Los judíos en la guerra civil norteamericana: el viejo antisemitismo de siempre

31/Ene/2017

Milim Cultural Nº 248, Por Alicia Benmergui

Los judíos en la guerra civil norteamericana: el viejo antisemitismo de siempre

En 1891 fue publicado un perturbador
artículo en la North American Review que en el siglo XIX era un equivalente del
Time de hoy, era la revista más popular en todo el país sobre temas de interés
general. Allí se sostenía que los judíos tendían a eludir el servicio militar.
Muy rápidamente, a continuación fue publicada una carta al editor de un
veterano de la Guerra Civil no judío, en ella escribió que durante los duros
meses de servicio en el ejército de la Unión, nunca había visto un soldado
judío.
Muchos líderes judíos se enfurecieron con
lo que consideraron un acto de puro antisemitismo, tan influyente que fue
repetido posteriormente por Mark Twain (“una inclinación antipatriótica para no
defender como soldado la bandera) en un ensayo titulado “Concerniente a los
Judíos” publicado pocos años después.
Uno de los dirigentes judíos más indignados
fue el abogado Simón Wolf, de Washington, presidente en esa ciudad de la B’nai
B’rith. Se comprometió a desacreditar la difamación y pasó más de tres años
compilando los nombres de cada uno de los correligionarios que podía demostrar
que habían combatido en todas las guerras norteamericanas, desde la
Independencia de Inglaterra a la guerra con México, y al conflicto más grande,
el de laGuerra Civil. En 1895 publicó los nombres en un libro muy voluminoso,
“Los Judíos norteamericanos como patriotas, soldados y ciudadanos”.
La lista de los soldados judíos que
combatieron en la Guerra Civil
confeccionada por Wolf contiene
unos 10.000 nombres. De acuerdo a ella 7.000 lucharon por la Unión y 3.000 para
la Confederación. Durante generaciones, el trabajo de Wolf, ha sido el único
documento existente sobre el tema.
Esta lista comenzó a ser revisada, no hace
mucho tiempo por la Shapell Manuscript Foundation. Comenzó con una familia
judía que vive en Los Ángeles e Israel, la fundación colecciona documentos
históricos originales, incluyendo objetos relacionados con Abraham Lincoln, el
que fuera presidente durante la Guerra Civil. El sesquicentenario de la guerra
estaba próximo a cumplirse en 2011, la fundación decidió actualizar la tarea de
Simón Wolf de 1890, usando métodos de investigación contemporáneos.
Este trabajo ha recibido el nombre “El
Proyecto Lista”. Un puñado de
investigadores se ha dedicado a investigar en los archivos en Washington y han
hallado registros del servicio militar que no estaban disponibles para Simón
Wolf en 1895. Con esta investigación se han encontrado más nombres de cientos
de soldados judíos que lucharon en la Guerra Civil. También han encontrado
reliquias impresionantes e inesperadas: de todo, desdeketuboth medio
desintegradas hasta angustiadas cartas enviadas por los soldados judíos desde
el campo de batalla a sus madres. Se supone que para este año 2017 va a estar
completado el proyecto que permitirá a los descendientes de los soldados judíos
en la Guerra Civil enterarse del destino de sus antepasados.
Dankmar Adler, uno de esos soldados judíos,
llegó como inmigrante, al igual que la mayoría de ellos, pero además llegó a
convertirse en uno de los más conocidos- arquitectos de su tiempo. Su compañero
más famoso, Louis H. Sullivan, es considerado el padre de la arquitectura
moderna de los Estados Unidos. Juntos, ayudaron a formar a Frank Lloyd Wright,
posiblemente el más famoso arquitecto estadounidense de todos los tiempos. El
no fue el único que se forjó un gran nombre, hubo otros que se destacaron por sus grandes hechos y hazañas durante la
guerra civil – Marcus Spiegel, Leopold Karpeles, Judah P. Benjamin, para
nombrar unos pocos – pero ninguno, tal vez, como Adler que construyó un legado
que ha perdurado tanto..
Dankmar Adler nació en Alemania, en 1844.
Su padre, Liebman Adler, fue un rabino, y al llegar a los Estados Unidos, se
trasladó la familia en primer lugar a Detroit, donde se desempeñó como Rabino
para Temple Beth El. En 1861, se convirtió en el rabino de la Kehilath Anshe Ma
