27-3-2011
JORDANIA. OLA DE PROTESTAS Y ENFRENTAMIENTOS Los islamistas llamaron a derrocar al gobierno de Jordania ayer sábado después de la muerte de un manifestante la víspera.
Ammán | AFP
Este llamado se produce al día siguiente de violentos enfrentamientos ocurridos en Ammán entre opositores al régimen y las fuerzas de seguridad, que acabaron con un muerto y más de 130 heridos.
«Este gobierno debe dimitir o ser cesado, un gobierno que derrama la sangre de sus ciudadanos pierde su legitimidad», aseguró el jeque Hamzeh Mansur, jefe del principal partido de la oposición, el Frente de Acción Islámica (FAI), rama política de los Hermanos Musulmanes.
Mansur ya había reclamado el viernes «la destitución» del primer ministro, Maaruf Bajit, que fue nombrado en febrero pasado por le rey Abdalá II tras cesar a Samir Rifai con el objetivo de calmar la situación.
A esta petición se unieron partidarios de izquierda y el grupo de los «Jóvenes del 24 de marzo».
Este sábado, Bajit aseguró querer mantener el diálogo con los islamistas e insistió su «respeto a la oposición», según la agencia oficial Petra.
La cofradía de los Hermanos Musulmanes, cuyo guía supremo se encuentra en Egipto, gozaba históricamente de relaciones privilegiadas con el poder jordano, que le aseguró una protección en los años 50 y 80 cuando sus miembros eran perseguidos en Egipto y en Siria.
A cambio, los Hermanos Musulmanes habían demostrado lealtad hacia los Hachemitas, la familia reinante.
Con un tono inhabitual, el primer ministro Maaruf Bajit acusó el viernes a «los Hermanos Musulmanes de recibir instrucciones de Egipto y de Siria para ejecutar planes contra Jordania» y «crear el caos».
«Dejen de jugar con fuego (…) dejen de ocultar sus verdaderas intenciones», advirtió a los islamistas, en declaraciones a la televisión jordana.
«El movimiento islamista es reconocido por su moderación y su compromiso en las cuestiones nacionales, por esos estamos sorprendidos por las declaraciones del primer ministro en las que ha puesto en duda nuestras intenciones», criticó Mansur.
Una persona murió y más de 130 fueron heridas el viernes cuando las fuerzas de seguridad desmantelaron el campamento de los «Jóvenes del 24 de Marzo», un movimiento integrado por varias tendencias, entre ellas la de los islamistas.
El manifestante Jairy Jamil Saad, de 55 años, murió en el hospital. Su hijo, Nasser Saad, de 34 años, explicó que se encontraba en el campamento con su padre cuando la gendarmería les atacó y que su padre recibió «varios golpes en el cuerpo que causaron su muerte», desmintiendo la tesis oficial de la «crisis cardíaca».
El viceprimer ministro y ministro del Interior, Saad Hayel Srur, anunció la apertura de una investigación «para determinar a los responsables de la violencia».
Según la autopsia, Saad falleció «de una insuficiencia cardíaca».
Islamistas llaman a tirar al gobierno
28/Mar/2011
La República