AMIA, terrorismo y Derechos Humanos 26 años después

17/Jul/2020

Por Dr. Jaime Apoj, para CCIU

AMIA, terrorismo y Derechos Humanos 26 años después

Hace exactamente un año nos preguntábamos, desde estas mismas páginas, si algún día se lograría juzgar tanto a los autores intelectuales, como a los ejecutores materiales del atentado terrorista contra la sede mutual de la AMIA en Buenos Aires, crimen que costó la vida a 85 personas y causó heridas a más de 300.
Hemos repasado en otras oportunidades, los vericuetos legales de la causa judicial que, 26 años después no logra esclarecer definitivamente este atentado. Es el caso de los primeros funcionarios públicos que impulsaron la investigación, en los cuales la ciudadanía depositó su confianza, y que posteriormente fueron no sólo apartados del caso, sino que también procesados por la Justicia Penal por haberlos encontrado culpables de encubrimiento, corrupción, y coimas. Hablamos nada menos que de Jueces, Fiscales, espías y policías. Historias que al ciudadano común le resultan difíciles de entender y descifrar, como es el caso de funcionarios argentinos de inteligencia, o, para hablar en términos más llanos, de historias de espionaje y contraespionaje dentro mismo de la inteligencia argentina.
Mientras tanto, los autores intelectuales del atentado, altos funcionarios del régimen iraní, así como el brazo ejecutor del mismo, la organización terrorista Hezbolla, cuya participación quedó judicialmente comprobada, continúan impunes.
EL TRANSCURSO DEL TIEMPO COMO METODO PARA CONSAGRAR LA IMPUNIDAD.
Un periodista argentino del canal TN hablaba estos días de la cronoterapia, o sea el permitir que transcurra el tiempo como método de consagrar la impunidad no sólo en la causa AMIA, pero, agregamos nosotros, especialmente en ésta.
Y, efectivamente, el abogado defensor de los acusados iraníes y demás terroristas imputados en la causa AMIA-DAIA, Dr. Hernán Silva, presentó ante los Tribunales argentinos un pedido de prescripción (extinción) de la causa por el atentado terrorista, por haber transcurrido ya 26 años desde su concreción (según informó La Nación), solicitud que, afortunadamente, fue rechazada por el Tribunal interviniente, por entender que, en materia de Derechos Humanos, los delitos se consideran imprescriptibles.
Pareció un avance positivo durante el 2019, la calificación judicial que realizó el Dr. Bonadio de los dos atentados realizados en suelo argentino (contra la Embajada de Israel y contra la AMIA), como «actos de guerra» organizados por Irán y ejecutados por Hezbollah (casus belli). En ese momento, parecía que la causa AMIA cobraba impulso, y ante el parlamento argentino se presentaba un proyecto de ley que permitiría juzgar en ausencia a los acusados mediante la designación de defensores de oficio, lo que, cambio de legislatura mediante, aún no se concretó.
Otro aspecto polémico durante todos estos años, lo ha sido la concreción del Memorándum argentino iraní, respecto de la causa AMIA, que, en su momento incluso fuera criticado por el actual Presidente argentino, Dr. Alberto Fernández, por aquel entonces, alejado de su actual Vice presidenta Cristina Fernández. Opinamos el año pasado que la instancia judicial sobre este Memorándum llegó hasta donde pudo llegar, al impulso del Fiscal especial Alberto Nisman, asesinado la noche anterior a que presentara sus conclusiones al Legislativo argentino.
¿VENCERÁ LA IMPUNIDAD?
Decíamos también durante 2019 que el resultado de todas las instancias judiciales del caso AMIA era alarmantemente negativo. Y ello como consecuencia de toda la red de sobornos y encubrimientos, de creación de “pistas falsas” que -incluso dentro mismo del sistema judicial- lograron obstaculizar el avance de las investigaciones. Y reclamábamos que se permitiera avanzar a la Justicia argentina sin presiones indebidas, con plena autonomía y sin influencias político partidarias.
Cabe exigir entonces, una vez más, que se haga realidad la imagen de la Justicia que aparece en esa estatua de una mujer con los ojos vendados, una balanza en una mano y la espada en la otra, o sea imparcial, objetiva, incorruptible, garantista de la libertad y los derechos humanos dentro del sistema republicano. Seguimos clamando por Justicia, caiga quien caiga, y le pese a quien le pese.