La tensa calma en la frontera entre Siria e
Israel se ha roto ayer. Soldados de la Brigada Golani del ejército israelí
realizaban una patrulla rutinaria en la zona bajo su control en los Altos del
Golán cuando fueron disparados desde el otro lado de la frontera. En el breve
tiroteo, varios proyectiles de mortero fueron lanzados desde el territorio
sirio impactaron sin provocar víctimas.
La Fuerza Aérea israelí fue avisada y un
aparato enviado a la zona alcanzó el comando que había logrado disparar contra
los soldados israelíes desde una furgoneta cerca de la frontera, informan los
medios locales.
Según fuentes militares israelíes, «los
terroristas eran miembros de un grupo vinculado al Estado Islámico (IS). Su
vehículo con ametralladora fue destruido y hay una gran probabilidad de que
hayan muerto sus cuatro integrantes».
Poco después, el portavoz militar reaccionó
oficialmente confirmando el ataque y el posterior tiroteo en la sensible zona.
«El ejército alcanzó la célula terrorista que había abierto fuego con
disparos y morteros. No hay bajas entre las fuerzas del Tsáhal», señala.
Es la primera vez que se produce un ataque de
este tipo a cargo de un comando identificado con el movimiento terrorista
liderado por el autoproclamado califa Abu Bakr al Bagdadi en los Altos del
Golán. Esta estratégica meseta fue ocupada por Israel en la guerra de 1967. Los
hechos de este domingo ocurrieron cerca de la localidad israelí de Nov, en el
sur del Golán.
Horas después del primer enfrentamiento
abierto entre efectivos de IS y soldados israelíes en la frontera, Israel ha
atacado esta madrugada un edificio abandonado en el Golán bajo control sirio
que servía como base de IS en los Altos de Golán. Según afirma el ejército este
lunes por la mañana, «el edificio abandonado de la ONU fue usado ayer como
base para el ataque contra nuestras tropas».
«No toleraremos ningún ataque contra
nuestros ciudadanos y soldados desde Siria, Líbano o donde sea. Nuestra
política en este sentido es clara: responder de forma inmediata a cada ataque y
alcanzar el origen del disparo», afirma un oficial israelí a EL MUNDO. Y
añade: «Israel no interviene ni desea intervenir en el conflicto interno
sirio pero no permitirá que se viole su soberanía. No deseamos una escalada
pero no recomiendo a ningún grupo o país en la zona probarnos».
El temor del Tsáhal es que terroristas de IS
decidan centrar sus acciones contra objetivos israelíes en los Altos del Golán.
Algo que no hicieron en los últimos años por lo que se investiga ahora el
motivo del tiroteo de este domingo. Cabe recordar que desde el inicio de la
guerra civil siria, Israel ha reforzado de forma considerable sus fronteras con
Siria, Líbano, Jordania y Egipto.
Cada vez que hay un lanzamiento de proyectiles
contra su territorio desde la vecina zona siria-ya sea intencionado o resultado
de los combates internos entre rebeldes y leales al presidente Bashar Asad-
Israel responsabiliza al régimen sirio como ente que gobierna y controla el
país. Asad, por su parte, acusa a Israel de ayudar a los grupos rebeldes
armados en la zona fronteriza.
Con Asad preocupado en su supervivencia
política, los grupos rebeldes centrados en sobrevivir a los ataques sirios y
rusos y Daesh (IS, en árabe) preocupados sobre todo en mantener sus feudos en
Siria e Iraq ante los avances locales apoyados por la coalición internacional,
en Israel se sostiene que su principal amenaza en el norte sigue siendo el
grupo libanés proiraní Hizbulá.
De forma extraordinaria, el encuentro del
ejecutivo israelí ha tenido lugar en Haifa con motivo del monumental incendio
que ha castigado severamente esta importante ciudad del norte de Israel. Datos
que reflejan el daño de las llamas en todo el país: 527 casas destruidas sólo
en Haifa, 180 heridos (entre ellos, 3 graves), decenas de miles de evacuados y
numerosos bosques arrasados.
«Es una ola de terror en el que queman
ciudades y comunidades de Israel intentando asesinar a nuestros
ciudadanos», han afirmado varios miembros del Gobierno de Netanyahu que
piden tratar a los responsables de los incendios como si fueran autores de
atentados con armas o cuchillos.
Alrededor de 30 palestinos y árabes-israelíes
han sido detenidos por supuesta vinculación con algunos de los numerosos
incendios que azotan Israel desde hace más de una semana. Bajo el fuego y junto
a las acusaciones y los llamamientos de venganza que fluyen en las redes
sociales, destaca la cooperación entre judíos y árabes en algunas zonas de
Israel ante la devastación causada por los incendios y la labor de 40 bomberos
de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) junto a sus colegas israelíes en Haifa.
Un comando vinculado al IS ataca a soldados israelíes y es abatido por la Fuerza Aérea
28/Nov/2016
El Mundo, España, Sal Emergui