Sobre el desafío que
esto supone, su visión de la vida comunitaria judía y el vínculo con Israel, es
esta entrevista.
José Luis, te solicité esta entrevista porque desde hace ya unos meses, al asumir la nueva
presidencia y directiva del Comité Central Israelita, tú tienes a tu cargo la
dirección de COPREDI, la Comisión de Prensa y Difusión. ¿Cómo concibes tu papel, en qué consiste
concretamente tu trabajo en rutina?
Antes que nada agradecerte por la nota para un medio que me
resulta particularmente querido y propio como el “Semanario Hebreo”. Con
referencia a COPREDI, es una comisión de trabajo que se encarga de asesorar y
generar espacios de comunicación para la tarea del Comité Central. En esta
oportunidad hemos armado un grupo voluntario con distintas edades y
experiencias que trabajan en el esclarecimiento (hasbara) de los hechos que
viven la comunidad judía uruguaya y el Estado de Israel. Hemos realizado
visitas – y pretendemos continuar con las mismas – a canales de televisión,
radios, diarios, semanarios y responsables de páginas web o portales de
comunicación nacional en el espíritu de explicar los hechos que nos ocupan y
nos preocupan con el judaísmo y antisemitismo mundial. Tenemos un portal web
que llega a miles de usuarios donde diariamente surgen noticias que
puntualmente tienen que ver con nuestro sentimiento común: el judaísmo. Mi función
es coordinar dicha tarea pero es de resaltar el compromiso de los integrantes y
el esfuerzo que realizan día a día en pro de la colaboración al Comité.
Estimo que hay que venir preparado para lidiar más que nada
con situaciones de crisis. ¿Qué escenarios posibles de ese tipo puedes
imaginar? Seguramente habría que
dividirlo en dos partes: algo relacionado a la propia colectividad judía a la
que representa el Comité Central y la alternativa, crisis derivada de
situaciones de conflicto en Israel ¿verdad?
Sin dudas que esas son las dos vertientes de la tarea. Si
bien podemos decir que en estos momentos el Medio Oriente no vive un conflicto
de la intensidad diaria de hace algo más de dos años, siempre hay situaciones
que debemos publicitar y esclarecer. Con referencia a nuestro país, este año
hemos vivido un hecho lamentable que no se veía en el país desde hace más de 30
años con el homicidio de David Fremd, un ser inolvidable que honró al judaísmo
y a su querida Paysandú. El Comité y Copredi en particular deben velar para que
hechos como este no vuelvan a suceder en nuestro país. La educación y la
justicia son los antídotos necesarios para que estas situaciones xenófobas no
se repitan nunca más.
Mi papá, de bendita memoria, solía decir que “el mejor conocimiento
ahonda la amistad”. ¿Te parece que parte
de la responsabilidad incluida en tu cargo puede aspirar a esclarecer en
general sobre la vida judía o no le corresponde eso al director de prensa del Comité Central?
En realidad nuestros antepasados (padres, abuelos,
bisabuelos) llegaron a estas tierras en busca de paz y trabajo y lo
consiguieron gracias al esfuerzo y la solidaridad de la sociedad uruguaya. Aquí
fue donde se realizaron como personas creando familias y formando una sociedad
digna y honorable. Esto debe recordarse y entenderse como tal. La integración
judía en el país es absoluta y forma parte indivisible de ella. No es posible
separar a un judío uruguayo de un uruguayo no judío. La colectividad judía
desde su inserción en el país ha contribuido al engrandecimiento de la patria.
El legado judío abarca todas las áreas de la vida nacional y decenas de
personalidades judías engrandecieron el país en política, economía,
comercio, cultura, periodismo,
deporte, arte y otras disciplinas. Entiendo que es parte de Copredi y
del Comité difundir también este legado histórico que miembros e
instituciones comunitarias realizaron en el país.
¿Hay a tu criterio aún mucho que esclarecer sobre la
colectividad, su vida y sus costumbres?
Sí. Definitivamente sí. Pero esto no solo sucede en Uruguay.
En el mundo entero hay un desconocimiento de aspectos que son propios a las
colectividades y al judaísmo. La tarea es de todos los judíos y entiendo que en
la medida que la información y la educación se incrementen los prejuicios
disminuirán. El saber, el conocer es una de las cualidades más resaltables del
ser humano y la generación de conocimiento mejora la vida y acerca a las
personas en sus semejanzas y diferencias y las aleja del odio y la
discriminación. Saber más es vivir mejor en todos los órdenes de la vida.
ALGO PERSONAL
José Luis, quizás debería haber comenzado por esto, más
personal ¿Qué sería bueno que se conozca de tu trayectoria, de tu actividad
comunitaria, de ti en general, dado que ostentas un cargo público en la
institución representativa de la colectividad judía?
Te cuento que soy Escribano Público, asesoro a empresas
privadas en materia jurídica, estoy casado con Adriana Acher que es maestra
preescolar en la Escuela Integral Hebreo-Uruguaya y tenemos dos hijos que estudian justamente
en la Integral. En materia comunitaria colaboré con el Keren Hayesod, integré la directiva del
Colegio Ariel y fui vicepresidente de la Comunidad Israelita del Uruguay
(Kehila).
