INTERNACIONAL Gadafi publicó en 1975 el Libro Verde, donde el dictador desarrolla su inefable y alternativa ideología bautizada como socialismo islámico
PEDRO RODRÍGUEZ
Día 23/08/2011
Dentro de su hiperbólico culto a la personalidad, a Muamar Gadafi le gustaba presentarse como «decano de todos los líderes árabes, rey de reyes del África e imán de todos los musulmanes». Aunque a la cabeza de sus muchas ambiciones, figuraba pasar a la historia como un gran intelectual de la política. Obsesión que siguiendo la fórmula acuñada por Mao en la China comunista, el dictador libio empezó a cultivar con la publicación a partir de 1975 del Libro Verde.
La obra de Gadafi —conculcada a generaciones de niños y jóvenes, además de verse respaldada por su propio multimillonario «think-tank» en Trípoli— es un prontuario donde el dictador desarrolla su inefable y alternativa ideología bautizada como socialismo islámico. Como explica el profesor Mohamed Bazzi, de la Universidad de Nueva York, pese a su desorden y obviedades, el Libro Verde tiene su peculiar lógica construida a partir de generosas dosis de nacionalismo árabe, ideales revolucionarios del Tercer Mundo, utopía socialista y toques de supremacía beduina.
Traducido y publicado con profusión, no hay tema que parezca evadir el ilustrador discernimiento de Gadafi dividido en tres partes. Más allá de la política y la economía, el dictador se pronuncia, por ejemplo, con anárquico lirismo sobre los ciclos biológicos de las mujeres, la educación infantil obligatoria, las ventajas de tener un coche propio, lo inhumano que es el boxeo o incluso las maldades de las granjas avícolas mecanizadas o los clubes deportivos. Según el autor, se trata de un tratado que por lo menos eclipsa a Platón, Locke, Rousseau o Marx.
Las citas
PEDRO RODRÍGUEZ
Día 23/08/2011
«Toda persona tiene el derecho natural de expresarse, sin importar a través de qué medio, aunque ese medio sea irracional para poder probar su locura».
«Las mujeres, como los hombres, son seres humanos.
Esto es una verdad incontestable… Según los ginecólogos, las mujeres, a diferencia de los hombres, menstruan cada mes… Desde el momento en que los hombres no se pueden quedar embarazados, no experimentan las mismas indisposiciones que las mujeres».
«Los clubes deportivos convertidos en instituciones tradicionales para el deporte en el mundo actual son instrumentos de depredación social. Las gradas en las arenas deportivas públicas están construidas realmente para impedir el acceso al terreno del juego».
«La tierra no es propiedad de nadie».
«Hay ciclos inevitables en la historia social: la dominación del mundo por parte de la raza amarilla, cuando vino de Asia; y los intentos de la raza blanca por colonizar grandes aéreas de todos los continentes del mundo. Ahora es el turno de que la raza negra se imponga».
«La educación obligatoria es una educación coercitiva que suprime la libertad. Imponer materiales de estudio es un acto dictatorial».
«Matricular a un hijo en una guardería es coercitivo y tiránico, además de una violación de la disposición natural y libre del menor».
«Trabajar a cambio de un sueldo es virtualmente lo mismo que esclavizar a un ser humano».
«Si una comunidad de personas viste de blanco en una ocasión luctuosa y otra se viste de negro, entonces una comunidad preferirá el blanco y rechazará el negro y la otra preferirá el negro y rechazará el blanco. Además, esta actitud produce un efecto físico tanto en las células como en los genes del cuerpo».
Un dictador de «librito»
24/Ago/2011
ABC España, Pedro Rodríguez