En el día de ayer, martes 21 de febrero, se llevó a cabo la
sexta conferencia internacional de apoyo a la intifada palestina. Allí, en
Teherán y ante la presencia de 80 delegaciones de distintos países, el l líder
supremo iraní, Alí Jameneí, afirmó que «la tercera intifada»
palestina abrirá «un capítulo muy importante en la historia de la lucha e
infligirá otra derrota a Israel”
Declaración del Líder de la Revolución Islámica de Irán, el
ayatolá Seyed Ali Jamenei, con motivo de la VI Conferencia Mundial de Apoyo a
la Intifada Palestina.
En primer lugar, quisiera dar la bienvenida a todos ustedes,
queridos invitados, a los distinguidos presidentes de los Parlamentos, a los
líderes de diferentes grupos palestinos, pensadores, intelectuales, figuras
destacadas del mundo del Islam y otras personalidades en pro de la libertad, a
quienes agradezco por su presencia en esta importante reunión.
La historia llena de dolor de Palestina y la amarga tristeza
por la opresión de su pueblo paciente y resistente, verdaderamente, hacen
sufrir a cualquier persona que busque la libertad, la justicia y la verdad, y
genera un dolor y tristeza profundos en el corazón.
La historia de Palestina y su cruel ocupación, junto con el
desplazamiento de millones de personas y la valiente resistencia de este héroe
pueblo, está llena de altibajos. Una aplicada investigación en su historia pone
de relieve que en ninguna época, ningún pueblo del mundo se ha enfrentado a
tanto dolor, sufrimiento y crueldad, en el que, basado en una conspiración
ultrarregional, un país haya sido completamente ocupado y su pueblo desalojado de
sus hogares, porque otro grupo procedente de diferentes rincones del mundo
ocupa su lugar. De esa forma una verdadera existencia es ignorada y una falsa
ocupa su lugar. Sin embargo, esta es también otra página sombría de la historia
que, al igual que acontecimientos similares, se cerrará con el permiso y la
ayuda de Dios. Así como (Dice Dios) “¡Lo falso tiene que disiparse!” (Sagrado
Corán, Sura Al-Esra, verso 81). Y añade: “que la tierra la heredarán Mis
siervos justos” (Sagrado Corán, Sura Al-Anbiya, verso 81).
Esta conferencia se lleva a cabo en uno de los más momentos
difíciles que atraviesan la zona y el mundo. Nuestra región, que siempre ha
apoyado al pueblo palestino en su lucha contra la conspiración mundial, está
sumergido en estos días en diversas crisis y conflictos. El caos existente en
algunos países islámicos regionales ha provocado que se le reste importancia al
apoyo a la causa palestina y al propósito sagrado de la liberación de Al-Quds.
La atención prestada a las consecuencias de estas crisis, nos permite conocer
cuáles son las potencias que se benefician.
Aquellos que crearon el régimen sionista en esta región,
para impedir la estabilidad y el avance de la región mediante la imposición de
un conflicto duradero, ahora, están detrás de estos complots. Unos sucesos que
han motivado que el potencial de los pueblos de la región se dedique a
conflictos triviales y a la neutralización de unos a otros, provocando su
debilidad, lo que allana el terreno para el fortalecimiento aún mayor del régimen
usurpador sionista. En este contexto, también, somos testigos de los esfuerzos
de los líderes y los benevolentes miembros de la Umma islámica, que de forma
sincera buscan solucionar estas discrepancias. No obstante, las complicadas
artimañas del enemigo, aprovechando la negligencia de algunos gobiernos, impuso
guerras civiles y enfrentamientos entre los pueblos, posibilitando una
reducción de los esfuerzos de estos benevolentes miembros de la Umma islámica.
En este contexto es importante señalar el debilitamiento de
la causa palestina y los esfuerzos que se realizan pasarlo a un plan
secundario. Pese a las discrepancias que tienen los países islámicos entre sí,
que algunas de ellas naturales y otras, fruto del complot del enemigo, así como
de la negligencia, todavía el tema de Palestina puede y debe ser el eje de la
unidad de todos. Uno de los logros de esta valiosísima reunión es el
reconocimiento de la principal prioridad del mundo del Islam y de los
buscadores de libertad en el mundo, es decir el tema de Palestina; además de
crear un ambiente de solidaridad para materializar el gran objetivo de apoyar
al pueblo palestino y las luchas en pos de la justicia y la verdad.
Nunca debemos ser negligentes respecto a la importancia del
apoyo político al pueblo palestino, que representa una prioridad especial en el
mundo de hoy. Los pueblos musulmanes y anhelantes de la libertad, amén de sus
intereses y métodos, pueden unirse por un objetivo; la causa de Palestina y la
necesidad de su liberación. El surgimiento de los factores de decadencia del
régimen sionista y la imperante debilidad de sus principales aliados,
especialmente EE.UU., se aprecia que, de forma gradual, la escena mundial se
moviliza también para hacer frente a las crueles, ilegales e inhumanas medidas
del régimen sionista. Desde luego, la comunidad internacional y los países
regionales no han podido cumplir con sus responsabilidades ante este tema
humanitario.
