«No es tarde para frenar el terrorismo del Estado Islámico»

15/Ago/2016

El Observador, Por Ana Jerozolimsk

«No es tarde para frenar el terrorismo del Estado Islámico»

Recientemente se cumplieron dos años desde
que Abu Bakr el-Baghdadi se autoproclamó Califa, al frente del Estado Islámico.
Los atentados cometidos por su inspiración se multiplican, pero el experto
israelí está convencido que no es tarde para frenarlos. Yoram Schweitzer
encabeza el programa de Terrorismo y Conflicto de Baja Intensidad en el
Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS), marco en el cual se ha
adentrado en la investigación del islam radical.
Podemos contar dos años desde que ISIS se
convirtió en el Califato o Estado Islámico, según la autoproclamación de su
jefe. En Oriente Medio, donde nació la organización, están sufriendo golpes,
perdiendo inclusive terreno. Pero los ataques al mundo libre se multiplican.
Imagino que usted no ve en ello una contradicción…
En absoluto. El ataque a Occidente fue
desde el comienzo uno de los objetivos estratégicos centrales del Estado
Islámico, razón por la cual, entre otras, hicieron esfuerzo por concentrarse en
la atracción a occidentales. Los usaron como combatientes y suicidas en Siria e
Irak, pero además fueron entrenados con objetivos estratégicos de cara al
futuro: atentar contra Occidente. Los atentados cometidos en diferentes partes
de Europa, así como los frustrados a tiempo, han dejado en claro que ese era el
objetivo del Estado Islámico. Todas esas leyendas que alegaban que mientras Al
Qaeda había atacado en Occidente, lo que quería el Estado Islámico era
asentarse en Oriente Medio, en el mejor de los casos, fueron una muestra de
ingenuidad.
¿Importa si un atentado es perpetrado por
un miembro formal del Estado Islámico o por quienes se inspiraron en su
accionar e ideología?
Unos y otros se complementan para crear la
imagen de un imperio del terrorismo de enorme poderío. Cuando actúan células de
gente entrenada en la organización, lo hacen en los lugares que eligen, con el
cálculo predeterminado destinado a dejar una imagen de fuerza y disuasión que
buscan para imponerse. Los otros ataques pueden ser menos efectivos, pero hay
un efecto acumulativo.
¿Cuán clave es la participación de
occidentales en las filas del Estado Islámico, o de musulmanes que viven en
Occidente?
Es un elemento central por cierto. Los que
vuelven a Occidente ya entrenados, suponen un gran peligro. Puede haber células
creadas por algunos que volvieron y a las que se incorporan otros que conocen,
que no pasaron entrenamiento, pero a los que «inspiran» o contagian y
de los que no hay registro previo porque no habían hecho nada en el pasado. Es
un serio problema. Hoy se estima que aproximadamente el 20% de los miembros del
Estado Islámico, vienen de Occidente. Europa no se preparó para eso y ahí está
hoy el peligro central.
¿No es necesario ante todo que haya un
cambio conceptual para poder lidiar con el peligro?
Por supuesto. Hay que internalizar cuál es
la amenaza y cuán necesario es destinar importantes recursos para combatirla.
Parte del problema con el que lidia Europa ahora es que no se preparó a tiempo.
Si hay una lista de 90 o 200 personas que pueden ser sospechosas potenciales
como eventuales perpetradores de un atentado terrorista hay que estar atentos,
seguirlas, no hay otra. Aunque en Israel no ha habido todavía un atentado
directo del Estado Islámico, (el país) está preparado. Claro que eso no
significa que logrará frustrar todo, esa problemática la conocemos de la lucha
anti terrorista en general. Pero no hay duda de que Israel está más preparado
que otros. Europa esperó a dos grandes atentados para empezar a organizarse.
Pero Europa tiene los elementos. Ya ha actuado en forma eficaz a comienzos del
