipe Schipani presentó por estas horas un pedido de informes al MEC, al que accedió El País, consultando si la FIC tomó conocimiento de la denuncia de Varscher, si se inició una investigación administrativa, así como medidas preventivas frente a lo denunciado.
También si existe un protocolo vigente a nivel de Udelar para “prevenir, detectar y sancionar conductas discriminatorias, incluidos el antisemitismo y otros discursos de odio”. Y qué medidas prevé para que el ámbito universitario “se rija por los principios de respeto, igualdad y no discriminación”.