¿Cómo puede Cancillería apoyar a Hamas?

18/Jun/2018

Montevideo Portal- por Ana Jerozolimski

¿Cómo puede Cancillería apoyar a Hamas?

Vergüenza nacional. Esto es lo mínimo que se puede decir sobre la reciente
votación de Uruguay en la Asamblea General de las Naciones Unidas. Inexplicable.
No sólo condenó a Israel por «uso excesivo de la fuerza» apoyando una
resolución en la que ni se menciona a Hamas por las provocaciones violentas
contra Israel y su frontera internacional, sino que al presentar Estados Unidos
una propuesta de enmienda para agregar una condena a Hamas, Uruguay se opuso.
Algo muy problemático está ocurriendo en Cancillería. Ya no es sólo el
tema de Venezuela, con posiciones que manchan la tradición democrática
uruguaya, sino que en el tema palestino, se acaba de apoyar a la organización
terrorista Hamas.
No puede haber otra lectura al respecto.
Por eso decimos que es una vergüenza nacional. Votar a favor de una
organización terrorista, debe preocupar a los uruguayos demócratas todos, de
izquierda y derecha por igual, no sólo a los uruguayos judíos que por ligazones
emocionales fuertes siguen con preocupación e interés lo que ocurre en la
tierra ancestral del pueblo judío. Dicho sea de paso, desde la Franja de Gaza
gobernada con puño de hierro por Hamas, fueron lanzados esta madrugada
nuevamente cohetes hacia poblados civiles en el sur de Israel.
La enmienda en cuestión, aunque fue aprobada por 62 votos a favor y 58 en
contra, frente a 42 abstenciones, finalmente fue cancelada por una cuestión
procedural, alegando el presidente interino de la Asamblea General que el
reglamento requería una mayoría de 2/3 para incorporar la enmienda.
Este es el texto que sugirió la Embajadora de Estados Unidos en la ONU
Nikky Haley como enmienda a la condena a Israel que ya había sido aprobada, o
sea este es el texto que Uruguay se negó a apoyar:
«Condena a Hamas por lanzar repetidamente cohetes hacia Israel y por
incitar a la violencia a lo largo de la valla fronteriza, poniendo a los
civiles en riesgo. Exige que Hamas ponga fin a todas las actividades violentas
y acciones provocadoras. Condena además el desvío de recursos en Gaza para
construir infraestructuras militares, en particular túneles para infiltrarse en
Israel y equipo para lanzar cohetes hacia zonas civiles cuando con eso recursos
podrían haberse atendido las necesidades esenciales de la población civil.
Expresa grave preocupación por la destrucción del cruce de Kerem Shalom por
agentes en Gaza, que ha obstaculizado gravemente las entregas de alimentos y
combustible para el pueblo de Gaza».
Lo leemos y releemos y nos cuesta entender quién en la cancillería
uruguaya considera que ese texto era digno de ser rechazado.
Tratemos de leerlo al revés. Si se votó contra esa propuesta, quiere decir
que Uruguay apoya : 1) que se lance cohetes hacia Israel. 2) que se incite a la
violencia a lo largo de la frontera internacional entre Gaza a Israel. 3) que
se ponga a los civiles en riesgo. 4) que Hamas no ponga fin a su violencia. 5)
que Hamas continúe dedicando sus recursos a su infraestructura militar (túneles
hacia Israel, equipos para lanzar cohetes hacia Israel) en lugar de destinarlos
al desarrollo de la población. 6) que Hamas haya causado serios daños al pasaje
fronterizo de Kerem Shalom, que fue erigido para prestar servicio a la
población palestina, ya que por allí Israel introduce todos los días
mercaderías a Gaza.
Y sabemos que esas no pueden ser las posiciones de Uruguay, ni del
gobierno actual ni de ningún otro. Preferimos pensar que alguien se está
equivocando, que alguien está asesorando mal, que alguien se perdió elementos
claves en el cuadro actual de la situación y por eso no lo ha entendido.
Es que votar como se hizo, tratando de impedir una condena a Hamas,
equivale también a votar contra la población palestina a la que Hamas gobierna
desde hace 11 años y a la que no ha dado ni un rayo de esperanza ni aportado
nada.
Lo peor de todo, es que este tipo de posiciones envalentonan a los
terroristas, que no tienen reparo ninguno en usar a su población para provocar
y atacar a Israel, terroristas que sin uniforme tratan de romper la frontera
internacional para irrumpir a Israel y cometer atentados. Son los terroristas
que confirmaron que la mayor parte de los muertos por disparos de Israel en los
intentos de frenar los tumultos, eran sus hombres.
Con este tipo de votaciones se está apoyando a quienes gobiernan Gaza hace
exactamente 11 años, sin dedicar ningún esfuerzo a la población, apostando
siempre por el odio y la violencia. Se está apoyando a los terroristas que
desde hace meses mandan diariamente decenas de cometas incendiarias desde Gaza
a Israel, que ya han quemado superficies enormes de campos de cultivos y
reservas naturales en Israel, matando a numerosos animales quemados por el
fuego o sofocados por el humo. Destruir por destruir…que nadie me diga que
quemando campos en Israel se promueve algo positivo para la agenda palestina.
En varios casos, en lugar de botellas incendiarias en la punta del hilo,
las cometas llevaban cargas explosivas. Ilógico totalmente que la policía tenga
que advertir a los niños israelíes no acercarse a una cometa porque puede
estallar.
Votar contra una condena a Hamas es apoyar a quienes proclaman que Israel
no tiene derecho a existir. Que hay que irrumpir a su territorio y
«arrancarles el corazón», como dijo Yehia Sinwar, el terrorista
número 1 en Gaza, jefe de Hamas en la Franja, respecto a sus «marchas del
retorno».
Votar contra una condena a Hamas es también una traición a Israel, un país
amigo que no ha cesado de aportar a la sociedad civil uruguaya a través de un
sinfín de proyectos e iniciativas en pro de diferentes sectores de la
población. Hace tan solo unos días se lanzó un nuevo proyecto que consiste en
la instalación de equipos de riego por goteo, donados por la Embajada de Israel
en Uruguay, a 20 escuelas agrarias de UTU, además de tres invernaderos
modulares tipo macrotúneles para dos escuelas.
Votar en pro de Hamas, es ser absolutamente ingratos.
Y es ignorar a los uruguayos israelíes que viven en las comunidades
colectivas aledañas a Gaza, bajo la constante amenaza de los terroristas
vecinos. Es realmente increíble hasta en términos ideológicos : habitantes de
localidades en las que se trabaja la tierra y se vive en un marco comunitario
solidario, son atacados diariamente por terroristas de un régimen reaccionario
y anti liberal como el de Hamas, pero en nombre de Uruguay, donde hay un
gobierno de izquierda, se condena al primero y absuelve al segundo.
Increíble, reiteramos, porque votar contra una condena a Hamas, es elegir situarse
en un terrible entorno en el que la mayoría eran países totalitarios y
fuertemente autoritarios, que lejos deberían estar de ser compañía para Uruguay
en ningún tipo de votación.
Por todo esto, que nos provoca una terrible combinación de indignación y
dolor, es que vemos en esta postura de la Cancillería, uno de los puntos más
problemáticos de la política exterior uruguaya en los últimos tiempos.