MUNDO – CONFLICTO EN MEDIO ORIENTE
19-9-2011 Esta semana la ONU votará por un Estado palestino que pone nervioso a Israel
Pedro Dutour
Palestina ya compite en torneos FIFA. Pero aún no es un país y por eso esta semana acudirá a la ONU para solicitar ante la Asamblea General ser un miembro pleno. Una aprobación –son 140 las naciones dispuestas a dar el sí– no cambiaría mucho la situación de los palestinos y la movida tiene más de simbolismo que de realismo; sin embargo, Israel se ha opuesto con tenacidad a la iniciativa, a la que considera peligrosa, y al tiempo que los palestinos iniciaban su lobby mundial, los israelíes retrucaban con otro en la misma escala.
Israel entiende esta decisión como una presión hacia ellos e insiste en que el proceso de paz alcanzará el éxito –van casi dos décadas de conversaciones– mediante las negociaciones. Tiene el apoyo de siempre de Estados Unidos. Los palestinos llegaron a este punto tras no ver avances en el ida y vuelta con el gobierno israelí, y observar cómo este aprobaba –y continúa haciéndolo– nuevas construcciones de colonias judías en Cisjordania, territorio palestino.
Para la Autoridad Nacional Palestina (ANP), un espaldarazo de la Asamblea General de la ONU significará un mayor peso en las negociaciones con Israel y le brindará acceso a organismos mundiales como la Corte Internacional de Justicia. Pero sobre el terreno la cosa no se modificará demasiado. La Palestina que surgirá del evento en Nueva York será un país sin fronteras, sin moneda propia, con un ejército extranjero omnipresente que controlará todos los movimientos.
“Los palestinos toman esta medida como una forma de unilateralidad, luego de que las negociaciones bilaterales –desde 1993– han fracasado. La unilateralidad palestina pasa a través del multilateralismo internacional, que soporta la necesidad de un estado palestino”, dijo a El Observador el profesor Arie Kacowicz, del departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad Hebrea de Jerusalén.
Este fin de semana, la Unión Europea se decantó por rechazar la posición palestina. El viernes votará en contra. Pero los palestinos ya pueden contar con el soporte de los países árabes, la Organización de Cooperación Islámica, el Movimiento de los No Alineados, la mayoría de las naciones sudamericanas –entre ellas Uruguay– y la Unión Africana.
Alberto Arce, periodista y politólogo español que ha realizado documentales sobre los palestinos, concuerda en que la apelación a la ONU está llena de simbolismo pero que llega ante un proceso que “lleva años estancado y convertido en una entelequia que no ofrece absolutamente ninguna mejora en la situación sobre el terreno”. “Para los palestinos no cambiará nada ser miembros de la ONU; en ese sentido creo que no se trata más que de una llamada más, una de tantas, a la atención del mundo”, indicó a El Observador.
Nathalie Abou Shakra, activista palestina del Free Gaza Movement, aclara que lo que la Autoridad Palestina presenta en la ONU es la solución de dos estados, entre ellos el palestino dentro de los límites que dejó la guerra de los seis días de 1967, y que no se trata del retorno de los seis millones de refugiados que viven en varios países del mundo como el Líbano y Siria.
“Sin embargo, en un intento condicionado de apelar al derecho a la existencia en aquel pedazo de tierra, en un patético trozo de terreno, nos encontramos con que Israel y Estados Unidos aún se oponen”, dijo a El Observador. Porque, si se logra la aprobación en la ONU, se “creará un estado palestino separado por los checkpoints de Israel, controlado por el Ejército israelí, en dependencia de la economía israelí y así una larga lista”, añadió.
Temor israelí
Entonces, ¿qué teme Israel? “Israel se opone tenazmente por razones ideológicas y táctico-estratégicas. En términos ideológicos, tanto (el premier Benjamin) Netanyahu como (el canciller Avigdor) Lieberman se oponen a un estado palestino en las fronteras de 1967 que trae acarreado el final de la ocupación y la retirada israelí de los territorios ocupados (Cisjordania y Jerusalén Este, donde los palestinos quieren su capital). En términos táctico-estratégicos el temor israelí es que los palestinos demanden el plan de partición de 1947, demanden el derecho de retorno de los refugiados, y no reconozcan a Israel como Estado judío y democrático”, explicó el profesor Kacowicz.
Los israelíes encuentran las divisiones palestinas como el principal problema para aceptarlos como país. En Cisjordania gobierna Al Fatah del moderado presidente Mahmoud Abbas. En la franja de Gaza, de donde los israelíes se retiraron en 2005, el grupo islamista Hamas, que no reconoce a Israel y que es considerado por Occidente como grupo terrorista, sostiene las riendas.
En la línea oficial, el analista Mordechai Kedar, de la Universidad Bar-Ilan, dijo que el asunto de Hamas es central y determinante, en el que está en juego el derecho a existir de los israelíes. “Israel se toma esto en serio porque es un problema existencial. Un estado palestino puede fácilmente tornarse en uno islámico y terrorista comandado por Hamas. Esto puede suceder tanto a través de las elecciones, como pasó en enero de 2006 cuando Hamas ganó las legislativas, como por un golpe de Estado como ocurrió en junio de 2007 en Gaza. Nadie en el mundo puede garantizar que un estado palestino no terminará en un estado terrorista”, afirmó a El Observador.
“Los palestinos están profundamente divididos en tribus, partidos y grupos que han luchado entre ellos por décadas. Abbas tiene muy poca legitimidad como líder y la mayoría de los palestinos odian la corrupción de su administración. Hamas y mucho otros grupos extremistas islámicos están totalmente en contra de una declaración de un estado”, completó Kedar, un experto en asuntos árabes e iraníes, que cree que los palestinos deberían dividirse en ocho miniestados: Gaza, Hebrón, Jericó, Ramala, Naplusa, Jenin, Tulkarm y Kalkilya. E Israel, vigilar.
Sin dudas que a Hamas la solicitud de esta semana ante la ONU no le cae mucho en gracia. Porque significa reconocer que Israel existe y que Al Fatah tiene la sartén por el mango. Y, además, ya lo dijeron, no condensa todas las históricas demandas de los palestinos. Para los israelíes también pudo haber sido una buena oportunidad para tomar la iniciativa y reencauzar el proceso de paz, de donde debe salir el verdadero Estado palestino.
Así lo cree Kacowicz. “Israel debería tomar la iniciativa y apoyar la moción de un Estado palestino, en la medida en que dicho Estado prosiga la vía de la negociación. Hay ventajas natas desde el punto de vista israelí: el reconocimiento de un estado palestino en las fronteras de 1967 implica directa o indirectamente el reconocimiento del Estado de Israel en esas fronteras, la transformación del conflicto en un conflicto territorial y el fin de las demandas del retorno de los refugiados. Lamentablemente, esta opinión no la comparte ni la cancillería ni el gobierno israelí”.
El simbolismo de los palestinos
19/Sep/2011
El Observador, Pedro Dutour