El presidente Obama, encerrado en el laberinto de Medio Oriente

22/Sep/2011

El Observador

El presidente Obama, encerrado en el laberinto de Medio Oriente

22-9-2011 Malabarismo. El mandatario quiere un Estado palestino pero no puede perder la amistad con Israel
Al final, son los israelíes y los palestinos -no nosotros- los que deben llegar a un acuerdo en los asuntos que los dividen: las fronteras y la seguridad, los refugiados y Jerusalén». En el primer día de la Asamblea General de la ONU, Barack Obama, como era de esperar, abordó de primera la idea de los palestinos de acudir al recinto en Nueva York para reclamar ser un estado miembro. El presidente de Estados Unidos, en una práctica de equilibrio entre el deseo de ver un Estado palestino y mantener a la vez la amistad con Israel, insistió en volver a las conversaciones para alcanzar un acuerdo en Medio Oriente.
«No hay atajos para llegar al final de un conflicto que se ha prolongado por décadas», aseveró Obama. «La paz no vendrá mediante declaraciones ni resoluciones en la ONU. Si fuera tan fácil, podría lograrse ahora», insistió el mandatario que también elogió los procesos de cambios en los países de la primavera árabe como Túnez, Egipto, Libia y Siria. Tras el discurso se reunió con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y luego con el presidente palestino Mahmoud Abbas.
El planteo de los palestinos, que acudirán mañana a la Asamblea General de la ONU para pedir el ingreso al organismo internacional, ha puesto en aprietos al gobierno de Obama. El jefe de la Casa Blanca, que mantiene una muy tensa relación con el premier israelí, desea cuanto antes un Estado palestino pero, a su vez, no puede ponerse en contra de Israel en medio de una campaña electoral por la reelección.
«La administración trató arduamente de mejorar la percepción del país en el mundo árabe y musulmán. Esa fue una meta clara de Obama desde el principio», comentó David Bosco, profesor de política internacional de la Universidad Americana de Washington, a la BBC Mundo.
El mandatario acudió a la Universidad de El Cairo ni bien asumió como presidente para relanzar las relaciones con el mundo islámico. Después, intensificó los movimientos diplomáticos para que israelíes y palestinos no perdieran de vista el proceso de paz que, hoy, ya hace un año se encuentra estancado al finalizar la moratoria de Israel de construir colonias judías en territorios palestinos.
Por este motivo, quizá, ayer en su discurso Obama se abstuvo de pedir abiertamente a los palestinos que abandonaran sus planes de obtener el reconocimiento de la condición de estado de parte del Consejo de Seguridad de la ONU. Sí lo han hecho los agentes del mandatario tras bambalinas. A su vez, Obama tampoco les hizo nuevas peticiones a los israelíes -como solicitar que suspendan las edificaciones en Cisjordania y Jerusalén Este-, más allá de asegurar que ambas partes merecen su propio estado y seguridad.
La opción del veto
Los palestinos tienen abierto el camino para que mañana la Asamblea General -que tratará otros temas además del palestino pero nadie parece recordar cuáles son- vote su ingreso como miembro número 194. Ese es el primer paso elegido para ingresar al organismo. Necesariamente, los palestinos tendrán que recalar en el Consejo de Seguridad, figura clave para que un estado sea aceptado definitivamente y en donde Estados Unidos podría utilizar su poder de veto para que Palestina se conforme con ser únicamente un estado observador, como el Vaticano.
Se necesita el apoyo de al menos nueve de los 15 miembros del Consejo para conseguir la entrada a la ONU, pero si hay un veto -y Estados Unidos tiene esa potestad- la iniciativa no prospera. Y Obama no quiere llegar a esa posibilidad. Antes quiere persuadir a los palestinos de retomar el camino de la diplomacia y el proceso de paz con los israelíes. Los analistas apuntan que esto le haría perder a Washington influencia dentro de la ONU y la imagen del presidente en Medio Oriente se desbarrancaría totalmente.
Hay otros que también trabajan en la línea del mandatario estadounidense. Representantes del llamado Cuarteto para Medio Oriente -Estados Unidos, ONU, la Unión Europea y Rusia- continúan con las reuniones y charlas de corredores en un intento por evitar un enfrentamiento, para trabajar en una propuesta que convenza a los palestinos de retirar su petición y que tenga suficientes salvedades como para que la apoye Israel.