La brutal represión del pueblo palestino, las masivas
detenciones, los saqueos, la usurpación de sus territorios y la construcción de
asentamientos en ellos, los intentos para cambiar la cara e identidad de la
ciudad santa de Al-Quds y la Mezquita Al-Aqsa, así como de otros lugares
sagrados islámicos y cristianos, la violación del derecho básico de los
ciudadanos y muchas otras muestras de crueldad, siguen vigentes y cuentan con
el pleno apoyo de EE.UU. y otros gobiernos occidentales, que lamentablemente no
se han enfrentado a una reacción internacional adecuada. El pueblo de Palestina
tiene el orgullo de que Dios todopoderoso les ha honrado con la gran tarea de
defender este territorio sagrado y la Mezquita de Al-Aqsa. Este pueblo no tiene
más camino que confiando en Dios todopoderoso y su potencial para mantener
encendida la llama de la lucha, algo que en verdad, ha estado haciendo ahora.
La Intifada que se ha lanzado por tercera vez en los territorios ocupados, más
reprimida que las dos anteriores, pero más esperanzadora y espléndida, nos
permitirá ver que, con el permiso de Dios, marcará un periodo muy importante en
la historia de las luchas, y proporcionará otro fracaso al régimen usurpador.
Esta glándula cancerígena, desde su inicio, ha crecido y se ha convertido
actualmente en una calamidad cuya curación requerirá de tiempo y se realizará en
varias fases. Así que las numerosas intifadas y la constante resistencia del
pueblo han podido materializar objetivos de gran importancia. Esta resistencia
avanza como un huracán para materializar sus objetivos y conseguir la plena
liberación de Palestina.
El gran pueblo de Palestina, que lleva solo el peso de la
lucha contra el sionismo mundial y sus matones patrocinadores, muy
pacientemente, pero con firmeza, ha dado la oportunidad a los hostiles de que
sometan a prueba sus alegatos. Aquel día, en que con su erróneo alegato de
realismo y la necesidad de aceptar los derechos mínimos para no perderlos, se
plantearon seriamente los planes de reconciliación, el pueblo palestino y todos
los movimientos conscientes de la naturaleza errónea de esta visión, les permitieron
que probaran sus planes. Naturalmente, la República Islámica de Irán, desde el
inicio, enfatizó en que estos métodos de reconciliación eran erróneos, y
advirtió de sus graves consecuencias. La oportunidad que se dio al proceso de
reconciliación tuvo resultados destructivos para el camino de la resistencia y
la lucha del pueblo palestino; no obstante, su único beneficio fue demostrar,
en la práctica, la errónea visión del realismo. Básicamente, el método y la
manera en que se formó el régimen sionista son tales que no pueden dejar a un
lado su expansionismo, la represión y la violación de los derechos de los
palestinos. Su existencia e identidad está subordinada a la destrucción gradual
de la identidad y existencia palestina. Así que la supervivencia del ilícito
régimen sionista solo podrá producirse mediante su fortalecimiento sobre las
ruinas de la identidad y la existencia palestina. Es por ello que proteger la
identidad palestina y salvaguardar todos sus signos, basada en el derecho, es
un tema primordial, obligatorio y una santa Yihad. Mientras el nombre de
Palestina, su memoria y las llamas de su resistencia estén vigentes, no se
fortalecerán los cimientos del régimen de ocupación.
El problema del proceso de la reconciliación no radica solo
en renunciar a los derechos de un pueblo y dar legitimidad a un régimen
usurpador, que es un gran error y un hecho imperdonable, sino en que,
básicamente, no concuerda con la situación actual en la que se encuentra el
tema palestino ni incluye las características expansionistas y represivas de
los sionistas; pero este pueblo, con el paso del tiempo, ha podido demostrar
que la afirmación de los defensores de la reconciliación es errónea y, como
consecuencia, se ha creado un tipo de consenso nacional sobre los métodos
correctos de lucha para materializar los derechos legítimos del pueblo
palestino. Ahora, en estas tres últimas décadas, el pueblo palestino ha
experimentado dos modelos diferentes y ha comprendido cuál es el más adecuado a
su situación. Frente al proceso de reconciliación existe el modelo de la
resistencia heroica y constante de la sagrada intifada, que ha propiciado
numerosos logros para este pueblo. Existe una razón detrás de los ataques que
vemos hoy día por parte de unos centros conocidos en contra de la “Resistencia”
y su cuestionamiento a la “Intifada”. No se espera otra cosa del enemigo, ya
que es consciente de que este es el camino correcto y fructífero. No obstante,
a veces, vemos cómo algunos de los movimientos, e incluso aquellos países que
aparentemente alegan solidaridad con el tema de Palestina, intentan desviar a
este pueblo del camino correcto y atacan su resistencia. Alegan que, después de
décadas de formación, esta no ha podido materializar todavía la liberación de
Palestina, por lo que es un método que requiere revisión. En respuesta a esta
alegación hay que decir que es correcto que la resistencia no ha podido cumplir
con su objetivo primordial de liberar toda Palestina, sin embargo, ha podido
mantener viva su causa. Habría que ver la situación en que estaríamos si no
hubiera existido la resistencia. Su logro más destacado ha sido la creación de
importantes obstáculos ante los proyectos sionistas. Su existencia en la
imposición de una guerra de desgaste al enemigo significa que ha conseguido
hacer fracasar el principal proyecto del régimen sionista; mantener un dominio
completo sobre toda la región.
