Los objetos nazis, un negocio online: alertan por xenofobia

13/Sep/2016

Clarín, Por Mariana García

Los objetos nazis, un negocio online: alertan por xenofobia

Hay estampillas, libros y hasta una
supuesta pintura de Hitler. Los casos de antisemitismo crecieron 55% en un año.

Lo primero que llama la atención es la
relación precio-calidad. Es un cuadro pequeño, de 32 por 22 centímetros,
pintado en pasteles y sin ninguna pretensión. Su precio, 140 mil pesos. O al
menos eso es lo que pretende por él su dueño, un tal Hariolus, vecino del
barrio de San Nicolás. Pero lo que sorprende de verdad es el autor, o quien
Hariolus dice que es su autor, Adolf Hitler.
Hasta ayer, el cuadro seguía a la venta en
Mercado Libre. En la publicación Hariolus explica que el cuadro perteneció a su
suegro, soldado en el ejército alemán, que estuvo escondido durante años hasta
que el hombre murió y que fue su yerno quien decidió ponerlo a la venta.
Aclara, además, que no tiene forma de certificar la autenticidad, pero jura que
es original “100 por 100”.
El cuadro es uno de los cientos de objetos
nazis o vinculados al nazismo que siguen circulando por internet. Algunos con
precios insignificantes, y otros con cifras altísimas. Pero lo cierto es que
setenta años después de su muerte, la imagen de Hitler continúa generando
atracción.
“La mayor parte de esos objetos no son
históricos, es decir que no hay un interés histórico, entonces, yo entiendo que
hay cierta afinidad con la ideología”, señala el fiscal Gustavo Galante, a
cargo de Unidad Especializada en Discriminación de la Ciudad. Y agrega: “Lo
primero que debemos ver es si se trata de un objeto de colección o una réplica,
y ver cuál es la intención de quien lo vende porque puede tratarse de
propaganda o incitación al odio racial o religioso y eso sí es un delito que
debe ser sancionado”.
En marzo de este año, la fiscalía secuestró
once ejemplares de “Mi Lucha”, la autobiografía de Hitler, que se vendían en
una librería de Diagonal Sur. El local terminó cerrado por violar la ley 23.592
que considera un delito la propaganda discriminatoria. Semanas atrás, después
de una denuncia hecha por la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas
Argentinas), la fiscalía encontró monedas, estampillas y llaveros con símbolos
nazis que se vendían en una feria de Casa y Pesca en La Rural. Y a los pocos
días, un grupo de alumnos de un colegio alemán fueron sancionados por ir
disfrazados con esvásticas a una fiesta de disfraces en Bariloche.
Según un informe de la DAIA, el año pasado,
las denuncias por antisemitismo presentadas en la entidad aumentaron 55 por
ciento con respecto al año anterior.
“No podemos saber si son hechos marginales
o multitudinarios, pero existen”, asegura Galante. Y basta con poner alguna
palabra clave en los sitios de venta por Internet para verlo. Hay cientos de
estampillas y monedas que no superan los cien pesos y también réplicas de los
cascos que usaba el ejército alemán por 400.
Pero también se pueden encontrar objetos
más caras como el ejemplar original de Hitler In Seinen Bergen que se vende en
Nuñez. Se trata de un libro de su fotógrafo personal, Heinrich Hoffmann, con
imágenes del jefe nazi durante sus días de descanso en la montaña. El valor: 15
mil pesos. En Adrogué, hay quien ofrece un cuadro con 90 estampillas del Tercer
Reich por 22.500 pesos. Hay también una colección de ocho discos de época por
4.800 y un libro autografiado por Hans-Ulrich Rudel, un jefe nazi, por 6.000.
“Nos da las claves para comprender la psicología, la filosofía y los valores
sociales del ejército alemán durante la Segunda Guerra Mundial. Una edición
anotada para poder entender mejor el contexto militar y social de la Alemania
nazi”, asegura su vendedor.
Y mientras Hariolus espera vender el
paisaje de su suegro, un tal licenciado Lichtajovinchk, especialista en “arte
visual abstracto en la Universidad de Kosovo”, le propone certificar la
autenticidad del cuadro de Hitler con pruebas de carbono 14. Entusiasmo, el
licenciado asegura que el cuadro cuesta mucho más, y la describe como si es el
supuesto autor fuera tan solo pintor: “Esta exquisita obra de arte se trata del
misterioso Paisaje de Vergsk pintado por el mismísimo Adolf Hitler durante la
década del 20′ mientras cumplía sentencia en la antigua república de Weimar,
donde también publicó su espectacular autobiografía Mein Kampf, Mi lucha”.
Setenta años después de una de las peores
masacres de la humanidad, los objetos circulan de la misma manera en que se
venden televisores, zapatillas o cartucho para impresoras. Todo en un solo
click.