¿Holocausto sobre hielo? Difícil de
creerlo, pero eso es lo que se vio en el popular show ruso “La era del hielo”,
en el cual la medallista olímpica Tatiana Navka y el actor Andrew Burkovsky
presentaron una coreografía vestidos al estilo de los campos de concentración
con estrellas judías amarillas prominentemente pegadas en sus ropas.
Ambos se sonreían mutuamente mientras
patinaban alrededor de la pista, bailando al son de la canción “Beautiful that
way” (grabada por el artista israelí Ajinoam “Noa” Nini) mientras el público
aplaudía. Al final de la rutina, el hombre alegremente agitó su mano en señal
de despedida y se retiró en medio del sonido de una ametralladora.
Es una grotesca tergiversación del
Holocausto, casi insoportable de mirar. Sin embargo, esta bizarra
representación de felices víctimas judías de campo de concentración es la más
reciente muestra de arte que intenta retratar al Holocausto y afecta la forma
en que recordamos el evento colectivamente.
“¡Definitivamente vean esto! ¡Es una de mis
actuaciones preferidas!”, dijo la patinadora Tatiana Navka en su cuenta de
Instagram. La ex bailarina olímpica está casada con Dmitry Peskov, un portavoz
de la presidencia. Aparentemente el show era una forma de “educar al público
sobre el Holocausto”, según dijo la Sra. Navka en las redes sociales. La
compañía de noticias rusa RT explicó que la actuación tenía por objetivo
“celebrar la dignidad y el espíritu humano”.
Muchos se quejaron de que la rutina era de
mal gusto. La ministra de cultura israelí, Miri Regev, habló por muchos cuando
dijo: “El Holocausto no es para fiestas, bailes o un reality show. Ninguno de
los seis millones de víctimas danzó, y los campos de concentración no eran
campamentos de verano”.
La rutina de mal gusto informa erróneamente
a los espectadores y es una mala representación del Holocausto.
Pero hubo otros que alabaron el
espectáculo, explicando que era un homenaje a la película italiana de 1997, La
vida es bella, en la cual los padres pretenden que los horrores del campo de
concentración no son más que un juego para su hijo. “Nuestros hijos deben saber
y recordar sobre aquella terrible época”, dijo Tatiana Navka. Ilya Averbukh, el
coreógrafo judío del espectáculo, está de acuerdo con esta apreciación. “He
realizado un montón de rutinas sobre la guerra y sobre temáticas judías”,
explicó.
“No entiendo la reacción de la gente”, dijo
Andrei Burkovsky a Russia Today. “La negatividad en torno a nuestra actuación
es injustificada”.
La controversia recuerda el debate que hubo
en su momento en torno a La vida es bella cuando fue lanzada. Muchos criticaron
a la película por no mostrar los horrores del Holocausto, mientras que otros la
alabaron. Shlomo Venezia, un consultor de la película quien estuvo en
Auschwitz, explicó en ese entones que “La película como un todo funciona,
particularmente para la mente italiana… Nunca podrías mostrar en una película
cómo era Auschwitz realmente”. Algunos incluso sugirieron utilizar la película
como herramienta educacional, lo mismo que ha sugerido la Sra. Navka sobre su
controversial rutina.
Si bien puede ser difícil aprender sobre el
Holocausto, no hay escasez de relatos de primera fuente sobre cómo era
realmente la vida para los judíos en los campos de concentración que sirvan
como excelentes herramientas educacionales.
De acuerdo a una encuesta realizada en el
2014, sólo un 54% de la gente en el mundo ha escuchado alguna vez sobre el
Holocausto. Increíblemente, cerca de un tercio de quienes sí han escuchado
creen que se ha exagerado o que es un mito. La patinadora Tatiana Navka
escribió: “Nuestros hijos tienen que conocer y recordar esta terrible época”. Y
tiene razón. Pero lamentablemente, su rutina de mal gusto informa erróneamente
a los espectadores y es una mala representación del Holocausto.
¿Holocausto sobre hielo?
02/Dic/2016
Radio Jai, Por Yvette Alt Miller