5-10-2011 Estados Unidos y la Unión Europea se han expresado contra la condena a muerte -por motivos religiosos- de un pastor cristiano en Irán.
El condenado, Youcef Nadarkhani, fue encarcelado en 2009 cuando decidió retirar a sus hijos de la escuela, en reacción a un decreto que imponía la enseñanza islámica obligatoria para todos los alumnos. Fundador y pastor de una comunidad cristiana, Nadarkhani argumentó que la Constitución iraní reconoce la libertad de culto para las religiones monoteístas. Su alegato no logró convencer al tribunal que lo condenó a muerte en septiembre de 2010 por apostasía. Si bien el código penal iraní no prevé esa pena en estos casos, los jueces recurrieron a ley islámica para justificar su decisión.
También fueron víctimas de abusos la esposa y el abogado del condenado. En un intento de chantajearlo para que se retractara, las autoridades iraníes condenaron a su mujer a cadena perpetua por complicidad. A su vez, el abogado fue penado con nueve años de prisión, una multa, una inhabilitación profesional y cinco latigazos por hacer propaganda contra el régimen.
A pesar de las intimidaciones, Nadarkhani apeló al Tribunal Supremo de Qom. No obstante, en julio fue ratificada su sentencia, esta vez por «apostasía nacional». Los magistrados manifestaron que sus antepasados habían sido musulmanes, por lo que él debía regresar a su religión originaria o, de lo contrario, sería ahorcado. Recientemente, la noticia cobró relevancia internacional cuando representantes de los gobiernos de distintos países alzaron su voz. «Estados Unidos condena, junto a la comunidad internacional y todos los iraníes, las declaraciones y los actos hipócritas del gobierno iraní», denunció la Secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton. En la misma línea se expresaron Francia, Inglaterra, Polonia, Alemania y la Unión Europea, exigiendo el cumplimiento por parte de Irán de los tratados internacionales. Además, en España, se realizó una junta de firmas y una manifestación frente a la embajada del país persa.
Ante la ola de indignación, el vicegobernador de la provincia iraní de Ghilan, encargado de la seguridad, declaró ante la prensa que el pastor había cometido «crímenes en materia de seguridad» y que era «un sionista y un traidor».
Según organizaciones no gubernamentales, alrededor de 300 cristianos han sido detenidos en Irán desde junio de 2010.
Muchos de ellos aún esperan su juicio tras las rejas.
Indignación mundial por la condena a muerte de un cristiano en Irán
07/Oct/2011
Congreso Judío Latinoamericano