En este contexto, hay que agradecer y elogiar a la
resistencia y a los héroes que durante diferentes periodos y desde la puesta en
marcha del proyecto del régimen sionista, resistieron y sacrificaron su vida
para izar la bandera de la resistencia y transmitir de generación en generación
sus principios. No es un secreto el rol de la resistencia en los periodos
posteriores a la ocupación y, sin duda, no se puede ignorar su rol en las
victorias de la guerra del año 1973. Desde 1982, en el que prácticamente los
palestinos asumieron sobre sus hombros la responsabilidad de la resistencia, se
formó el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano – Hezbolá – para
ayudar a los palestinos en su lucha. Si la resistencia no hubiera puesto de pie
ante el régimen sionista, hoy seríamos testigos de la ocupación de otros
territorios en la región, desde Egipto hasta Jordania, Irak y el Golfo Pérsico
entre otros. Sí, esto es un gran logro, pero no es el único que ha conseguido
la resistencia. La liberación del sur de El Líbano y de Gaza son otros dos
objetivos notables conseguidos en el proceso de liberación de Palestina, que
han podido revertir el expansionismo geográfico del régimen sionista. Desde
principios de década de las 80, el régimen sionista no solo no ha podido ocupar
nuevos territorios, sino que ha visto el comienzo de su retroceso, con una
salida cobarde del sur de El Líbano y su continuación con la salida de Gaza.
Nadie puede negar el rol primordial y determinante de la resistencia en la
primera Intifada. En la segunda, también, destacó el papel de la resistencia.
Una Intifada que al final obligó al régimen sionista a abandonar Gaza. La
Guerra de 33 días en El Líbano y las de 22, de 12 y de 51 días en Gaza,
conforman todas unas páginas brillantes en el historial de la resistencia, que
honra a todos los pueblos de la región, al mundo del islam y a todas las
personas que anhelan la libertad en el mundo. En la Guerra de 33 días,
prácticamente, todas las rutas de envío de ayuda al pueblo libanés y los héroes
de Hezbolá estaban bloqueados, pero con la ayuda de Dios y confiando en la
fuerza y el poder del pueblo resistente de El Líbano, el régimen sionista y su
principal patrocinador, es decir los Estados Unidos, sufrieron una gran
derrota, gracias a la cual ya no se atreven más a atacar el territorio libanés.
Las constantes resistencias en Gaza, que ahora se ha
convertido en una fortaleza invencible, durante varias guerras seguidas,
mostraron que este régimen es demasiado débil para poder resistir ante la
voluntad de un pueblo. El principal héroe de las guerras de Gaza es su heroico
y resistente pueblo, que pese a soportar diversos años de bloqueo económico y
confiando en el poder de la fe, siguen defendiendo esta fortaleza. Debemos
agradecer a todos los grupos de resistencia palestina, Saraya al-Quds del
Movimiento Yihad Islámica, Brigada de Izz ad-Din al-Qassam de HAMAS, Brigadas
de los Mártires de Al-Aqsa de Fatah y Brigada de Abu Ali Mustafa del Movimiento
del Pueblo Para la Liberación de Palestina, que han desempeñado un rol
significativo en esas guerras.
Invitados y hermanos
No se deben ignorar los peligros que se perciben por la
presencia del régimen sionista. Por lo tanto, la resistencia debe emplear todos
sus instrumentos para continuar su misión. En este sentido, todos los pueblos y
gobiernos de la región, así como los que buscan la libertad en el mundo, tienen
el deber de garantizar las necesidades básicas de este pueblo tenaz y firme,
que constituye los cimientos de la “Resistencia”, y que ha educado hijos
valientes y resistentes. Responder a las necesidades del pueblo palestino y su
resistencia es un deber importante y vital que todos debemos cumplir. En este
contexto, no debemos olvidar las necesidades básicas de la resistencia en
Cisjordania, que de momento lleva sobre sus hombros el peso de la humilde
Intifada y la resistencia; además, hay que aprender del pasado y prestar
atención al punto significativo de que “la Resistencia y Palestina” son mucho
más importantes y valiosos que involucrarse en discrepancias existentes entre
los países islámicos y árabes, en conflictos internos o en divergencias étnicas
y religiosas.
