Insultos nazis en el básquetbol

16/May/2017

El País

Insultos nazis en el básquetbol

Una vez más, las redes sociales volvieron a
ser, durante el fin de semana, plataforma de comentarios antisemitas y
discriminatorios. El hecho se desencadenó el pasado viernes luego del triunfo
de Aguada sobre Hebraica Macabi en la segunda final de la Liga Uruguaya de
Básquetbol. «Aunque suene redundante Hebraica se pegó un jabón
bárbaro» o «Vamos Aguada, háganlos jabón a estos locos», fueron
algunos de los comentarios que se escribieron en las redes, aludiendo a los
macabros experimentos nazis durante la Segunda Guerra Mundial.
Pero uno de los tuiteros que generó más
revuelo fue —debido a su trabajo— el preparador físico de las formativas de
Club Atlético Marne y profesor de Urunday, que sostuvo en Twitter: «Qué
lindo Aguada haciendo jabón con los de Hebraica».
Rápidamente la frase se difundió y no
tardaron en llegar los comentarios de repudio, primero de los usuarios de las
redes y luego de las instituciones involucradas en el tema. Debido a la
trascendencia que tomó el comentario, el preparador físico eliminó su cuenta de
Twitter.
«Docente y con este pensamiento,
espero sigan hasta el fondo del tema. Detestable!», respondió Hugo Sosa.
«Preocupante que este flaco labure con niños en formación! Los dirigentes
de los clubes deben estar atentos a estas cosas», comentó Andrés Ferres.
Otros hinchas de Aguada y pertenecientes a
la religión judía también rechazaron los comentarios. «No entiendo porqué
se meten con la religión de otra persona y mucho menos por qué hacen esos
chistes sobre algo tan horrible que ocurrió. Siento vergüenza y tristeza ante
los tuits. Amo a Aguada, pero no comparto eso, ya que gracias a Dios formo
parte de una familia judía», opinó Andrés Medina.
Por su parte, Hebraica Macabi opinó que los
comentarios discriminatorios «son ejemplos de lo que cotidianamente y
erróneamente se cree parte del folklore de nuestro básquetbol» y decidió
denunciar el hecho ante el Comité Israelita del Uruguay.
«Hay límites que no se pueden
traspasar; apología del asesinato y de la muerte, tomar un hecho nefasto de
nuestra historia como ejemplarizante o como un deseo, se define con dos
palabras: asco y vergüenza», comentó el club en su cuenta de Twitter.
Sin embargo, el Comité Israelita del
Uruguay decidió no elevar el tema al Instituto de Derechos Humanos (Inddhh).
«Las reacciones de quienes podían declarar algo como Aguada o Urunday
fueron tan rápidas que nos dejaron sin necesidad de hacer ningún tipo de
declaración, porque Aguada rechazó lo que había sucedido y Urunday echó a quien
mandó el mensaje por Twitter», dijo a El País Israel Buszkaniec,
presidente de la entidad.
En tanto, fuentes de Urunday dijeron a El
País que el hombre involucrado realizó los descargos sobre el hecho y que la
directiva evalúa la decisión que tomará contra el profesor de educación física
que, según informaron, realizaba únicamente suplencias. «El club Urunday
Universitario deslinda todo tipo de responsabilidad por la emisión de cualquier
tipo de comunicación que posea un comentario discriminatorio. Evaluará debidamente
la realización de una denuncia penal, así como la desvinculación funcional de
aquel que se haya expresado en forma contraria a los principios de respeto,
convivencia y el más puro ejercicio de los Derechos Humanos, que han regido,
rigen y regirán en nuestra institución», reza el comunicado publicado ayer
por la institución.
El Club Atlético Marne, en tanto, expresó
en una carta «el rechazo y repudio de todo comentario o acto de carácter
discriminatorio». «Abogamos a instruir estos principios a todos los integrantes
y allegados» de la institución, agregó. El Club Welcome también emitió una
carta rechazando los dichos.
Derechos humanos.
El Instituto de Derechos Humanos no recibió
ninguna denuncia sobre el asunto.
Las denuncias por antisemitismo no son muy
frecuentes en este organismo, creado por ley en 2008. De hecho, en los informes
anuales que reportan a la Asamblea General no figuran como una categoría cuando
se describen los motivos de discriminación. «En el último año y medio, no
son muchas más de tres o cuatro denuncias», informó a El País Mariana
González, directora del organismo.
Raúl Oxandabarat, vocero de la Suprema
Corte de Justicia, recordó que el artículo 149 bis del Código Penal prevé penas
por incitación al odio.
