Ataques en Gaza en pleno diálogo
Netanyahu y Abbas sin acuerdo sobre colonización
JERUSALÉN | Los insurgentes islamistas lanzaron ayer proyectiles de mortero contra Israel y la aviación del Estado judío bombardeó la Franja de Gaza, mientras líderes israelíes y palestinos mantenían negociaciones de paz en Jerusalén con la mediación de la secretaria de Estado estadounidense Hillary Rodham Clinton.
Los milicianos de Gaza se oponen a la paz con Israel y amenazan boicotear las negociación, mientras mando israelí dijo que ocho disparos de mortero y un cohete cayeron en Israel hasta media tarde el día de las conversaciones, el mayor número en un solo día desde marzo del 2009. No hubo heridos.
La aviación israelí bombardeó un túnel en la frontera entre Gaza y Egipto, dijo el mando militar. Los funcionarios de la organización islamista Hamas indicaron que murió una persona y cuatro resultaron heridas.
En Jerusalén Clinton dijo que los líderes israelíes y palestinos «se pusieron a negociar» los principales temas que los dividen, aunque sin indicios de una solución en el tema de los asentamientos judíos en Cirjordania.
SERIEDAD. Clinton está en Jerusalén en la segunda jornada de negociaciones, al día siguiente se reunirse con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y el presidente palestino Mahmud Abbas en un encuentro auspiciado por Egipto.
«Han comenzado a tratar los temas fundamentales que sólo pueden ser resueltos en negociaciones directas», dijo Clinton a los reporteros. «Creo que son serios en la conclusión de un acuerdo que resulte en dos Estados que vivan juntos en paz y seguridad».
Abbas amenazó con abandonar las negociaciones si Israel reanuda la construcción de asentamientos cuando expiren a fines de mes las limitaciones adoptadas hace 10 meses en ese terreno. Clinton y el presidente estadounidense Barack Obama le pidieron que las prolongue.
Netanyahu desea un compromiso pero a principios de semana anunció que las presentes limitaciones no serán prolongadas cuando expiren. AP
Ataques en Gaza en pleno diálogo
16/Sep/2010
El País