Sin novedad en el frente

10/Oct/2011

La República, Egon Friedler

Sin novedad en el frente

8-10-2011
JIHAD Egon Friedler – Periodista
A muchos lectores el título de este artículo les resultará familiar. Es el título de una famosa novela antibélica del escritor alemán Erich María Remarque (1898-1970) que fue llevada dos veces al cine (en 1930 con dirección de Lewis Milestone y en 1979 con dirección de Delbert Mann). Su tema es la denuncia de la brutal matanza en las trincheras durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918) en la cual el escritor fue soldado, experimentando en carne propia su absurda crueldad. Hasta hoy su libro sigue siendo una de las mejores obras de ficción pacifistas que se han escrito y su título sigue siendo particularmente sugestivo, porque alude irónicamente a los horrores de la guerra cuando no hay ninguna gran batalla ni sucede ningún acontecimiento bélico que modifique dramáticamente la situación en ambos bandos.
Es con la misma intención irónica que tomo prestado el título de Remarque aludiendo a una guerra diferente y más actual, la jihad o guerra santa islámica librada por el islamismo militante contra el mundo moderno y los avances de la civilización desde la Revolución Francesa. Sin duda, es una guerra de naturaleza diferente a una conflagración bélica global. Por una parte, es un enfrentamiento interno en el seno de una de las grandes religiones mundiales, el Islam. Por otra, es una lucha librada por el sector más militante del islamismo contra el resto de la humanidad, una lucha que tiene las manifestaciones más diversas, que van desde la militancia cultural e ideológica al terrorismo organizado.
Del mismo modo que durante la guerra de desgaste de la Primera Mundial, las «pequeñas noticias» como la muerte de dos o tres soldados no llegaban a la prensa, hay una serie de noticias de nuestros días, que o son relegadas a las páginas interiores de los diarios o son olímpicamente ignoradas.
En este artículo, nos limitaremos a dar a conocer unas pocas de esas noticias.
APOSTASÍA CONDENADA
En Irán, un pastor cristiano, Yousef Nadarkhani, de 35 años de edad, ha sido condenado a muerte por apostasía, un crimen por el cual fue encarcelado hace dos años. Pero aparentemente la condena no se debe a que resolvió abandonar el Islam para convertirse al Cristianismo sino solamente a que el acusado tenía antepasados musulmanes. Según una información del «Washington Post» una corte islámica en Gilan determinó que Nadarkhani tiene ascendencia musulmana y por ello debe renegar de la fe en Jesucristo. El veredicto provocó una oleada de indignación en algunos países occidentales, por lo que las autoridades iraníes cambiaron la acusación. Según informó la CNN «Gholomali Rezvani, vicegobernador de la provincia de Gilan, en la cual Nadarkhani fue juzgado, acusó a la prensa occidental de tergiversar la verdadera historia, ya que se trata de un «violador». Rezvani declaró a la agencia iraní que Nadakhani es culpable de sionismo y de crímenes contra la seguridad del Estado». Sin embargo, en el veredicto de la Suprema Corte de 2010 que refrendó la posición de la Corte regional solo se menciona el delito de apostasía».
Una columna en el «Daily Mail» de Londres pregunta ¿Dónde están las protestas por el caso del pastor Nadarkhani?
SUNNITAS HACEN EXPLOTAR A SHIÍTAS
Según informó la BBC el 30 de setiembre pasado, un coche bomba mató por lo menos a 17 personas e hirió a varias docenas en un funeral cerca de la ciudad iraquí de Hilla, situada a 100 kilómetros de Bagdad. La explosión ocurrió durante el entierro de un jeque junto a una mezquita shiíta. Ningún grupo se responsabilizó por el ataque pero es algo bastante común que militantes extremistas sunnitas ataquen barrios y mezquitas shiítas con el fin de incrementar la tensión sectaria. La BBC recuerda que hace dos semanas, un coche bomba explotó cerca de un restaurante utilizado por las fuerzas de seguridad en el suburbio de Al-Shumali en Hilla, dejando 15 muertos.
CARICATURISTAS EN LA MIRA
El diario alemán «Die Welt» informó el 30 de setiembre que una caricatura provocó la ira de los islamistas militantes. Esta vez es en Turquía y se trata de una caricatura que apareció sin firma en Baruter, un lugar en Internet. La caricatura, bastante inofensiva según las pautas habituales en la mayoría de los países democráticos, dibuja a un hombre que telefonea a Dios desde una mezquita solicitando que las oraciones sean acortadas. Desde sitios islamistas en Internet comenzó una campaña de protestas y la Fiscalía del Estado denunció al caricaturista por «ofender a una parte del pueblo». Según «Die Welt» este es otro paso más en el proceso de presiones religiosas en la sociedad turca dirigidas por el gobierno. Un ejemplo típico, una reciente encuesta indicó que la mayoría de los turcos no quisieran ser vecinos de cristianos o de judíos, y mucho menos de ateos. Otro ejemplo: en una publicación norteamericana se publicó una caricatura del primer ministro turco Erdogan considerada ofensiva por las autoridades turcas, que solicitaron al Ministerio de Justicia norteamericano identificar al autor del dibujo, pero éste se negó alegando que en los Estados Unidos hay libertad de opiniones.
FILMACIÓN FRUSTRADA
Según informó el diario «The telegraph» de Gran Bretaña la policía detuvo a 19 sospechosos, que habían colocado bombas en una cañería de gas que llegaba a una catedral católica en Yakarta. Según el vocero de la policía, el grupo, inspirado por Al Qaeda, había proyectado hacer una filmación en el momento de la explosión cuyo objetivo era ocasionar el máximo posible de víctimas. El desmantelamiento de las bombas llevó 10 horas.
SÍ: MUSULMANES MATAN A MUSULMANES
Extractos de un artículo publicado en el diario pakistaní «The Express Tribune». Su autor se llama Daniyal Noorani y se publicó el 19 de setiembre de 2011: «Después de un atentado terrorista en Pakistán, uno suele escuchar por la televisión o por parte de personas de la calle la frase trillada «Un musulmán no mata a otro musulmán». Cada vez que lo oigo quiero golpearme la cabeza contra la pared. Pese a que miles de personas han sido asesinadas en atentados suicidas por parte de extremistas religiosos, gran número de pakistaníes sigue teniendo simpatías por los extremistas o no está dispuesta a condenarlos.
«Es triste pero los musulmanes han estado matando a otros musulmanes desde los primeros días del Islam. Recientemente, el Tehreek i Taliban Pakistan (TPP) se ha responsabilizado por el ataque en Quetta que mató a por lo menos 26 personas y dejó a otras 60 heridas. Si vamos al pasado (un mes atrás) el TPP se adjudicó un ataque a una mezquita en Khyber que mató a unas 50 personas. Más recientemente, el TPP alcanzó el colmo de la infamia al atacar un ómnibus escolar en el cual murieron 4 niños».
NÚMERO ELOCUENTE
Con motivo del reciente décimo aniversario del atentado contra las Torres Gemelas, uno de los varios sitios en Internet que monitorean el extremismo islámico, dio la cifra de atentados terroristas de islamistas militantes en todo el mundo: 17.814. No publicó cifras de muertos.