En su castillo del sur de Francia albergó a refugiados, incluyendo judíos, insistiendo en que «nadie fuera rechazado». También se negó a despedir a los músicos judíos de su orquesta, manteniéndose firme incluso cuando los funcionarios nazis se lo exigieron. «No me separaré de mi orquesta porque sean judíos”. Crédito foto: Britannica.com
Cuando Mary Strauss decidió donar su colección de objetos de Josephine Baker, reunida durante toda su vida, a la Sociedad Histórica de Missouri, se trató más que de un extraordinario regalo de recuerdos. Strauss, dama judía de la ciudad de Saint Louis conocida por haber ayudado a salvar el Teatro Fox, ha dedicado décadas a honrar a Baker, la artista local que se convirtió en una leyenda internacional.
Si bien la colección en sí no destaca los vínculos de Josephine Baker con los judíos en Francia durante la Segunda Guerra Mundial, la donación de Strauss nos recuerda que el legado de Baker esconde una historia que nunca debe olvidarse: el productor judío que la reclutó inicialmente para como espía, las comunidades judías que ayudó a proteger, y los actos ocultos de desafío que la convirtieron no solo en una estrella, sino también en una heroína de la resistencia.
Cómo surgió la colección
Strauss afirma que su interés por Baker surgió mucho antes de darse cuenta de hasta dónde llegaría. “No me propuse crear una colección”, dice. “Empezó con un póster, luego un programa y luego otra pieza. Con el tiempo, simplemente creció, porque Josephine me fascinaba. Era nativa de Saint Louis, era una persona trascendental y representó muchas cosas importantes”.
Su casa se convirtió en una especie de museo lleno de fotografías raras, pósters y objetos personales. Ahora, señala, es hora de compartirlos con la comunidad. “Me parece importante que estas piezas estén donde la gente pueda aprender de ellas. Josephine no es solo historia. Es una inspiración”.
Una historia judía que no está en los objetos
Lo que falta en la colección Josephine Baker de Strauss es el capítulo que Baker escribió durante la Segunda Guerra Mundial, cuando arriesgó su vida en la Francia ocupada por los nazis. Fue una época de su vida que no dejó objetos coleccionables, sino actos de desafío y valentía que no pudieron plasmarse en recuerdos.
En una biografía sobre Baker publicada en 2022, el Museo Conmemorativo del Holocausto de Estados Unidos detalla cómo llevaba mensajes en clave escritos con tinta invisible en sus partituras, e incluso clavó notas en su ropa interior, sabiendo que era improbable que los oficiales alemanes registraran a una artista de fama mundial
Su labor de espionaje comenzó gracias a Jacques Abtey, oficial de inteligencia francés que se convirtió en su contacto, y a Abraham Marouani, productor teatral judío que la introdujo en los círculos de la resistencia. Con su guía, Baker abandonó el escenario y asumió uno de los papeles más peligrosos de su vida, arriesgando su fama y seguridad para socavar el régimen nazi.
En una biografía sobre Baker publicada en 2022, el Museo Conmemorativo del Holocausto de Estados Unidos detalla cómo llevaba mensajes en clave escritos con tinta invisible en sus partituras, e incluso clavó notas en su ropa interior, sabiendo que era improbable que los oficiales alemanes registraran a una artista de fama mundial. En su castillo del sur de Francia albergó a refugiados, incluyendo judíos, insistiendo en que «nadie fuera rechazado». También se negó a despedir a los músicos judíos de su orquesta, manteniéndose firme incluso cuando los funcionarios nazis se lo exigieron. «No me separaré de mi orquesta porque sean judíos», declaró Baker.
Cicily Hunter, historiadora de la Sociedad Histórica de Missouri, afirma que la ausencia de objetos hace aún más significativa la donación de Strauss. “Aquí es donde la historia se expande más allá de los objetos en sí”, comenta Hunter. “Las conexiones judías de Baker en Francia nos recuerdan que no solo era una artista, sino también una luchadora por la resistencia. Comprendió la persecución y se enfrentó a ella, y esa es una parte importante de su legado”.
Memoria e identidad
Para Strauss, el acto de donar la colección es en sí mismo una forma de preservación: un acto judío de memoria. “Josephine Baker siempre fue más grande que sus papeles en el escenario. Vivió sus creencias. Eso es algo que he llevado conmigo y espero que otros también”.
Hunter añade que, al donar su colección, Strauss garantiza que la historia de Baker siga inspirando en Saint Louis y más allá. “Mary ha preservado un legado, no solo de Josephine, sino de lo que significa defender la justicia”.
La donación coloca a Josephine Baker firmemente en el registro histórico de Missouri, a la vez que nos recuerda el capítulo judío de su vida, uno escrito con valentía y resistencia, aunque no esté plasmado en ningún objeto.
*Editor jefe del Saint Louis Jewish Light.
Fuente: Saint Louis Jewish Light (stljewishlight.org).
Traducción Sami Rozenbaum, Nuevo Mundo Israelita