En Canelones ya no se debe esperar 12 horas para sepultar a un muerto

25/Jul/2016

El Observador

En Canelones ya no se debe esperar 12 horas para sepultar a un muerto

Hasta el año pasado, si un fiel judío
fallecía la mañana del viernes el dolor de la familia se intensificaba. No solo
por la pérdida de una persona querida, sino porque además tenían que esperar
dos días para poder enterrarlo.
En Canelones estaba reglamentado por
decreto la obligatoriedad de esperar 12 horas antes de enterrar a una persona
fallecida. En años previos, el lapso de espera eran 24 horas.
Una norma de este tipo presentaba problemas
para la colectividad judía donde, por ley religiosa, los entierros el día
sábado están prohibidos ya que coincide con el día sagrado de los judíos
conocido como Sabbat. A esto se suma que el único cementerio judío del país
está ubicado en La Paz, departamento de Canelones.
En representación de la comunidad judía,
Eduardo Zaidensztat, exdirector de la DGI durante el gobierno de Jorge Batlle y
parte del de Tabaré Vázquez, fue quien solicitó al intendente de Canelones, Yamandú
Orsi, que se eliminara la norma al carecer de fundamento.
«Desde el judaísmo se cree que con la
muerte lo que se termina es la parte física pero el alma continúa entonces para
el descanso del alma era mejor enterrar a la persona el mismo día que la
persona había fallecido», dijo a El Observador Zaidensztat.
Orsi, que hasta el momento desconocía de la
existencia de la norma, evaluó los textos vigentes y solicitó al Departamento
de Necrópolis de la intendencia que incorporara la eliminación del requisito
horario en el proyecto de reforma de la ordenanza, al entender que
«obedecía a otra época».
Según explicó el intendente, la razón por
la que se determinó un plazo horario previo al sepulcro respondía a fines
médicos como forma de comprobar si la persona padecía o no catalepsia, un
trastorno nervioso que determina la inmovilidad de una persona al punto de
aparentar estar muerta cuando en realidad no lo está. Según Orsi, al día de hoy
el avance de la tecnología permite detectar esto antes de tiempo, por lo que el
plazo no es necesario.
El proyecto fue enviado a la Junta
Departamental y aprobado por la misma en diciembre del año pasado. Desde ese
momento, el único requisito que la intendencia solicita previo al entierro es
la entrega de un certificado de defunción firmado por un médico, de acuerdo con
el decreto 95/2015.
«Yo no sabía de la normativa así que
averigüé y entendí perfectamente que el planteo pasaba por una cuestión
religiosa y por la necesidad de hacer el sepelio lo antes posible (…) Para
nosotros no fue tan difícil y procedimos lo más rápido que pudimos», dijo
a El Observador el intendente Orsi.
La semana pasada, el intendente fue
reconocido por la comunidad judía durante una ceremonia realizada en el Colegio
Yavne. Durante la ceremonia, que coincidió con la del Sabbat, representantes
del Comité Central Israelita expusieron sus agradecimientos a Orsi y entregaron
una placa conmemorativa.
Un solo cementerio
El cementerio de La Paz es el único que la
colectividad judía tiene en el país. Fue autorizado por la Intendencia de
Canelones el 12 de noviembre de 1917 y a los tres días se escrituró la compra
del primer predio al que luego se fueron agregando lotes. Fue finalmente
inaugurado el 28 de noviembre de 1917 con el entierro de dos niños, hermanos,
que estaban sepultados en el cementerio Británico y fueron trasladados.
«Es una realidad que tenemos hace 100
años el cementerio judío y más allá del vínculo institucional que uno tiene que
tener, tuvimos la necesidad de acercarnos a la colectividad y ver algunas de
las claves que ellos tienen para que se sientan lo más apoyados», dijo.
A raíz de este hecho, Orsi dijo que recibió
planteos de su equipo de trabajo para recibir planteos de otras colectividades
religiosas para «ver qué necesidades podrían tener».