«El que públicamente o mediante
cualquier medio apto para su difusión pública, incitare al odio, al desprecio,
o a cualquier forma de violencia moral o física contra una o más personas en
razón del color de su piel, su raza, religión y origen nacional o étnico,
orientación sexual o identidad sexual, será castigado con seis a 24 meses de
prisión», señala el Código.
Acusaciones en diputados.
La diputada suplente de la lista 711 Susana
Andrade calificó la semana pasada de «manipuladora a esta señora
afroblanca en la comisión de Derechos Humanos» Gloria Rodríguez. Según
Andrade, la legisladora del Partido Nacional intentó que todos los legisladores
de la Comisión de Derechos Humanos que preside, firmaran una declaración
condenando la crisis que hay Venezuela.
Rodríguez le contestó: «Yo a la
diputada Susana Andrade le voy a contestar donde se debe, lo de las redes es
muy de cobardes». Y días más tarde, dijo: «Se me ha agraviado por mi
condición de negra y se me acusó de manipulación en la Comisión de Derechos
Humanos».
El coordinador de la bancada
frenteamplista, Jorge Pozzi, pidió disculpas a Rodríguez por los dichos de
Andrade. El hecho provocó la condena de legisladores nacionalistas por estos
dichos de Andrade.
ASí LO VIERON ELLOS.
«No es solo con Hebraica Macabi».
«Si uno se fija en las redes sociales,
los ataques antisemitas no se dan solo en los casos de Hebraica. Como es una
institución relacionada con la colectividad judía, enseguida saltan (…). Las
decisiones de quienes podían declarar algo como Aguada, Urunday, fueron tan
rápidas que nos dejaron a nosotros sin necesidad de hacer una declaración,
porque Aguada rechazó lo que había sucedido y Urunday echó a quien publicó el
mensaje. Si no hubiera existido la declaración de Urunday podríamos haber hecho
la gestión», dijo Israel Buszkaniec, del Comité Central Israelita.
«Cuando los vemos los
denunciamos».
«Nos comunicamos con el Comité Central
Israelita. Iban a ver qué medidas tomaban, ya que son los encargados de derivar
e investigar esos casos de discriminación religiosa. Nosotros, como club, más
que hablar con la gente de Urunday y Marne para informarles de lo sucedido no
podemos hacer. Ellos sacaron un comunicado diciendo que repudian esas
expresiones de violencia y que no tenían nada que ver. No solemos recibir ese
tipo de comentarios pero cuando los vemos los denunciamos», dijo Daniel
Agustower, dirigente de Hebraica.
HECHOS QUE LLEGARON A LA JUSTICIA TRAS LAS
DENUNCIAS DE LOS CIUDADANOS.
Cuatro episodios antisemitas en un año y
medio.
Entre los episodios más sonados en los
últimos tiempos, está el de un joven de 20 años que, en marzo del año pasado,
fue procesado por el juez de Salto de ese momento. Si bien este joven quiso
minimizar la magnitud de sus actos, dejó en claro que su «ideología»
era su admiración por Hitler, su desprecio a los judíos, negros y homosexuales
en virtud de que los primeros, «mataron a Jesús», los segundos
«no lo digo yo, está comprobado científicamente que tienen menor capacidad
intelectual que los blancos» y respecto de los homosexuales «van en contra
de la naturaleza».
El siguiente caso fue el Marcos Fernández,
vocalista del grupo Motosierra, quien realizó un saludo nazi en un concierto en
el Teatro de Verano en diciembre del año pasado. El Instituto de Derechos
Humanos se expidió sobre el tema en ese momento y consideró que el hecho no
consistía un ilícito desde el punto de vista jurídico aunque consideró el hecho
éticamente «reprobable». Dos meses después, publicó unas disculpas
públicas y el caso no pasó a mayores.
En enero fue denunciado el dueño del local
Kamuflados en Kombate, ubicado en la Galería Central del Centro de Montevideo.
El dueño de esta tienda comercializa un uniforme similar al que utilizaban los
prisioneros judíos en los campos de concentración nazis. El caso llegó a la
Dirección Nacional de Inteligencia.
El caso más resonante fue el asesinato del
comerciante judío David Fremd, quien fue apuñalado varias veces en la esquina
de Avenida España y Guayabos de la capital de Paysandú en marzo del año pasado.
El comerciante fue sorprendido y apuñalado
por la espalda cuando se disponía a cruzar avenida España. El hombre que lo
mató, de 35 años, fue procesado con prisión por homicidio especialmente
agravado. El juez también le imputó el delito de lesiones por el ataque al
hijo, que fue a socorrer a Fremd cuando era apuñalado.