Los palestinos, especialmente los grupos de resistencia,
deben estar orgullosos del lugar que ocupan y no deben involucrarse en tales
temas. Los países islámicos y árabes, así como todos los movimientos islámicos
y nacionales, tienen la obligación de servir a los ideales de Palestina.
Apoyar a la resistencia es un deber de
todos nosotros; nadie tiene el derecho de esperar una recompensa por ello. Sí,
la única condición para ofrecer su ayuda reside en que se dedique a fortalecer
al pueblo palestino y la estructura de su resistencia. Enfatizar en la idea de
resistir ante el enemigo y en diferentes aspectos de la resistencia, garantiza
la continuación de esta ayuda. Nuestra postura ante la resistencia es un tema
principal y no tiene nada que ver con un grupo específico. Acompañamos a
cualquier grupo que sea firme en este camino y quienes se aparten, se alejarán
de nosotros. Nuestra relación con los grupos de la Resistencia Islámica se
encuentra solo al nivel de compromiso con el principio de resistencia. El otro
punto que se debe destacar es la discrepancia entre los diferentes grupos
palestinos. Disponer de diferentes visiones por la diversidad de intereses
entre los grupos es un tema natural y comprensible, siempre y cuando quede en
esa fase, e incluso podría contribuir al fortalecimiento de la lucha del pueblo
palestino. Sin embargo, el problema comienza cuando tales discrepancias
resultan en choques y enfrentamientos que podrían provocar la neutralización de
los movimientos entre sí y dar pasos a favor de los intereses del enemigo común
entre todos ellos. La “gestión” de todas las discrepancias y diversidad de
pensamientos e ideas es una arte que los principales movimientos deben aplicar
y proyectar de tal forma que sus diferentes agendas de lucha ejerzan presión
solo sobre el enemigo y fortalezcan la resistencia.
La unidad nacional, en base al proyecto de la Yihad, es una
necesidad para Palestina, y se espera que todos los movimientos actúen para
materializar el objetivo de todos los palestinos.
Hoy en día, la resistencia se enfrenta a otro complot que
radica en los esfuerzos de quienes simulan ser amigos e intentan desviar a la
resistencia y la Intifada del pueblo palestino de su camino para que la
sacrifiquen por vínculos secretos con los enemigos del pueblo palestino. La
resistencia es demasiado inteligente para caer en esta trampa, especialmente
cuando el pueblo palestino es el verdadero guía de sus luchas y su resistencia,
y la experiencia del pasado pone de relieve que el preciso análisis de la
situación, le impide cualquier tipo de desvío. En caso de que esto ocurra, y
alguno de los movimientos de la resistencia caiga en la trampa, este pueblo,
como antes, podrá dar respuesta a sus necesidades. Si un grupo derriba la
bandera de la resistencia, definitivamente, otro descendiente del pueblo
palestino volverá a izarla. Definitivamente, ustedes, queridos asistentes a
esta reunión, se dedicarán solo al tema de Palestina, que lamentablemente en
los últimos años se visto afectado por algunas negligencias. Con certeza, las
crisis existentes en diferentes lugares de la región y de la Umma islámica
merecen una atención especial, no obstante, lo que ha motivado esta
congregación es la causa palestina.
Esta cumbre puede ser un ejemplo que sigan poco a poco todos
los musulmanes y los pueblos de la región, para que, mediante la confianza en
sus puntos comunes, puedan controlar las discrepancias, solucionar cada uno de
sus problemas y facilitar el fortalecimiento aún mayor del pueblo del profeta
Mohamad.
Al final, considero que es importante agradecerles por su
valiosa presencia, además, expresar mi agradecimiento al presidente del
Parlamento y sus compañeros en el decimoprimer Parlamento por los esfuerzos
realizados para celebrar esta conferencia.
Pido a Dios, Todopoderoso, que todos ustedes tengan éxito en
su servicio a la causa palestina, como tema principal del mundo del Islam y eje
de la unidad de los musulmanes y quienes buscan la libertad.
El saludo y la bendición de Dios sean con el alma de todos
los mártires del Islam, especialmente los de la resistencia ante el régimen
sionista y todos los combatientes del frente de la Resistencia y al alma del
fundador de la República Islámica que dedicó los mayores esfuerzos y atención a
la causa palestina.
Éxito y victoria
Que la paz, la misericordia y las bendiciones de Dios sean
con todos vosotros.
El Líder Supremo de Irán anima a los palestinos a que continúen su Intifada contra Israel
22/Feb/2017