2000, contra Al Qaeda, que logró perpetrar atentados, pero fue frenada en otros.
Hay que refrescar los elementos que tienen, moverse, ponerse las pilas. Me he
reunido recientemente con parlamentarios y gente de servicios de seguridad en
Europa en varias ocasiones. Veo que ahora están tomando medidas. En Francia por
ejemplo, los policías tienen mayor libertad para detener sospechosos. No hay
más remedio.
¿Diría que parte del problema es el deseo
de ser «políticamente correcto»? Por ejemplo ¿influye el no usar el
término terrorismo islamista?
Oí lo que dijo el presidente (Barack) Obama
al respecto hace poco. No suelo contarme entre sus críticos, pero creo que en
este tema se equivoca. Si usa el término terrorismo islámico no está manchando
con eso a todos los musulmanes. Es terrorismo en nombre del Islam tal cual el
Estado Islámico y Al Qaeda lo interpretan. Entre ellos no hay diferencia sino
únicamente en la estrategia de acción. Así que se puede decir que es lo que es,
terrorismo en base a su interpretación del Islam. Eso no mancha a 1500 millones
de musulmanes sino a los que secuestraron a la religión islámica de manos de la
mayoría de los musulmanes. Esto es terrorismo islámico, y el decirlo no
convierte a la religión musulmana en terrorista.
¿Es tarde para frenar a estos terroristas?
No. No es tarde y no hay más remedio que frenarlos.
No se puede vivir con temores, paralizados, ante la amenaza a los valores
básicos de la vida de Occidente. Hay que hacerlo, no es cuestión de
alternativa. No considero en absoluto que haya que darlo por perdido. Es
comprensible que en Europa sientan ahora que están expuestos al terrorismo como
los patos en un juego de tiro en el parque. Pero creo que ello carece de
fundamento. Hay lo que hacer. Es necesario que especialmente Estados Unidos y
Europa un tanto desgastada, combata, entrene mejor a su gente, que desarrolle
mejor cooperación entre países, para ser más efectivos. Pero se puede lidiar
con esto, claro que se puede. Si no lo hacemos, se está proclamando rendición.
Creo que esa no es una opción.
¿Hay peligro en América Latina?
Ya hubo dos grandes atentados en Buenos
Aires. El responsable, Hizbalá, también intentó otros, por ejemplo en Perú,
pero fueron detectados y frustrados a tiempo. Por otra parte, hubo diferentes
informes que señalaban que el Sheikh Muhamad de Al Qaeda había visitado Brasil.
Puede que estén intentando y no logren ahora mucho éxito en infiltrarse al
continente. La gran pregunta ahora es qué pasará durante los Juegos Olímpicos.
Hizbalá no creo que haga nada, por intereses políticos de Irán, que lo
frenarían, y por su propia agenda actual. Y hoy nos preocupa el Estado Islámico
y es un enigma que pasa con su jihad en Latinoamérica. Quizás parte de la
explicación radica en que no llegaron latinoamericanos a las filas del Estado
Islámico, al menos seguro que no en forma masiva.
Hizbalá está ocupado ahora en la guerra en
Siria. Pero hace poco se informó que una organización brasileña había jurado
fidelidad al Estado Islámico.
Es cierto, también se publicó que
descubrieron células. No sé si fue algo auténtico o se publicó con otro fin, no
lo podría decir. Los peligros en América del Sur son un tema que nos acompaña
hace mucho.
La sensación a veces es que atacan donde
tienen oportunidad…
También hay algo de eso por supuesto. Y
creo que no sólo Europa y Estados Unidos tienen que estar muy alertas. También
Australia, Canadá, el mundo libre en general. Los escenarios son múltiples. Ya
hubo atentados en Francia, Bélgica, Alemania, hay advertencias y alerta en Gran
Bretaña y otros países. A mí personalmente me sorprende que todavía no haya
habido atentados en Escandinavia, porque es sabido que allí hay no pocos
radicales islámicos.