El emprendedurismo es uno de los motores de
las economías modernas, pero en la industria de la tecnología, donde tiene su
mayor campo fértil, sigue topándose con una vieja constante: es un mundo
dominado por los hombres.
Tel Aviv, una de las principales ciudades a
escala global en el desarrollo de emprendimientos de tecnología –hay unas 5.000
startups en el país— y que ha hecho de Israel una «startup nation», tiene la
promoción de la participación de la mujer en la industria como parte de su
agenda. El concurso Start Tel Aviv reconoció este año la labor de las mejores
31 emprendedoras a nivel internacional y entre los proyectos seleccionados por
los organizadores figura la startup uruguaya, GPSGAY, una plataforma que
incluye una red social dirigida a la comunidad LGBT (lesbianas, gays, bisexuales
y transexuales). El Start Tel Aviv forma parte del DLD Innovation Festival, el
más importante encuentro de tecnología e innovación de Israel, lo que permitió
a las ganadoras participar de diversas actividades con empresas y startups
locales e internacionales.
Magdalena Rodríguez, cofundadora y directora
de GPSGAY, rescató como una lección del encuentro con el ecosistema israelí la
importancia de «pensar los negocios desde otra perspectiva, pensar ‘fuera de la
caja’». Esa actitud es parte del secreto del éxito de Israel en el campo de la
innovación y la promoción del emprendedurismo. «Pudimos conocer el ecosistema
de una ciudad que nació de la nada y que hoy es la segunda fuera de EE.UU. a
nivel mundial en cantidad de startups», comentó Rodríguez.
La emprendedora realizó un pitch de su
proyecto frente una ronda de inversores locales que, según dijo, tuvo una buena
acogida. «Algo que es muy bueno es que (los israelíes) son sumamente honestos:
te dicen si tu idea les gusta o no; no apelan al ‘quizás sí’, que es un tipo de
respuesta que te tiene dando vueltas pero con el que no llegas a resultados
concretos», expresó.
Más allá de que el objetivo de la startup
uruguaya es conseguir financiamiento para avanzar en su desarrollo (por
ejemplo, a nivel comercial), Rodríguez admitió que es difícil lograrlo en un
único contacto, ya que se requiere generar confianza con el inversor. La idea
es continuar el contacto con inversores que apreciaron su pitch, para tratar de
obtener nuevos recursos. De todos modos y por fuera del factor financiero,
resaltó que estas movidas significan una «excelente forma de hacer networking y
generar contactos».
Recientemente GPSGAY recibió fondos del
programa Protics del instituto Uruguay XXI. La startup se instaló en San
Francisco para intentar vender la plataforma a marcas internacionales que
quieran apoyar al mercado LGTB, ser sponsor de la red social y a la vez colocar
inversión en el emprendimiento. «El plan de acción es el mismo: seguir buscando
inversión y sponsors. El secreto de la startup para funcionar es la
perseverancia», concluyó Rodríguez.
La startup local GPSGAY se codea con el ecosistema tecnológico de Israel
30/Sep/2016
El País, Por Diego Ferreira