‘ariv sinagoga en Chicago. La familia volvió a mudarse a Detroit, y cuando
llegó a Chicago, encontró empleo como dibujante. Poco después comenzó la Guerra
Civil, en agosto de 1862, Dankmar Adler se alistó para unirse a la lucha. Los
documentos de inmigración demostraron que Adler se convirtió en un ciudadano de
los Estados Unidos en 1888, lo que demuestra que fue un voluntario que se
enroló en vez de trabajar para su propio beneficio. Su decisión de alistarse
sólo parece haber sido motivado por un sentido de orgullo y deber para su
patria adoptiva; una elección motivada por el patriotismo y el honor.
Dankmar Adler se unió al regimiento 1 de
artillería ligera de Illinois… Fue ascendido a cabo durante su servicio. En
marzo de 1865, cuando la guerra llegaba a su fin, muchos hombres que se
hallaban en servicio especial estaban siendo devueltos a sus regimientos de
origen. Esto dejó a la Oficina de ‘ Ingenieros Topográficos’ del Departamento
Cumberland con una desesperada necesidad de dibujantes. Así, Adler fue enviado
a Nashville, a solicitud del Ingeniero Jefe del Departamento del Cumberland,
para llenar ese vacío. Permaneció allí hasta finales de julio de 1865, cuando
su unidad regresó a Chicago.
Él fue capaz de abrir su propia firma en
1879 y poco después, formó lo que se considera a menudo como una de las
asociaciones más importantes e influyentes en la arquitectura americana, cuando
contrató a un joven Louis Sullivan.
Louis Henry Sullivan ha sido llamado a menudo el » padre de los
rascacielos, » una designación que no hubiera sido posible sin la
formación y el éxito inicial con su compañero Dankmar Adler. En los quince años que duró esta sociedad
tuvieron un gran éxito, diseñaron alrededor de 180 edificios. La ciudad de Chicago
principalmente y otras en Estados Unidos fueron y son testigos perdurables de
tan gran talento
Otro testigo de esta historia fue Marcus M. Spiegel, que había nacido en la
ciudad de Worms, en 1820, fue uno de los pocos coroneles judíos durante la
guerra civil americana. Durante los dos años y medio que sirvió en el ejército
de la Unión, le escribió más de ciento cincuenta cartas a su esposa Caroline y
al resto de la familia. Caroline Spiegel sabiamente ordenó y unió sus cartas en
un álbum de cuero negro. Durante cinco generaciones, este álbum se ha
conservado y transmitido de madres a hijas. Es difícil de creer que sólo doce
años antes de la redacción de estas cartas, Spiegel llegó a América con poco o
ningún conocimiento del Inglés. Él desarrolló muy rápidamente un extenso
vocabulario y un impresionante dominio del lenguaje de nuevo país.
A veces su escritura es casi poética y sus
descripciones narrativas tan vívidas que son a menudo obras de arte. Él es
capaz de pintar un cuadro detallado del día – a – día- de la vida de un soldado
de la Unión y en el campo de batalla. Las pruebas y tribulaciones de la guerra
se describen de manera brillante en sus cartas elocuentes y lúcidas. Las
condiciones buenas y malas en que vivían, las dulces victorias y las derrotas
agónicas; muchos aspectos de la guerra en los dos escenarios del este y oeste
pueden ser vistos en las cartas de Spiegel. Este observador perspicaz comenta
con gran profundidad sobre política, incluida la cuestión de la abolición de la
esclavitud. Especialmente revelador es el cambio gradual en la actitud hacia la
emancipación. En la correspondencia de Spiegel pueden advertirse sus
sentimientos de gran patriotismo, el amor por su familia y sus semejantes, y su
filosofía de vida en general.
En una de sus cartas le escribía a su mujer
“El mayor consuelo que tengo durante las últimas dos semanas de lucha continua,
marchando con tantas dificultades es mirar la bella foto que tengo de ti y mis
queridos hijos…. La miro casi cinco veces en una hora y me temo que a veces
estoy hablando con ella. Tan pronto como llegue a Vicksburg, iré a casa por lo
menos durante un mes. » — Carta del coronel Marcus M. Spiegel a su esposa,
el 23 de mayo de 1863.
Nunca abandonó su creencia en Dios o en la
religión judía.
El
murió en la guerra, en el año 1864.