13-7-2011 Conflicto. Las dos partes volvieron a fallar en el intento de acercar posiciones
La reunión del Cuarteto para Medio Oriente se cerró ayer sin alcanzar una declaración que ayude a devolver a israelíes y palestinos a las negociaciones, y con la apuesta de lograr ese objetivo a través de la «diplomacia silenciosa».
Después de una cena de trabajo que duró más de dos horas, los altos representantes del Cuarteto (EEUU, Rusia, la Unión Europea y la ONU) decidieron volver a encontrarse el martes para continuar las conversaciones.
No obstante, el objetivo de lograr una declaración que sirva de marco para reiniciar el diálogo directo entre israelíes y palestinos parecía aún lejano tras la reunión de ayer, según el resumen del encuentro ofrecido por un alto funcionario del Departamento de Estado, que pidió permanecer en el anonimato.
«La principal conclusión es que aún hay grandes brechas entre las posiciones de israelíes y palestinos, y siendo realistas aún hay que hacer más trabajo para llenar esas brechas antes de que puedan proceder con una declaración», indicó.
El funcionario no quiso entrar en detalles sobre el contenido de esas «brechas», pero sí aseguró que no se trata de desacuerdos de base entre miembros del Cuarteto, sino de asperezas que deben limar en las posiciones de israelíes y palestinos para crear una base para las negociaciones.
Los asistentes a la reunión -la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton; la alta representante europea, Catherine Ashton; el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon; el ministro de exteriores ruso, Sergei Lavrov; y el enviado del Cuarteto y ex primer ministro británico Tony Blair-calificaron las conversaciones de «excelentes y sustanciales», según el funcionario.
Todos ellos expresaron «su apoyo» a la idea formulada por el presidente de EEUU, Barack Obama, el pasado 19 de mayo, cuando propuso que las nuevas negociaciones tomen como punto de partida las fronteras de 1967, pese a que Israel rechaza esta opción. Los enviados también analizaron la intención de los líderes palestinos de pedir en setiembre a la Asamblea General de la ONU que Palestina sea aceptada como miembro de pleno derecho sobre la base de las fronteras de ese año, es decir, con Gaza y los territorios ocupados de Cisjordania y Jerusalén Este.
«En este punto, no está claro lo que los palestinos buscarán exactamente en setiembre, pero hemos oído a sus líderes decir que prefieren que el camino para llegar a los dos Estados sean las negociaciones», indicó el alto funcionario estadounidense.
Para disuadir a los líderes palestinos de proseguir adelante con su plan, el Cuarteto quiere «darle sustancia real a la alternativa de las negociaciones» antes del fin del verano, aseguró.
Los enviados del Cuarteto seguirán «en contacto permanente» durante los próximos días y semanas para evaluar el resultado de las negociaciones privadas con las partes, añadió el funcionario.
Clinton indicó ayer, en una conferencia de prensa después de su encuentro bilateral con Ashton, que el verdadero fin del Cuarteto es «un regreso a las negociaciones, porque una resolución, una declaración o una afirmación, no es un acuerdo».
«El camino hacia dos estados que conviven el uno junto al otro en paz y seguridad se labra a través de las negociaciones directas. Cuanto antes vuelvan las partes a ello, antes tendremos el resultado por el que muchos de nosotros hemos trabajado durante mucho tiempo», señaló la titular de exteriores estadounidense.
Por su parte, Ashton puso el acento en la voluntad del Cuarteto de «crear la realidad» de los dos Estados, y de apoyar para ello «a ambas partes para que vuelvan a las conversaciones y la creen».
La apuesta por una diplomacia privada, que no se apoye en una declaración pública, puede decepcionar a los negociadores palestinos, que esperaban una exigencia clara a Israel de aceptar la solución de los dos Estados y suspender las colonias, como indicó ayer el jefe negociador palestino, Saeb Erekat. (EFE)
Marchas populares en Jerusalén
Movimientos populares israelíes y palestinos convocaron una manifestación en Jerusalén el viernes por un Estado palestino a lo largo del trazado de la «línea verde», el itinerario que recorría la cerca que dividía la ciudad antes de comenzar la ocupación en 1967. Convocada por el israelí Movimiento de Solidaridad de Shej Jarrah, barrio de la zona oriental, y los Comités Populares de Jerusalén Este, la marcha partirá a las 14 desde la puerta de Yafa.
Apuestan por una diplomacia sin ruido entre israelíes y palestinos
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El Observador