Si la inmigración y la mezcla de culturas es
siempre un buen caldo de cultivo para la riqueza gastronómica, Israel
representa perfectamente esta olla donde se mezcla la tradición árabe y
mediterránea con la cocina judía y las recetas venidas de otros lugares como
Irak, Yemen o España a través de la cultura sefardí.
El shawarma y los falafeles, presentes en cada
calle de las ciudades de Israel, son sólo algunos de esos platos
internacionales que han saltado fronteras o religiones y forman parte de la
cocina israelí junto a la de otros países vecinos.
Con el hummus – otro que no entiende de muros
– son posiblemente los más conocidos de esta rica gastronomía a la que hemos
intentado acercarnos escapándonos a Tel Aviv y Jerusalén para descubriros otros
platos igual de ricos aunque de menos renombre.
1. Hummus
Una de las primeras cosas que se descubre al
llegar a Tel Aviv es que en casi cualquier lugar es posible comer un hummus
delicioso.
Aspirante a plato nacional, cada restaurante
ofrece su propia versión de esta popular crema de garbanzos servida con pan,
aceite de oliva y las legumbres por encima. En los restaurantes judíos, además,
se suele incluir en el plato un huevo cocido.
2. Sabich<
Una de las comidas callejeras más ricas y
curiosamente más desconocidas fuera de Israel (por lo menos en España).
Se trata de un pan de pita que se rellena con
berenjena frita y huevo duro acompañado – según la receta de cada uno – de
tahina, hummus, ensalada, patata…
Los judíos de origen iraquí lo trajeron a
Israel y con el tiempo se ha convertido en una de las comidas rápidas más
populares de las ciudades.
3. Ensalada israelí
Pepino, tomate y cebolla, todo cortado muy
fino y aliñado con aceite de oliva, limón, sal y perejil.
Así de sencilla es la ensalada israelí –
también conocida como ensalada árabe, por cierto – que liga con la tradición
mediterránea de la zona.
Perfecta para acompañar casi todo, suele ser
un complemento habitual de los platos de hummus en muchos restaurantes, aunque
también se toma en el desayuno.
4. Jachnun
El barrio de Yemenite (Kerem HaTeimani) en Tel
Aviv debe su nombre a los judíos emigrados desde Yemen. Una comunidad que trajo
consigo algunas de las recetas del país, como este jachnun que puede
encontrarse en restaurantes de la zona alrededor de Carmel Market.
Un plato elaborado con una masa de trigo
alargada y enrollada que se hornea durante muchas horas y se acompaña con huevo
duro y salsa de tomate.
Tradicionalmente se dejaba en el horno la
noche del viernes al sábado para desayunarlo caliente ese día, puesto que en
sabbath, quienes siguen los preceptos religiosos más estrictos, no pueden
cocinar.
5. Sakshuka
Otro plato de origen árabe que se ha hecho un
hueco en la gastronomía israelí y que forma parte del menú habitual de muchos
brunch en los locales más modernos de Tel Aviv.
Un contundente almuerzo con una base de
tomate, cebolla y ajo sobre la que se cocinan unos huevos para después servirlo
en la propia cazuela o sartén.
Hablando de desayunos, el típico del país
incluye huevos, ensalada israelí, aceitunas, pan y en algunos casos también
quesos, mermelada, tahina…
6. Marak kubbeh
Las bolas de carne recubiertas por una
generosa capa de sémola (cuscús, bulgur…) son la base de muchos platos y sopas.
De hecho, sus muchas variaciones darían para una tesis sobre estos kube. Un
ejemplo es esta sopa de color rojo intenso gracias al tomate y la remolacha que
son sus ingredientes principales.
De origen kurdo, igual que en el caso del
sabich, fueron los judíos de Irak los que la trajeron a Israel. Dicen los
expertos que Jerusalén es el mejor lugar para probarla. Cerca del mercado de
Mahane Yehuda – visita obligada – la sirven en muchos locales.
7. Halva
Un clásico de los mercados de Israel, y de
muchos otros países desde la India hasta el Báltico.es la halva.
Una masa dulce que se suele comparar con el
turrón y que en la versión más mediterránea está elaborada a base de pasta de
sésamo.
A partir de ahí se venden todo tipo variedades
y sabores. La que incluye pistachos está muy rica pero, eso sí, mejor en
raciones moderadas porque resulta bastante empalagosa.
8. Burekas
Normalmente descrita como el snack más popular
de Israel, esta galleta crujiente parecer ser originaria de Turquía, desde
donde se extendió por muchos países.
Las burekas son un pastel de forma triangular
elaborado con pasta filo u hojaldre y relleno con queso, patata o todo tipo de
verduras. Pueden encontrarse en todos los mercados y en infinidad de puestos de
comida callejera.
9. Malawach
La historia de este plato es similar a la del
jahnun. También traído a Israel desde Yemen, lo que permite distinguir una y
otra preparación es que en este caso se prepara en forma de panes planos que se
cocinan a la plancha.
Es también un clásico de los desayunos y se
acompaña de salsa de tomate, huevo duro y en algunos casos zhug, una salsa
también de origen yemení a base de pimiento, ajo, especias y cilantro.
10. Ugat shmarim
No es fácil elegir un dulce entre la amplia
variedad de la pastelería israelí que, de nuevo, bebe de muchas fuentes y
comparte rasgos con los dulces árabes.
Por ejemplo los baklava son muy populares y el
sufganiá (una rosquilla frita y rellena de mermelada) tradicional de Janucá
llegó desde Europa del Este.
Pero puestos a elegir
uno nos quedamos con el ugat shmarim, versión israelí del pastel babka –también
de Europa del Este – que se prepara con masa trenzada y chocolate.
10 platos que deberías probar de la cocina israelí
19/Jun/2018
Enlace Judío México (por Iker Morán, La Vanguardia España)