En realidad soy un miembro comunitario preocupado y
comprometido con la pertenencia a una tradición y un sentimiento que significa
el pueblo judío. Creo que la continuidad de este sentimiento en las
generaciones más jóvenes será exitosa en la medida que permanezca prendida la
llama de lo que somos e hicimos como pueblo. He participado en diversas
instituciones comunitarias nacionales (colegio, instituciones de ayuda, Kehila)
y en todas sentí el agradecimiento a ser parte de un pueblo milenario que lucha
por no perder su pasado y mantener su identidad como tal. Y trato de plasmar
todo esto también, por ejemplo, en un espacio semanal que tengo todos los
viernes en Radio Jai de Argentina.
JUDAÍSMO LATINOAMERICANO
En diferentes ocasiones me enviaste interesantes artículos
sobre la vida en diferentes comunidades judías latinoamericanas. ¿Qué contacto
has tenido con otras colectividades, cómo ves al mundo judío latinoamericano?
Soy un enamorado de la investigación – en especial sobre las
comunidades judías latinoamericanas – Como te dije en alguna ocasión, cuando
perdí a mi querido abuelo que me contaba en Idish sus experiencias de
inmigrante, sentí que debía seguir “escuchando” estas historias a través de la
lectura y la búsqueda de testimonios y datos. He tenido la oportunidad de
publicar un libro “Comunidades judías en Latino América” con la editorial Mila
de la República Argentina que se ha difundido en varias universidades mundiales
y estoy en proceso de un segundo texto que también referirá a la llegada,
instalación y desarrollo de los judíos en Hispanoamérica. Algo que no se conoce
mucho y que nos es propio, porque le pasó a nuestros abuelos y gracias a ello
nosotros estamos aquí. Son más de 20 países que albergan colectividades judías
en distinto número y composición pero con mismos objetivos, donde a lo largo de los siglos se han dado hechos
que deben recordarse y saberse porque forman parte de nuestra propia historia.
He dictado charlas en Uruguay, Argentina y Chile sobre estos temas. El judaísmo
latinoamericano tiene el desafío de permanecer y seguir generando la cultura
judía en estas tierras. Su labor ha sido pródiga y debemos hacer conocer esa
tarea y a pesar de que el número de judíos ha disminuido en estas latitudes
permanece un sentimiento de pertenencia.
¿Te animas a comparar a otras colectividades con la
uruguaya?
Te diré que las colectividades latinoamericanas tienen más
semejanzas que diferencias. Se vive en comunidad y esto significa que la
colectividad da el marco de vida a sus miembros, desde la enseñanza de las
tradiciones hasta el fin de nuestros días en camposantos comunitarios, toda la
vida transcurre en tnuot, bar o batmitzvot, planes de estudio o viajes a
Israel, celebraciones religiosas y deportivas, educación comunitaria y demás.
Uruguay tiene particularmente una comunidad mayoritariamente sionista e
identificada con el Estado de Israel. Entiendo que la posibilidad de
intercambiar experiencias entre las mismas puede fortalecer el judaísmo de la
región y encontrar políticas comunes de lucha contra el antisemitismo continental.
COLECTIVIDAD- GOBIERNO
Se ha hablado y escrito bastante sobre la mejoría en las
relaciones bilaterales entre Uruguay e Israel con el gobierno actual del
Presidente Vázquez, con la Cancillería a cargo de Rodolfo Nin Novoa. Si bien el
CCIU es una institución judía uruguaya, que representa a la colectividad ante
su único gobierno, que es el uruguayo, no es secreto que las relaciones con Israel pueden incidir, por la centralidad
de Israel en general en la vida judía. ¿Se siente también en la actividad del
Comité Central cuando hay un cambio al máximo nivel?
Entiendo que el relacionamiento que mantienen ambos estados
es y ha sido óptimo. Esto constituye a mi criterio una política de estado de
ambos países. Desde 1948 con la creación del Estado de Israel – y la especial
participación de Uruguay en su independencia – hasta nuestros días, el
relacionamiento de ambos pueblos y gobiernos ha sido inmejorable. En ese
relacionamiento inciden la importante colectividad uruguaya que reside en
Israel y la colectividad judía uruguaya y es razonable que ello suceda. Este
grado de acercamiento histórico se da en virtud de los ideales de paz y
democracia que ambos pueblos comparten desde su creación. Particularmente la relación de este gobierno
con el Comité Central y la colectividad judía es muy buena.
¿Algo más que consideres oportuno agregar, que yo no haya
sabido preguntarte?
Lo que quisiera agregar es el reconocimiento a tu labor. El
Semanario Hebreo es pionero en Latinoamérica y su labor de información y
cultura ha sabido enriquecer a generaciones. La gran labor y esfuerzo de la
familia Jerozolimski es digna de un fuerte reconocimiento a la causa judía.
Gracias querida Ana y como te digo siempre Salud para la
familia Jerozolimski.
Muchas gracias por tus palabras José Luis.
Sobre la labor de COPREDI, la Comisión de Prensa y Difusión del Comité Central Israelita, con su Presidente José Luis Piczenik
27/Oct/2016
Semanario Hebreo, Ana Jerozolimski